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Author: Alejandro Bullon IASD

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Soporte o dudas: https://wa.link/8jfswj Pastor Alejandro Bullón - Repaso de la Lección de Escuela Sabática Adventista del Séptimo día y Reflexiones de Interés.

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#Reflexión - Un ciego de nacimiento
 Pastor Alejandro Bullon presenta los Comentarios de la Escuela Sabática del tercero trimestre de 2019: Lección 6 - Adorad al Creador. En el estudio de esta semana veremos que adorar a Dios es más que seguir un ritual, un ceremonial, o mucho más que solo ir a la iglesia una vez por semana y cantar con emoción, o estudiar la Palabra de Dios. 
El estudio de esta semana tiene que ver con el clamor de los Profetas contra las injusticias que los gobernantes y los hombres de influencia cometían, en Israel, en detrimento de los menos favorecidos. 
Para el 8 de febrero de 2020 PARA MEMORIZAR: “Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos” (Dan. 2:21). En Daniel 5, la Palabra de Dios nos da un ejemplo poderoso de la arrogancia humana que termina de una manera asombrosa y dramática. Aunque se podría decir que a Nabucodonosor le llevó mucho tiempo aprender la lección, al menos la aprendió. Su nieto, Belsasar, no. Al usar los vasos del Templo en una orgía palaciega, Belsasar los profana. Ese acto de profanación equivale no solo a desafiar a Dios sino a atacar a Dios mismo. De este modo, Belsasar llena la copa de sus iniquidades al actuar de forma semejante al cuerno pequeño (ver Dan. 8), que atacó los pilares del Santuario de Dios. Al eliminar el dominio de Belsasar, Dios prefigura lo que logrará contra los enemigos de su pueblo en los últimos días. Los acontecimientos narrados en Daniel 5 tuvieron lugar en 539 a.C., la noche en que Babilonia cayó ante el ejército medopersa. Aquí ocurre la transición del oro a la plata predicha en Daniel 2. Una vez más, resulta evidente que Dios gobierna en los asuntos del mundo. Siguenos en MJA Latino: https://www.facebook.com/MJALatino/ Dona a este ministerio: https://paypal.me/graciasxayudar
Lección 5: Para el 1o de febrero de 2020 LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Daniel 4:1–33; Proverbios 14:31; 2 Reyes 20:2–5; Jonás 3:10; Daniel 4:34–37; Filipenses 2:1–11. PARA MEMORIZAR: “¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación” (Dan. 4:3). Se ha dado en llamar al orgullo el verdadero pecado original. Primero se manifiesta en Lucifer, un ángel en los atrios celestiales. Así dice Dios por medio de Ezequiel: “Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti” (Eze. 28:17). El orgullo condujo a la caída de Lucifer, por lo que ahora lo usa para guiar a innumerables personas por el camino de la destrucción. Todos somos seres humanos caídos, que dependemos de Dios para nuestra propia existencia. Todos los dones que tenemos, cualquier cosa que logremos con esos dones, vienen solo de Dios. Por lo tanto, ¿cómo nos atrevemos a ser orgullosos, jactanciosos o arrogantes? La humildad debe dominar todo lo que hacemos. A Nabucodonosor le llevó mucho tiempo comprender la importancia de la humildad. Incluso la aparición del cuarto hombre en el horno de fuego (ver lección No 4) no cambia el curso de su vida. Solo después de que Dios le quita su reino y lo envía a vivir con las bestias del campo, el rey reconoce su verdadero estado. Siguenos en MJA Latino: https://www.facebook.com/MJALatino/ Dona a este ministerio: https://paypal.me/graciasxayudar
Lección 4: Para el 25 de enero de 2020 DEL HORNO ARDIENTE AL PALACIO LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Daniel 3; Apocalipsis 13:11–18; Éxodo 20:3–6; Deuteronomio 6:4; 1 Corintios 15:12–26; Hebreos 11. PARA MEMORIZAR: “He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado” (Dan. 3:17, 18). “Así estos jóvenes, imbuidos del Espíritu Santo, declararon a toda la nación su fe de que el que ellos adoraban era el único Dios verdadero y viviente [...]