Discover
Marketing Online
3029 Episodes
Reverse
Hoy contesto preguntas sobre programar con IA, límites de privacidad en la marca personal, la importancia del naming, y el pasilleo en los eventos.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de Google Workspace, en el que aprendemos a configurar y utilizar toda la suite de Google Workspace de forma práctica y óptima con inteligencia artificial.
Y ahora sí, vamos a por las preguntas de la jornada. Aquí las tenemos:
1. Hola Joan y equipo! Antes de nada, felicitar al equipo de ninjas por su gran labor. me ha encantado lo del chat proactivo de soporte, sois fantásticos! Quisiera montar algo parecido en mi web, hay curso para ello? (Raúl)
2. Hola Joan, Estoy montando una marca personal y me cuesta decidir cuánto mostrar de mi vida personal y cuánto centrarme solo en el contenido profesional. ¿Dónde pondrías tú el límite para no perder autenticidad ni invadir tu privacidad? Gracias por compartir siempre desde la experiencia. (Ana)
3. Muy buenas Joan, Tengo claro el producto que quiero lanzar, pero no el nombre. Llevo semanas bloqueado porque ningún nombre me convence del todo. ¿Hasta qué punto es importante el naming al inicio? ¿Lanzarías con un nombre “regular” y lo cambiarías después si hace falta? Gracias por ayudar a desbloquear estas tonterías que nos frenan tanto. (Un abrazo) (Rubén)
4. Aupa Joan!! gracias por compartir contenido tan bueno y sin adornos. Quería preguntarte por tips para captación de clientes, soy arquitecto y quiero ponerme por cuenta propia. Tras 150 mails a puerta fría solo he tenido UNA respuesta de un administrador de fincas (mi cliente objetivo ahora), no sé si tengo que ofrecer "comisión tipo referido" por pedirme presupuesto (las malas lenguas dicen que se "unta" mucho en estos campos), ofrecerles bajada de precios del 50% o anunciarme en la radio XD. Te agradecería alguna línea de acción (tengo blog y algunas redes que ando nutriendo de contenido poco a poco). Muchas gracias!! (Jose)
Empiezo con el feedback de Raúl sobre el nuevo chat proactivo de soporte que hemos incorporado en Boluda. Es una mejora pensada para estar más cerca de vosotros: el equipo de soporte puede ver quién está conectado haciendo cursos y, si lo considera oportuno, abrir un chat de forma proactiva para ofrecer ayuda. No se trata de molestar, sino de dar calor humano y acompañamiento, especialmente a quienes quizá no se atreverían a abrir un ticket por su cuenta.
La acogida ha sido espectacular, tanto por los mensajes dentro del propio chat como por correos personales que he recibido. En cuanto a cómo implementar algo parecido, explico que ya hay cursos con los que se puede hacer, como el de SiteGround AI Studio o crear apps con ChatGPT, y adelanto que vienen más cursos centrados en programar y crear este tipo de funcionalidades con ayuda de la inteligencia artificial. Además, recuerdo que siempre podéis pedir nuevos cursos desde el campus o preguntarle directamente a Sara, que os orientará sobre qué formación encaja mejor con lo que queréis hacer.
Después respondo a Ana, que está construyendo su marca personal y duda sobre cuánto mostrar de su vida privada sin perder autenticidad ni invadir su intimidad. Aquí mi opinión es clara, y es que el límite lo pone cada uno. En mi caso, el foco es el marketing online y, de forma natural, voy añadiendo pinceladas personales cuando surge, a veces como off topic y otras integradas en el contenido. Creo que funciona cuando es fluido y sincero, no cuando se fuerza para generar morbo o atención. También insisto en que hay que tener claros los límites, consensuarlos si hay familia de por medio y no tener miedo a parar y regrabar si notas que te has pasado. Es un tema que da para mucho más, y por eso dejo abierta la puerta a profundizar en un episodio entero si os interesa.
A continuación contesto a Rubén, que tiene claro su producto pero está bloqueado con el naming. Aquí soy muy directo. El nombre es importante, pero no puede convertirse en un freno eterno. Mi consejo es marcar una fecha límite. Hasta ese día, pensar, hacer brainstorming, comprobar dominios y redes sociales. Llegado el momento, elegir el mejor de los que haya, aunque no sea perfecto, y lanzar. Siempre se puede cambiar más adelante si aparece una idea mejor. Para aprender más, tenéis el curso de naming.
Por último, respondo a José, arquitecto que quiere captar clientes y está frustrado tras muchos intentos a puerta fría. Aquí pongo el foco en algo clave, las normas no escritas de cada sector. Muchas veces no están en blogs ni en libros, sino en las conversaciones informales. Por eso recomiendo buscar mentores o acudir a eventos del sector, (os dejo el enlace de comunicARQ) no tanto por las charlas en sí, sino por el “pasilleo”, donde realmente se aprende cómo funciona el mercado, qué se ofrece, qué se espera y qué prácticas son habituales. Escuchar a la gente adecuada puede ahorrar muchísimo tiempo y errores. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy os cuento paso a paso cómo he creado a Sara, el campus, el directorio de profesionales y el networking, con la ayuda de la inteligencia artificial.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza curso de Gamma, en el que aprendemos a crear presentaciones, documentos y páginas web visuales de forma rápida, utilizando inteligencia artificial. ¡A por él!
