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No hay por dónde cogerlo.El campamento en el puerto de Ceuta que el Gobierno de Pedro Sánchez, y Óscar Puente en particular, se ha empeñado en colocar no tiene ni pies ni cabeza.Por un lado, y el más importante, es que se trata de una infraestructura crítica para la ciudad. Por el otro, es un asunto matemático, porque el refugio no podrá acoger ni siquiera a la gran mayoría de los invasores. Además, es una infraestructura especializada en el avituallamiento y repostaje de barcos.
Está acorralado.Y recurre a la de siempre.Cada vez que estalla una crisis, Pedro Sánchez aplica una serie de pasos que no fallan: negar el problema o restar importancia; después, afirmar que están trabajando en resolver el asunto; cuando ya está desbordado o se ha convertido en una bomba mediática, echarle la culpa a otro y entrar en el juego de las competencias para no afrontar su dejación de funciones.
Pasan los días y la situación en Ceuta empeora.Y la única certeza que tenemos es que la ciudad autónoma es una olla a presión y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está alimentando el descontento, que puede terminar con una explosión de violencia.El marido de Begoña ya no solo es que no hizo nada para evitar un escenario que era previsible, porque no es una amenaza nueva ni sobrevenida. Por eso, la excusa de que los informes de inteligencia no especificaban la cantidad de personas que iban a asaltar la frontera no cuela.
El vergonzoso masaje de Wyoming a Pedro Sánchez superó al esperpento en TVE perpetrado por Cintora y Palomera. Y no era fácil.Pero en su afán de hacer quedar bien al presidente, buscaron a un residente de Ceuta para que hiciera una pregunta al presidente del Gobierno. Sin embargo, en lugar de mejorar su imagen, el marido de Begoña protagonizó un momento tenso durante su paso por ‘El Intermedio’ de laSexta.
Que Pedro Sánchez no puede salir a la calle lo llevamos años diciendo, pero el nivel de hartazgo y rechazo que ha alcanzado el presidente del Gobierno es de récord.El marido de Begoña ha perdido el norte por completo. Y cuando decimos el norte, nos referimos a su único objetivo: mantenerse en Moncloa al precio que sea.Si la corrupción de su Gobierno, su partido y su círculo íntimo lo tenía acorralado y, probablemente, camino al banquillo, sucedió lo de Ceuta.