. Para impresionar a los idólatras con el poder y la grandeza del Dios viviente, sus siervos deben mostrar su reverencia hacia Dios. Deben manifestar que él es el único objeto de su honra y adoración y que [...] ni aun la preservación de su vida misma podrá inducirlos a hacer la menor concesión a la idolatría” (ELC 151). Aunque afrontar la amenaza de muerte debido a la cuestión de la adoración puede parecer algo de una época precientífica y supersticiosa, las Escrituras revelan que en el tiempo del fin, cuando el mundo haya progresado mucho, ocurrirá algo similar, pero a escala mundial. Por lo tanto, al estudiar esta historia, tenemos una vislumbre de las cuestiones que, según las Escrituras, enfrentarán los fieles de Dios. Siguenos en MJA Latino: https://www.facebook.com/MJALatino/ Dona a este ministerio: https://paypal.me/graciasxayudar
Lección 3: Para el 18 de enero de 2020 DEL MISTERIO A LA REVELACIÓN LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Daniel 2:1–16; Hechos 17:28; Daniel 2:17–49; Salmo 138; Juan 15:5; Deuteronomio 32:4; 1 Pedro 2:4. PARA MEMORIZAR: “Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría” (Dan. 2:20). E n las aguas alrededor de Groenlandia hay icebergs de muchos tamaños. A veces, los pequeños témpanos de hielo se mueven en una dirección mientras que sus contrapartes masivas fluyen en otra. Lo que sucede es que los vientos de la superficie conducen a los pequeños, mientras que las enormes masas de hielo son transportadas por profundas corrientes oceánicas. Cuando consideramos el surgimiento y la caída de las naciones a lo largo de la historia, es similar a explicar los vientos superficiales y las corrientes oceánicas. Los vientos representan todo lo cambiante e impre- decible, al igual que la voluntad humana. Pero existe otra fuerza que obra simultáneamente con estas ráfagas y vientos que incluso es más poderosa y muy similar a las corrientes oceánicas. Es el movimiento seguro de los propósitos sabios y soberanos de Dios. Como dijo Elena de White: “Pero, como las estrellas en la vasta órbita de su derrotero señalado, los propósitos de Dios no conocen premura ni demora” (DTG 23). Daniel 2 muestra que es el Dios del cielo quien en realidad impulsa la historia humana a su gran final. Siguenos en MJA Latino: https://www.facebook.com/MJALatino/ Dona a este ministerio: https://paypal.me/graciasxayudar
Lección 2: Para el 11 de enero de 2020 DE JERUSALÉN A BABILONIA Sábado 4 de enero LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 2 Reyes 21:10–16; Daniel 1; Gálatas 2:19, 20; Mateo 16:24–26; 2 Corintios 4:17; Santiago 1:5. PARA MEMORIZAR: “A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños” (Dan. 1:17). L a Biblia no teme mostrar las debilidades de la humanidad caída. Desde Génesis 3 en adelante, el pecado humano y sus tristes resultados saltan a la vista. Al mismo tiempo, también vemos casos de personas que mues- tran una gran fidelidad a Dios, incluso cuando se enfrentan a incentivos poderosos para ser cualquier cosa, menos fieles. Y algunos de los ejemplos más conmovedores de esa fidelidad los vemos en el libro de Daniel. Sin embargo, mientras estudiamos Daniel, tengamos en cuenta que el verdadero héroe del libro es Dios. Estamos tan acostumbrados a las historias que enfatizan la fidelidad de Daniel y sus amigos que podemos olvidarnos de exaltar la fidelidad de aquel que guio y sostuvo a esos cuatro jóvenes mientras confrontaban el poder y el encanto del Imperio Babilónico. Ser fiel ya es un desafío en la propia tierra y lugar, y ni hablar de enfrentar pre- siones de una tierra, cultura y religión extranjeras. Pero los protagonistas humanos enfrentan los desafíos porque, como el apóstol Pablo, ellos saben “a quién h[an] creído” (2 Tim. 1:12), y en él confían. Siguenos en MJA Latino: https://www.facebook.com/MJALatino/ Dona a este ministerio: https://paypal.me/graciasxayudar