Y ahora sí, vamos al lío. En este episodio os explico cómo he hecho yo solo todos los cambios recientes de boluda.com apoyándome en inteligencia artificial. Si entráis logueados en la web ya lo habréis visto: nuevo campus, directorio, networking, gamificación, mejoras en Sara… Todo eso no ha salido de un gran equipo técnico, sino de una combinación de base de conocimientos, método y muchísima IA bien utilizada.
Empiezo poniendo las cartas sobre la mesa. Yo no soy programador profesional. Tengo una base sólida: entiendo cómo funcionan los bucles, las variables, las condicionales, sé leer código y entender qué hace, pero no me pongáis a picar una arquitectura compleja desde cero. Precisamente por eso siempre que he necesitado desarrollos importantes he trabajado con programadores. Esta vez decidí hacer el experimento conmigo mismo y con mi propia casa.
Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores.
Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos.
Y esto no se queda aquí. En breve tendréis en boluda.com varios cursos donde enseñaré todo este proceso paso a paso, usando distintas inteligencias artificiales y creando aplicaciones reales desde cero. Mi objetivo es que, viendo ejemplos prácticos, le pilléis el truco y perdáis el miedo. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
Hoy os cuento cómo funciona la gamificación de Boluda, y qué puntos debemos tener en cuenta si queremos incorporar esta estrategia en nuestros proyectos.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya en la recta final del curso de Gamma, en el que aprendemos a crear presentaciones, documentos y páginas web visuales de forma rápida, utilizando inteligencia artificial. ¡A por él!
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy entramos de lleno a la gamificación aplicada a proyectos digitales y, especialmente, a los membership sites. Mi objetivo es que entendáis cómo diseñar un sistema de recompensas que motive, fidelice y, sobre todo, sea sostenible a largo plazo. Porque gamificar está muy bien… hasta que deja de escalar y se convierte en un problema.
En esencia, hay dos grandes tipos de recompensas que podéis aplicar en vuestros proyectos. Por un lado están las recompensas continuas, aquellas que mejoran mes a mes simplemente por el hecho de seguir suscritos. Por otro, las recompensas por tramos, hitos o intervalos, que se desbloquean cuando se alcanza un nivel concreto. La clave es que, mientras me escucháis, vayáis pensando cómo podríais adaptar estas ideas a vuestra propia membresía.
Las recompensas continuas son incrementales. Cada mes que pasa, el suscriptor gana algo más. En boluda.com esto se traduce en cuatro beneficios claros:
El primero son más boletos para el sorteo mensual de una consultoría conmigo. Cuántos más meses lleváis, más opciones tenéis. El segundo es un mayor peso en las votaciones de nuevos cursos, de forma que quienes llevan más tiempo tienen más influencia en las decisiones de contenido. El tercero es la prioridad en soporte, ya que las consultas se atienden teniendo en cuenta el nivel del suscriptor. Y el cuarto es la prioridad en las preguntas que respondo los lunes en el podcast. Todo se ordena automáticamente por nivel, sin fricción y sin trabajo manual extra.
Después paso a las recompensas por tramos, que funcionan al alcanzar determinados hitos. Aquí el planteamiento es distinto: no mejoran cada mes, sino que se desbloquean al llegar a un nivel concreto. En mi caso, lo he estructurado cada 10 niveles, y he preparado recompensas hasta el nivel 200 para curarme en salud. Así evito improvisar cuando alguien llegue muy arriba y gano tiempo para pensar con calma las siguientes.
El gran aprendizaje aquí es que las recompensas deben ser escalables. No podéis prometer algo que, cuando llegue mucha gente a ese nivel, os consuma todo el tiempo o los recursos. Por eso agrupé las recompensas en cinco categorías claras y repetibles: regalar meses de suscripción, descuentos, recompensas relacionadas con el podcast, libros y ventajas vinculadas a Sara, la IA de boluda.com.
En el caso de los meses regalables, a ciertos niveles podéis obsequiar uno o varios meses de membresía a quien queráis, acumulándolos y usándolos cuando os convenga. Los descuentos funcionan de forma automática y progresiva, aplicándose directamente en el carrito según el nivel del suscriptor.
Las recompensas de libros permiten obtener mis libros y guías a coste cero, descargándolos sin ningún proceso manual por mi parte. Todo está pensado para aportar valor sin añadir carga de trabajo.
Las recompensas relacionadas con el podcast van un paso más allá. Desde menciones en el programa, pasando por la posibilidad de elegir la temática de un episodio, hasta consultorías express en directo y, finalmente, la invitación a participar en el podcast al llegar al nivel 200. Son recompensas que no solo benefician al suscriptor, sino también al resto de oyentes, porque aprender viendo casos reales es una de las formas más potentes de formación.
Por último, explico las recompensas vinculadas a Sara. A determinados niveles se desbloquean más mensajes y versiones más avanzadas de la IA. Para evitar problemas futuros con cambios de modelos, opté por una nomenclatura ochentera: Sara 8 bits, 16 bits, 32 bits y 64 bits. Cuanto más tiempo lleváis en la plataforma, más “lista” es Sara y más podéis interactuar con ella.
Es vital recordar que una buena estrategia de gamificación debe ser valiosa para el usuario, pero también totalmente escalable y automatizada. Hay que pensar qué pasará cuando llegue mucha gente, qué partes requerirán intervención manual y cuáles no. No es fácil encontrar ese equilibrio, pero cuando se consigue, la gamificación se convierte en una herramienta brutal de fidelización. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy os cuento cómo funciona Sara GPT, la nueva versión del chatbot de Sara, disponible para todos los suscriptores de Boluda.com.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Gamma, en el que aprendemos a crear presentaciones, documentos y páginas web visuales de forma rápida, utilizando inteligencia artificial. ¡A por él!
Y ahora sí, vamos al lío. En este episodio os hablo de uno de los grandes cambios recientes en boluda.com: la nueva Sara. Antes os encontrabais con un formulario bastante apañado, pero limitado. Servía para calcular cosas concretas, valorar ideas de negocio o generar algún contenido puntual. Funcionaba, sí, pero se quedaba corto.
Eso ha cambiado por completo desde la llegada del campus. Ahora, lo que tenéis delante es un chat en toda regla, al estilo ChatGPT. Podéis hablar con Sara, preguntarle lo que queráis, y además no hace falta que os presentéis. Ya sabe quiénes sois, cuánto tiempo lleváis en boluda.com y, si estáis en el directorio, incluso a qué os dedicáis. Conoce vuestro perfil porque forma parte del propio ecosistema de la web.
La clave está en que Sara conoce todo mi universo de contenidos. Sabe de los cursos, de los podcasts, de los libros, de Boluda en general, de casos reales y también de la información que vosotros habéis añadido en vuestro perfil. Si le preguntáis qué sabe de vosotros, os puede responder cosas muy concretas: si habéis pasado por un mastermind, vuestro nivel, vuestra antigüedad o el tipo de empresa que tenéis. Todo eso lo cruza porque extrae información de muchas fuentes distintas.
Para llegar a esto, el trabajo no ha sido simplemente decirle “aquí tienes mi web, búscate la vida”. Eso no funciona así. Lo primero ha sido reunir todos los datos: exportar cursos, podcasts, textos, transcripciones y notas. En mi caso, lo hice desde WordPress con herramientas como WP All Export. Pero exportar no es suficiente. Hay que limpiar todo ese contenido: eliminar HTML, shortcodes, restos de XML o CSV y cualquier cosa que estorbe. Después, toca darle forma semántica, que es lo realmente importante. No se trata de parámetros técnicos, sino de estructurar la información de forma que tenga sentido: número de episodio, título, contenido, fecha; nombre del curso, clase, categoría… todo bien ordenado y legible.
Hay fuentes que son más fáciles. Los libros, por ejemplo, simplemente los he subido en PDF o en TXT, y listo. Pero una vez que todo está limpio y preparado, todavía queda un paso clave: la vectorización. Los modelos de lenguaje no trabajan con texto como lo hacemos nosotros, sino con números. Toda esa información se convierte en vectores que luego sirven para encontrar respuestas por similitud. Cuando preguntáis algo, vuestra pregunta también se transforma en vectores y se compara con esa base de datos para devolver la mejor respuesta posible. Y sí, aunque suene raro, funciona de forma casi mágica.
Para vectorizar todo, he optado por usar OpenAI. La vectorización en sí es gratuita; lo que se paga es el almacenamiento. Subo toda la información a lo que llaman una Vector Store, que vendría a ser la memoria de Sara. Esa memoria se suma al conocimiento general del modelo de lenguaje, y así tenemos una Sara que no solo sabe “de todo un poco”, sino que sabe muchísimo sobre Boluda.
Eso sí, aquí surge otro problema... Yo genero contenido nuevo cada día. Cada mañana hay podcast, y cada día hay dos clases nuevas. Sara no lo sabe automáticamente. Para solucionarlo, lo que hago es generar archivos de texto con el contenido nuevo y, de momento, una vez al mes actualizo la base y la subo de nuevo. Más adelante pasaré a hacerlo semanalmente, y si hiciera falta, incluso a diario. No se hace en tiempo real porque reprocesar todo constantemente no tendría sentido ni a nivel técnico ni de costes.
Con eso ya tenemos lista la memoria. Pero aquí no acaba la cosa. El segundo pilar a tratar, es la personalidad. Esto es mucho más sencillo. Aquí no hay que vectorizar nada, solo definir cómo es Sara: su forma de hablar, su carácter, sus referencias. Le he creado una personalidad muy concreta, inspirada en varios personajes de ficción, y eso se define con texto e instrucciones claras. Incluso podéis apoyaros en un LLM para pulir esa descripción y dejarla perfecta.
El tercer eje es la inteligencia, que depende del modelo de IA que se utilice. Y aquí hay muchísimas opciones: modelos más rápidos, más lentos, más baratos, más caros, más o menos inteligentes (gpt-4, gpt-5, gpt-5-2, versiones nano, mini, pro, turbo...). Cuanto más potente es el modelo, más tarda en responder y más cuesta cada interacción. Y claro, siendo miles de usuarios, esto hay que controlarlo muy bien.
Por eso he optado por un sistema de gamificación. El acceso a Sara y el nivel de inteligencia con el que responde dependen de vuestra antigüedad en boluda.com. Cuanto más tiempo lleváis, más mensajes podéis enviarle y más avanzado es el modelo que utiliza para contestaros. Es decir, con el tiempo, Sara se vuelve más lista para vosotros. :)
Este sistema de gamificación os lo explicaré en detalle en el episodio de mañana. Por hoy, hasta aquí todo lo que hay detrás de la nueva Sara.