Lección 1: Para el 4 de enero de 2020 DE LEER A ENTENDER LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Lucas 24:25–27; 2 Pedro 3:11–13; Jonás 3:3–10; Números 14:34; Daniel 9:23; 10:11, 12. PARA MEMORIZAR: “Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees?” (Hech. 8:30). Nuestra iglesia nació de las páginas del libro de Daniel, nuestro estu- dio para este trimestre. Para comenzar, debemos tener en mente los siguientes puntos como un esquema que nos guíe en nuestro estudio. En primer lugar, siempre debemos recordar que Cristo es el centro de Daniel, al igual que de toda la Biblia. En segundo lugar, Daniel está organizado de una manera que muestra belleza literaria y nos ayuda a entender el enfoque principal. En tercer lugar, debemos entender la diferencia entre las profecías clá- sicas y las apocalípticas. Esto nos ayudará a distinguir entre las profecías de Daniel y las de otros profetas como Isaías, Amós y Jeremías. En cuarto lugar, a medida que estudiamos las profecías de tiempo de Daniel, debemos entender que los perfiles proféticos de Daniel abarcan largos períodos y se miden según el principio de día por año. En quinto lugar, enfatizaremos que el libro de Daniel no solo trans- mite información profética sino además es profundamente relevante para nuestra vida personal actual. Siguenos en MJA Latino: https://www.facebook.com/MJALatino/ Dona a este ministerio: https://paypal.me/graciasxayudar
Para el 14 de septiembre de 2019 LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Lucas 18:1-8; Mateo 24-25; 1 Co- rintios 15:12-19; Eclesiastés 8:14; 12:13, 14; Apocalipsis 21:1-5; 22:1-5. PARA MEMORIZAR: “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (1 Cor. 15:58). Jesús anunció el Reino de Dios como una realidad actual de la que podemos ser parte hoy. Pero Jesús también dejó en claro que su Reino era un reino diferente, “no es de este mundo” (Juan 18:36), y que aún no ha alcanzado su plenitud. Mediante su encarnación, ministerio, muerte y resurrección, se estableció el Reino de Dios, pero Jesús también anhelaba el momento en que su Reino reemplazaría completamente a los reinos de este mundo, y el reinado de Dios se consumaría. Por definición, los adventistas son un pueblo de esperanza. Pero esta esperanza no se trata solo de un nuevo mundo futuro. La esperanza transforma el presente ahora. Con esa esperanza, vivimos el presente como esperamos vivir en el futuro, y comenzamos a trabajar para marcar la diferencia de una manera que encaje con la forma en que esperamos que sea el mundo algún día.
Para el 7 de Septiembre de 2019 -  PARA MEMORIZAR: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efe. 2:8-10). Desde el momento en que hablamos de los mandatos, normas o instrucciones de Dios, corremos el riesgo de pensar que de alguna manera lo que hacemos puede contribuir a nuestra salvación o granjearnos el favor de Dios. Pero la Biblia nos dice repetidamente que somos pecadores salvados por la gracia de Dios a través de Jesús y su muerte sustituta por nosotros en la cruz. ¿Cómo podríamos adicionarle algo a esto de alguna manera? Así mismo, nuestras obras de misericordia y compasión hacia los necesitados no deberían considerarse legalistas. Al contrario, a medida que aumenta nuestra comprensión y aprecio por la salvación, el vínculo entre el amor de Dios y su preocupación por los pobres y oprimidos se transmitirá a nosotros. Lo que recibimos, lo damos. Cuando vemos cuánto nos amó Dios,también vemos cuánto ama a los demás y también nos llama a amarlos.
Lección para sábado 31 de agosto de 2019. PARA MEMORIZAR: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo” (Sant. 1:27). Los versículos que conocemos como la Gran Comisión (Mat. 28:18-20) se encuentran entre los más famosos de la Biblia, al menos entre los cristianos. A menudo han sido descriptos como nuestra declaración de misión y han inspirado todo tipo de proyectos misioneros y de evangeli- zación. De hecho, inspirados en estos textos, los cristianos han viajado por todo el mundo, a veces a un gran costo personal, para difundir el evangelio. ¿Y qué ordenó Jesús en la Gran Comisión? Hacer discípulos, bautizarlos y enseñarles “que guarden todas las cosas que os he mandado” (Mat. 28:20). Y, como hemos visto, gran parte de lo que Jesús nos ordenó tiene que ver con cuidar a los necesitados, los que sufren, los que no pueden cuidarse a sí mismos. Por consiguiente, debemos recordar que estas instrucciones para los primeros discípulos de Jesús no eran tanto una tarea nueva, sino más bien una continuación de la misión que Jesús ya había estado haciendo entre ellos. Por ende, este aspecto de la enseñanza de Jesús es evidente en la vida de la nueva comunidad de la iglesia como parte del cumplimiento de la Gran Comisión.