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Con mucha ilusión, hoy lanzo, inauguro y anuncio el campus de Boluda, un rediseño completo de la web para todos los alumnos y alumnas. ¡A disfrutarlo!
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Gamma, en el que aprendemos a crear presentaciones, documentos y páginas web visuales de forma rápida, utilizando inteligencia artificial. ¡A por él!
Y ahora sí, vamos al lío. He adelantado tres meses un regalo que estaba pensado para el aniversario del podcast (16 de mayo) porque, sinceramente, ¡no podía esperar más!
Ese regalo es el nuevo campus de Boluda. Una remodelación completa, profunda y pensada para todos los suscriptores, que cambia por completo la forma de moverse, descubrir y aprovechar todo lo que hay dentro. Algunos ya tenéis acceso y otros lo iréis recibiendo poco a poco, pero la idea es clara: centralizarlo todo en un entorno mucho más claro, usable y agradable.
El campus se organiza alrededor de un panel principal o dashboard que actúa como punto de partida. Ahí se ve, de un solo vistazo, lo más importante de la academia, acceso directo a los cursos, al directorio, al networking y al podcast premium. Dos pilares de contenido y dos de comunidad, para que desde el primer momento quede clara la propuesta de valor y no haya dudas de todo lo que incluye formar parte de Boluda.
Ojo con la importancia del onboarding, especialmente para los nuevos suscriptores, y cómo el campus ayuda a entender rápidamente por dónde empezar. A partir de ahí, se muestran contenidos recientes, actividad de la comunidad y accesos directos que evitan esa sensación de “sé que hay muchas cosas, pero no sé dónde están”.
Una parte clave del nuevo campus es la barra lateral izquierda, siempre accesible y colapsable, donde se concentran todas las secciones: cursos con buscador mejorado, directorio, networking, podcasts premium, soporte, itinerarios formativos, descargas, propuestas de nuevos cursos, envío de preguntas para el podcast y un buscador universal que lo encuentra absolutamente todo. La idea es que nunca más tengáis la sensación de que algo existe pero no sabéis cómo llegar a ello.
Le doy especial importancia al enfoque de comunidad. Por eso explico la nueva sección de ofertas destacadas, donde no promociono cosas mías, sino vuestras propias ofertas como profesionales, y el nuevo sistema de suscripción al newsletter, simplificado al máximo para que decidáis fácilmente si queréis recibir avisos o no.
Este dashboard irá evolucionando y que, a largo plazo, la idea es que cada uno pueda personalizarlo a su gusto, activando o desactivando widgets. De momento, os pido feedback, porque este campus tiene sentido precisamente gracias a vosotros y a lo que vais proponiendo. Hay más novedades, como la nueva versión de Sara, o el buscador global, que os comentaré en próximos episodios.
En fin, ha sido un regalo adelantado, pero que nadie se amarga por un dulce. Eso sí...para el aniversario oficial algo habrá que inventar. ;)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy contesto preguntas sobre apps familiares, membership sites híbridos, pivotar o no pivotar, y cómo empezar a cobrar por una comunidad.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de Gamma, en el que aprendemos a crear presentaciones, documentos y páginas web visuales de forma rápida, utilizando inteligencia artificial. ¡A por él!
Y ahora sí, vamos a por las preguntas del día:
1. Hoy no vengo a preguntarte nada.... Inspirado por tu episodio 'Cómo nos organizamos en casa' me gustaría compartir contigo una idea de negocio que he tenido porque he detectado una necesidad, pero no tengo las fortalezas para llevarlo a cabo, ni técnicas ni de tiempo. Si la analizas y la ves interesante y alguien se anima a llevarla a cabo, aquí tiene el primer cliente! Se trata de un SaaS de gestión familiar, inspirada en el modelo de Odoo, que ayude a simplificar la organización familiar. Integraría diversas aplicaciones para el día a día. La más potente sería la de finanzas personales (con vinculación bancaria, gestión de préstamos y tarjetas, presupuestos, etc.) Otras apps serían la de gestión de tareas domésticas, calendario escolar y extraescolar (fechas de exámenes, etc), listas de la compra, inventario de productos con tiendas (proveedores) donde se suelen comprar, calendario familiar (vinculado con G-Calendar). Imaginación al poder! Gracias por todo y saludos (Pablo)
2. Qt??? Hacía mucho que no contactaba contigo y ha llegado el momento, jejje. Voy a crear una membresía y he escuchado todos los podcats y la verdad es que me has aclarado bastantes dudas sobre producto y precio la verdad. Ahora estoy viendo tus videos. Así que voy a aprovechar a preguntarte alguna duda que tengo, si no te importa. Te lo agradecería muchísimo. Porque estoy en ese momento de emoción pero quiero ir con cabeza. Estoy especializada en piel madura y quiero que las mujeres aprendan a cuidar su piel y a maquillarse para verse bien. Hay tanto exceso de información ahora en redes (es que ni yo como maquilladora me entero, tengo que reconocer que me hartan las redes) que a las mujeres de esta edad les satura y además no todas están en redes. Me está funcionando muy bien el neceser regalo (que lleva dentro en una tarjetita un taller de maquillaje) y los cursos privados a grupos de amigas. Casi todas me llegan por google. Trabajo bastante el SEO y tengo una comunidad de 110 personas tanto en un canal de whatsapp como en la newsletter que envío cada domingo (los domingos de