  PARA MEMORIZAR: “Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mat. 25:40). Después de ver que Jesús vivía preocupándose por los demás, especialmente por los que sufrían y estaban perdidos, es de esperar que Jesús también tenga mucho que decir acerca del cuidado de los demás. Y efectivamente así es. La enseñanza de Jesús es práctica. Se centra en lo que significa vivir como seguidor de Dios. Podemos ver que Jesús nos insta a actuar con justicia, bondad y misericordia, así como él mismo lo hizo mientras estuvo aquí en la Tierra. Si seguimos su ejemplo, serviremos a los demás como él lo hizo. Jesús también habló del Reino de los cielos. En la descripción de Jesús, el Reino de los cielos es una realidad de la que podemos formar parte, incluso ahora. Es una forma de vida que funciona con un conjunto de prioridades, valores y principios morales diferentes de los que se encuentran en los reinos terrenales. Las enseñanzas de Jesús establecen el mapa para este Reino, que incluye un fuerte énfasis en cómo servimos a Dios y cómo debemos relacionarnos con los demás. También descubrimos que servir a los demás es una forma en la que podemos ofrecer un servicio directo a Dios.
REPASO DE LA LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA   PARA MEMORIZAR: “El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor” (Luc. 4:18, 19). Entre otras razones para encarnarse, Jesús vino a mostrarnos cómo es Dios; y lo hizo mediante sus enseñanzas, su sacrificio y su vida: con su forma de interactuar con la gente común. Los profetas; María, la madre de Jesús; y Jesús mismo predijeron este aspecto del ministerio del Mesías. Además, los autores de los evangelios a menudo utilizaban el lenguaje de los profetas del Antiguo Testamento para explicar lo que Jesús hacía. Así, la vida de Jesús se ve claramente en la tradición de estos profetas, incluida su compasión por los pobres y los oprimidos. Sin embargo, los líderes religiosos, en un horrible ejemplo de injusticia y crueldad, arrestaron a Jesús, lo procesaron arbitrariamente y lo crucificaron. En Jesús, Dios sabe qué es la injusticia; en su muerte, expuso el horror del mal; pero, en su resurrección, triunfó a favor de la vida, la bondad y la salvación.
  “Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso. Librad al afligido y al necesitado; libradlo de mano de los impíos” (Sal. 82:3, 4). Los Salmos y los Proverbios describen la experiencia de vivir con Dios en las situaciones comunes de la vida, no solo en momentos de adoración o durante otras actividades religiosas. Mientras que el libro de Proverbios ofrece una clase de sabiduría práctica, desde las relaciones y la familia hasta los negocios y el gobierno, Salmos es una colección de cánticos que cubren una variedad de emociones y experiencias espirituales, desde lamentos hasta alabanzas pletóricas, y todo lo que hay en medio. Es fácil ver que nuestra fe debe marcar la diferencia en cada aspecto y experiencia de nuestra vida, porque a Dios le importa cada aspecto de nuestra vida. Entretanto, cualquier reflexión sobre la vida en este mundo caído difícilmente podría ignorar la injusticia que impregna la condición humana. De hecho, repetidamente se describe la injusticia como algo por lo que nuestro Señor se preocupa y que busca aliviar.
En su misericordia, Dios siempre ha tenido personas con quienes ha mantenido una relación especial. En las historias de Enoc, Noé, Abraham, Isaac y Jacob, entre otros, vemos que Dios anhelaba reconstruir la relación dañada con los seres humanos. Pero no era solo para beneficio de estas pocas personas, sino que también era parte de un plan más amplio para restaurar esa relación y compartir la bendición con los demás.