autocuidado) desde hace casi un año. A lo que voy, las alumnas vienen a los talleres y se van ... o vuelven dentro de unos meses pero me falta una herramienta que les permita seguir la rutina del cuidado de la piel y el maquillaje a su ritmo. Por eso quiero lanzar este espacio que lo he llamado El club del autocuidado y así no me cierro solo a Valladolid. Estoy pensando en 9,95€ al mes con oferta de lanzamiento a 7,95€ durante el primer mes, lo ves ajustado para ofrecer además de los videos una comunidad en Telegram para hablar y para dudas. Los contenidos (para los videos crearé zona privada en Vimeo) he pensado en hacerlos semanales y con una temática: Si, por ejemplo, hablamos de la limpieza de la piel, 2 video explicativos con detalle, un pdf de marcas recomendadas y otro PDF de hoja de ruta (es una idea, ya veremos qué forma le doy) pero creo que si cada semana hay algo pues es más fácil que nos sigan. Somos 2 personas (mi compañera Cristina que además tiene una tienda de regalos en Valladolid) y yo. Ella controla el tema de preparar las cosas bonitas (como los neceseres regalo) y los envíos por si hacemos algún sorteo de producto entre las suscriptoras y hay que enviar un paquetito. He pensado en poner un plugin de gamificación para hacer algún sorteo o reto ... (tenemos acuerdos con marcas de cosmética con descuentos como maquilladoras). Ya veremos ... Pues ahí voy ... perdona el rollo que te he soltado ... lo voy a hacer minimalista, con una única suscripción, y ahora a pulir los contenidos y los precios. Habrá oferta de lanzamiento y a ver si puedo hacerlo en Marzo y en Febrero grabar. ¿Cómo lo ves? Qué te parece? Muchas gracias de antemano por escucharme. Un abrazo!!, (Alicia)
3. Hola Joan, He lanzado varios productos digitales pequeños, todos con ventas modestas. No sé si insistir y mejorar uno de ellos o crear algo completamente nuevo con lo aprendido. ¿Cómo decides tú cuándo pivotar y cuándo insistir un poco más? Gracias por tu sinceridad. (Mónica)
4. Buenas Joan, Tengo una comunidad pequeña pero muy activa en Telegram. Me planteo monetizarla, pero no quiero romper el buen ambiente ni que la gente sienta que ahora todo es vender. ¿Cómo introducirías un modelo de pago sin cargarte la comunidad? Gracias por adelantado. (Javi)
¡Y hasta aquí las preguntas de la jornada! Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto para los que han preguntado como para los que han escuchado. Os recomiendo ampliar lo comentado con el episodio 2940. Cómo saber si tenemos que cerrar nuestro negocio, para la pregunta de Mónica, así como el curso de Pricing para las dudas de Alicia.
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy vemos cómo crear un segundo cerebro. De dónde surge el concepto del cerebro digital, qué utilidades podemos darle, y qué herramientas podemos usar.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Gemini, en el que estamos aprendiendo a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros del second brain, del segundo cerebro, del cerebro digital… llamadlo como queráis. La idea es muy sencilla: igual que cuando el disco duro del ordenador se queda pequeño compramos uno externo, hacemos exactamente lo mismo, pero con nuestra mente.
Vivimos rodeados de información. Aprendemos cosas constantemente, consumimos contenidos, tenemos ideas, recibimos correos, mensajes, llamadas, newsletters, documentos, fotos… y todo eso no cabe en la cabeza. O, mejor dicho, cabe un rato, pero luego se pierde. Porque no nos acordamos ni de lo que cenamos ayer.
El second brain nace precisamente de esa necesidad de descargar información. No es nada nuevo: siempre hemos tomado apuntes, subrayado libros, escrito diarios o hecho listas. Lo nuevo es ponerle nombre y método. En 2022, Tiago Forte popularizó el concepto con su libro Building a Second Brain, pero en realidad llevamos toda la vida haciendo esto de una forma u otra.
Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores.
Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos.
Así que mi recomendación es clara: montad vuestro second brain, hacedlo fácil y dejad que la inteligencia artificial haga el trabajo pesado. Si sois unos Sheldon Cooper igual no lo necesitáis, pero al resto os aseguro que os va a cambiar la forma de pensar y de trabajar.
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
Hoy hacemos un brainstorming en falso directo con Valentí Acconcia, para ver cómo plantear el funcionamiento y reglas de la baraja del emprendedor.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya la recta final del curso de Gemini, en el que estamos aprendiendo a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo.
Y ahora sí, vamos al lío. En este episodio me acompaña Valentí Acconcia, amigo de hace muchos años y consultor especializado en crowdfunding, para compartir con vosotros algo poco habitual. Un brainstorming en abierto. No venimos con una idea cerrada ni con un producto decidido, sino con el proceso real que hay detrás cuando una comunidad participa de verdad en la creación de algo nuevo.
Todo parte de una votación clara. Os pregunté si preferíais que el proyecto fuera un juego o una herramienta, y la respuesta fue contundente: herramienta. Y aquí pasa algo muy interesante, y Valentí lo explica muy bien. Cuando tienes una comunidad madura, acostumbrada a opinar y a participar, el crowdfunding deja de ser solo financiación y se convierte en un ajuste fino entre lo que se quiere crear y lo que realmente se necesita. Esto reduce muchísimo el riesgo de lanzar algo que no encaje.
A partir de ahí empezamos a explorar posibilidades. La idea base es una baraja de cartas pensada para ayudar a emprendedores y negocios a trabajar mejor su día a día. No algo que se use una vez al año, como un canvas clásico, sino una herramienta viva, que se pueda sacar cada mañana y decir: “Vale, ¿qué toca hoy?”.
Hablamos de varias aproximaciones. Una de ellas es que las cartas planteen retos concretos: investigar una red social, probar un formato nuevo, analizar una métrica distinta, salir de la zona de confort. Otra posibilidad es introducir roles: Pensar un reto desde el punto de vista del CEO, del CTO, del perfil técnico, del marketing… incluso aunque estéis solos. Ponerse en el papel del otro es una forma brutal de aprender y de detectar ángulos que normalmente no veis.
También aparece con fuerza la idea de usar la metodología ADEP: análisis, diagnóstico, estrategia y plan de acción. Cartas que os obliguen a recorrer ese camino, pero de forma no obvia, forzando el pensamiento lateral. No siempre mirar analytics cuando habláis de alcance, no siempre redes cuando pensáis en crecimiento. Justamente lo interesante es que las combinaciones os lleven a conclusiones distintas a las habituales.
Y aquí entra una de las ideas más interesante. Las cartas pueden ser finitas, pero el contenido no. En ciertas cartas, un QR puede llevaros a noticias actuales, a tendencias, a proyectos que se están financiando ahora mismo, a oportunidades reales del mercado. Eso convierte la baraja en algo vivo, que evoluciona con el tiempo y que os obliga a conectar vuestro negocio con lo que pasa ahí fuera.
Durante la charla también surge una pregunta clave: ¿Planteamos la baraja para usar en solitario o en grupo? La respuesta aún no está cerrada, y aquí es donde vuestra opinión vuelve a ser fundamental. Puede ser una herramienta individual, pero también algo que funcione con socios o equipos pequeños, usando las mismas cartas con dinámicas distintas.
La conclusión es clara. No queremos decidir esto solos. Queremos que el producto final sea el resultado de un gran brainstorming colectivo. Por eso hemos dejado abierto el formulario en boluda.com/baraja, para que nos digáis qué os interesa más, qué dinámica os encaja, o incluso si tenéis una idea completamente distinta.
Este episodio no va de presentar un producto, sino de enseñaros cómo se construye de verdad algo con la comunidad en el centro. Si lo hacemos bien, no solo tendremos una mejor herramienta, sino también un proyecto con mucho más engagement y sentido para todos. Ahora os toca a vosotros. Decidnos qué queréis crear. :)
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy vemos la mejor estrategia para subir precios, y aprovechar tanto el FOMO para conseguir ventas, como para fidelizar y aumentar la percepción de valor.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Gemini, en el que aprenderemos a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una duda que surge mucho en las preguntas de los lunes, y a lo que, curiosamente, nunca le había dedicado un episodio entero: Cómo subir precios… pero bien hecho.
Subir precios no va de apretar un botón y ya está. La clave, siempre, es el proceso. Para mí hay una estrategia que funciona una y otra vez, en mis proyectos y en los de clientes, y empieza por algo muy sencillo: avisar. Nada de subir precios de golpe y por sorpresa.
Para empezar, se comunica con antelación, se explica cuándo será la subida y qué productos o servicios se verán afectados. Incluso se puede contar el motivo: más valor, más funcionalidades, crecimiento del proyecto… lo que tenga sentido en vuestro caso.
Ese tiempo entre el aviso y la subida es oro puro. ¿Por qué? Porque provoca acción. Hay gente que quizá pensaba comprar “algún día”, pero al saber que el precio va a subir dentro de dos o tres semanas, se decide. Esto es especialmente potente en membership sites, porque no hablamos de una compra puntual, sino de una cuota recurrente. Aprovechar el precio antiguo antes de la subida es un incentivo enorme.
El segundo punto, y para mí uno de los más importantes, es mantener el precio a los clientes actuales siempre que sea posible. Esto tiene muchísimos beneficios. Por un lado, genera una percepción brutal de valor: están pagando 15 por algo que ahora vale 24. Ese “gap” se nota y se agradece. Por otro, aumenta muchísimo la fidelidad y la retención. La gente piensa: “¿Por qué me voy a ir si aquí me mantienen el precio?”. A mí me ha pasado como cliente, por ejemplo con herramientas que uso desde hace años y que me conservan tarifas antiguas. Aunque haya alternativas, ni me planteo cambiar.
Además, seamos sinceros: también hay un punto humano. Si alguien confió en vosotros cuando empezabais, cuando el proyecto aún no tenía el recorrido actual, tiene todo el sentido cuidar a esa gente. No es solo estrategia, también es coherencia y valores.
A nivel de comunicación, aquí conviene segmentar. A los clientes actuales se les dice claramente que el precio sube, pero que a ellos no les afecta. Tranquilidad y refuerzo de la relación. Al resto del público, el mensaje es distinto: “Voy a subir precios, si estabais pensando en apuntaros, ahora es el momento”. Son objetivos distintos. A unos queremos retenerlos y a otros atraerlos.
Y sí, avisar hace que mucha gente compre antes, pero también empuja a los eternos del “el mes que viene”, "otro día", "hoy no me va bien"... Ese síndrome de “ya lo haré” que nunca llega. El aviso rompe esa inercia y convierte la intención en acción.