Dios creó el sábado como el acto final de la semana de la Creación. Se ha dicho que en el séptimo día, Dios no solo descansó, sino también creó el reposo como parte integral del mundo. Por ende, no es de extrañar que el sábado sea uno de los mandamientos en el plan de Dios para su pueblo. Este tendría un papel fundamental en la vida de los hebreos. A menudo, cuando hablamos del sábado, la conversación se traslada rápidamente a cómo guardarlo. “¿Qué cosas no deberíamos hacer?”, y otras por el estilo. Por más importantes que sean estas preguntas, necesitamos comprender el papel integral que el sábado debía desempeñar en el mundo y en la vida del pueblo de Dios como símbolo de la gracia y la provisión de Dios.Como dijo Jesús, el día de reposo sabático fue creado para toda la humanidad.
¿Alguna vez te esforzaste para crear algo?, quizá una obra de arte o artesanía, o una comida solo para que la persona a quien se lo entregaste lo rompiera o lo rechazara? Si es así, quizás hayas tenido una pequeña vislumbre de lo que Dios experimentó cuando creó este mundo y a los seres humanos, solo para ver que lo que creó fue destruido por el pecado.
PARA EL SÁBADO 14 DE NOVIEMBRE 2019 Dona a este ministerio: https://paypal.me/graciasxayudar LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Nehemías 13:1–9; Deuteronomio 23:3–6; Nehemías 13:10–14; Números 18:21–24; Nehemías 13:15–22; Juan 5:5–16. PARA MEMORIZAR: “Y dije a los levitas que se purificasen y viniesen a guardar las puertas, para santificar el día del reposo. También por esto acuérdate de mí, Dios mío, y perdóname según la grandeza de tu misericordia” (Neh. 13:22). En el ínterin entre los capítulos 12 y 13, Nehemías regresa a Babilonia. Aunque no sabemos por cuánto tiempo se ausentó, cuando regresó (probablemente, alrededor de 430–425 a.C.), el pueblo había reincidido en sus malos hábitos. Si bien había pactado con Dios en estas cuestiones (no casarse con idólatras, guardar fielmente el sábado, y ocuparse del Templo y su personal mediante los diezmos y las ofrendas [Neh. 10]), había violado las tres promesas. Cuando Nehemías regresó, los encontró muy descuidados en su devoción a Dios. El pueblo había dejado de devolver los diezmos y las ofrendas, comenzó a usar las salas del Templo para otros fines, dejó de guardar el sábado correctamente e incluso volvió a celebrar matrimonios con las naciones circundantes. Lo peor de todo es que los dirigentes que él había dejado a cargo fueron los que contribuyeron al deterioro de la relación de los israelitas con Dios. No es de extrañar que Nehemías haya quedado devastado cuando se enteró de cuánto habían cambiado. Sin embargo, en lugar de aceptarlo, una vez más, como lo exigía su carácter, intervino para la gloria de Dios.
Para el Sábado 23 de Noviembre 2019 Dona a este ministerio: https://paypal.me/graciasxayudar PARA MEMORIZAR: “A causa, pues, de todo esto, nosotros hacemos fiel promesa, y la escribimos, firmada por nuestros príncipes, por nuestros levitas y por nuestros sacerdotes […] y no abandonaremos la casa de nuestro Dios” (Neh. 9:38; 10:39). ¿Qué quiere decir la Biblia cuando habla del “Pacto”? La explicación más fácil de este tipo de pacto bíblico es que es el establecimiento legal de una relación entre Dios y su pueblo. Es Dios quien dice: “Tú eres mi pueblo y yo soy tu Dios”. Más allá de esto, podemos ver que se usaban pactos escritos entre otros pueblos en el mundo antiguo, a menudo entre los dirigentes y sus vasallos. Estos pactos se establecían porque eran beneficiosos para ambas partes. El dirigente cuidaba al pueblo y el pueblo le pagaba tributo. Pero con Dios, el Pacto era diferente. Dios en realidad no obtenía nada de él, y no obstante prometía serle fiel, incluso cuando el pueblo no le era fiel. De hecho, las bendiciones y las maldiciones sujetas al Pacto posibilitaban que los israelitas supieran que habían estado infringiendo el Pacto cuando empezaban a suceder cosas malas. Esta semana, veremos el pacto que los israelitas renovaron con Dios, en Nehemías 10, y también analizaremos información general sobre la historia y la importancia de hacer pactos en la Biblia.
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