Después viene el tercer paso: subir el precio. Y aquí pueden pasar dos cosas. Que todo vaya bien y el proyecto siga creciendo con el nuevo precio. Perfecto. O que os hayáis pasado y las ventas se frenen en seco. ¿Y qué pasa entonces? Absolutamente nada. Siempre estáis a tiempo de bajar precios. No se caen los anillos por hacerlo. De hecho, bajar precios suele ser bien recibido por los clientes.
Otra opción intermedia es jugar con descuentos puntuales: Black Friday, aniversarios, fechas señaladas… Esto permite testear si el problema real es el precio. Eso sí, cuidado con abusar, porque si siempre hay descuentos, la gente acaba esperando y nunca paga el precio completo.
En resumen, subir precios no es un drama si se hace con cabeza: avisar con tiempo, mantener precios a los clientes actuales, comunicar bien según el público y, si algo no funciona, corregir sin miedo. Es una estrategia probada, sencilla y muy efectiva. :)
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy vemos cómo afrontar la estrategia ADEP de un negocio como un médico lo haría con uno de sus pacientes. Toca metáfora.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos con el curso de Gemini, en el que aprenderemos a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una interesante analogía. EL Doctor Business. De hecho, un consultor no deja de ser un médico de empresas. Los problemas cambian, pero la lógica para tratarlos es muy parecida. Por eso utilizo siempre la metodología ADEP: Análisis, Diagnóstico, Estrategia y Plan de acción.
Empiezo por el análisis, que no es más que mirar datos. Igual que cuando vais al médico y os toma la temperatura, os ausculta o revisa los reflejos, en un negocio miramos ingresos, visitas, conversiones, recurrencia, costes… Todo lo que nos ayude a entender qué está pasando. A veces hay tantos datos que abruman, así que la clave es recopilar solo los que de verdad son relevantes.
Con esos datos pasamos al diagnóstico. Aquí ya no miramos números, sino que ponemos nombre al problema. Igual que un médico dice “esto es un catarro” o “esto es una infección”, en un negocio podemos decir “esto es un problema de alcance” o “esto es un problema de conversión”. Puede que el producto sea bueno y la web funcione bien, pero no llegue suficiente gente. O justo al revés: mucha audiencia, pero nadie compra. Identificar bien la “enfermedad” es fundamental.
Después viene la estrategia, que es decidir por dónde vamos a atacar el problema. El médico decide si hace falta descanso, medicación o algo más serio. En un negocio ocurre lo mismo: ¿vamos a apostar por difusión?, ¿por publicidad?, ¿por contenido?, ¿por mejorar la oferta? Aquí todavía no hacemos nada concreto, solo elegimos el camino.
Y finalmente llegamos al plan de acción, que sería la receta. Acciones concretas, claras y ejecutables: lanzar campañas de Ads, colaborar con creadores de contenido, abrir un podcast, cambiar un CTA, ajustar un copy… Lo que toque según la estrategia elegida.
Ahora bien, aquí es donde entran tres máximas que siempre sigo para no liarnos más de la cuenta.
La primera es aprovechar lo que ya tenemos. Igual que un médico no te manda al Kilimanjaro a buscar una planta rara si tienes una farmacia en la esquina, en un negocio debemos tirar de nuestras fortalezas. Eso está en la F del DAFO. Si sabes escribir, escribe. Si sabes hablar, habla. Si tienes dinero, paga a quien sepa hacer lo que tú no haces bien. No tiene sentido forzarnos a hacer cosas que no encajan con nosotros cuando ya tenemos recursos disponibles.
La segunda máxima es ir de lo más fácil a lo más difícil. No se trata de matar moscas a cañonazos. Si el problema se puede arreglar cambiando un botón o ajustando un mensaje, no tiene sentido rehacer toda la web o montar un proyecto gigantesco. Muchas veces, lo más simple es también lo más rápido y lo que antes da resultados.
Y la tercera máxima es ir de lo menos radical a lo más radical. Ojo, porque fácil no siempre significa poco agresivo. Cambiar un precio es facilísimo, pero puede ser un cambio muy radical. Antes de tocar cosas clave como la propuesta de valor o el pricing, probemos ajustes pequeños: un texto, un CTA, una estructura. Busquemos ese 20 % de esfuerzo que nos puede dar el 80 % de resultado.
Con estas tres reglas (fortalezas, facilidad y grado de radicalidad), el plan de acción deja de ser un caos de ideas y se convierte en una hoja de ruta clara y lógica. A veces tocará ser más contundente, sí, pero que sea porque no queda otra, no porque nos hayamos flipado a la primera.
Esta es, en esencia, mi forma de trabajar como “doctor de negocios”. Espero que os sirva tanto para vuestros propios proyectos como para ayudar a clientes, porque tener este marco mental ahorra tiempo, dinero y muchos dolores de cabeza. :)
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy contesto preguntas sobre email marketing, la era de la IA, el auge de los second brains, nicho mínimo viable, y externalizar servicios.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos con el curso de Gemini, en el que aprenderemos a dominar el ecosistema de inteligencia artificial de Google para integrarlo en nuestro día a día y potenciar nuestra productividad al máximo.
Y ahora sí, aquí van las preguntas del día:
1. Hola Joan, Hokage del Marketing, y sus ninjas de soporte. Gracias totales. Hace un mes lancé un libro en Amazon apoyado por el curso de autopublicación. Puse el libro gratis y corrí la voz. Con este método llegué a un número interesante de lectores: amigos, familiares, y algunos extraños en RRSS. Ahora, para la siguiente fase, ¿qué podría hacer? Sé que el marketing de Amazon es ideal, pero mi libro tiene algunas escenas que no son para niños y por esto no puedo usarlo, así que ¿hay alternativa? ¿Ads en Meta, o X? Tú me dirás. Tengo una web donde comparto entradas sobre literatura fantástica, horror y ciencia ficción, los temas de mi libro, y puse allí un anuncio que lleva a Amazon: ranghul.com. Hace poco hice un vídeo de un hombre lobo con mi libro con vids (videos) y lo estoy compartiendo en Meta, pero me gustaría saber qué jutsus (técnicas/estrategias) conoces. (Carlos)
2. Hola Joan y equipo de soporte! Espero que este 2026 os esté yendo genial! Tengo una pregunta para que Joan conteste un lunes, sobre la IA. Tal como está avanzando, crees que ahora sí que puede representar un riesgo para muchos negocios? por ejemplo de desarrollo de software (Pepa)
3. Hola joan, felicidades por esos 3000 episodios, vamos a por los 10.000. XD Quería preguntarte sobre todo el tema del second brain. cómo lo ves? qué opinas de todo esto? vale la pena empezar a crear esa base de datos de alguna forma?? (Joaquin)
4. Hola Joan, Estoy dudando entre nichar mucho mi proyecto o dejarlo más abierto para no “cerrarme puertas”. Entiendo la teoría de nichar, pero en la práctica me da miedo quedarme sin mercado. ¿Cómo decides tú hasta qué punto nichar sin pasarte? Gracias por todo. (Sandra)
5. Muy buenas, Tengo un e-commerce pequeño y estoy valorando externalizar atención al cliente, pero me preocupa perder el trato cercano que tanto valoran mis clientes. ¿En qué momento crees que externalizar deja de ser un riesgo y pasa a ser una mejora? Un saludo y gracias por el contenido. (Luis)
¡Y hasta aquí las preguntas de la jornada! Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto para los que han preguntado como para los que han escuchado.
Os recomiendo ampliar lo comentado con el episodio 2869. Google Groups para la duda de Carlos, y si queréis aprender a hacerlo, el curso de newsletters con Google Groups, que es el servicio que utilizo yo para mi newsletter, gratis e ilimitado. También os dejo el enlace de la web Will Robots Take My Job para la pregunta de Pepa, así como del episodio 2583. GPTs y nichos mínimos viables para Sandra.
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy os cuento cómo programar con ChatGPT (y otros modelos de IA). Qué opciones tenemos (de la más simple a la más profesional), y qué podemos lograr.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya entrando en la recta final del curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. En este episodio os cuento, con un ejemplo muy real, cómo he estado programando con inteligencia artificial y qué formas tenemos hoy en día de hacerlo según el nivel de complejidad del proyecto.
Todo el sistema del directorio de profesionales (formularios, validaciones, verificación de datos, uso del Gravatar, Open Graph para redes sociales...) lo he hecho a medida, sin plugins, programando con ayuda de ChatGPT. Y no porque yo sea programador profesional, sino porque quería poner a prueba hasta dónde se puede llegar usando bien estas herramientas.
Y ahora sí, vamos al lío. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores.
Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos.
Como podéis ver, hay distintos niveles para programar con inteligencia artificial, y cada uno tiene su uso. Es clave entender el mapa completo y luego, si queréis, profundizar paso a paso en cada herramienta. Si os apetece, puedo convertir todo esto en un ciclo más detallado y práctico. Y si no, ningún problema: volvemos al marketing puro y duro. :)
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡Muy buen fin de semana!
Hoy vemos qué son los canvas en ChatGPT, cómo invocarlos, utilizarlos, las tres formas de edición, sus límites, y qué podemos hacer con ellos.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya entrando en la recta final del curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. Hoy os hablo de Canvas, una de esas funcionalidades de ChatGPT que, cuando la entiendes bien, te cambia por completo la forma de trabajar con textos y código.
Canvas nace para resolver un problema muy típico. El “rollo patatero” de pedir un texto, luego pedir un cambio, que lo reescriba entero, luego pedir otro ajuste... y así en bucle. En lugar de eso, Canvas crea un documento editable, vivo, que puedes ir puliendo sin perder el contexto ni volver a empezar cada vez. Es como tener un Word o un Google Docs integrado dentro de ChatGPT, con la IA actuando como copiloto.
Básicamente puede hacerse de dos formas: Pidiéndolo directamente (“abre un Canvas…”) o desde el botón de +, buscando el icono de la hoja con el lápiz. Una vez abierto, el texto aparece dentro de un recuadro especial y, desde ahí, tienes tres opciones rápidas: copiar el contenido, editarlo o descargarlo en PDF, Word o Markdown.
Cuando entramos en modo edición es donde Canvas brilla de verdad. Por un lado, podéis editar el documento a mano, como en cualquier procesador de textos: escribir, borrar, mover párrafos, cambiar títulos… Por otro lado, podéis seguir usando el chat, pero ahora todo lo que pidáis se aplicará directamente sobre el documento. Traducirlo, cambiar el tono, hacerlo más cariñoso o más informal. El texto se transforma delante de vuestros ojos, sin duplicarse ni desordenarse.
Y finalmente, podéis editar con los accesos directos, que son muy prácticos. Podéis gestionar emojis (añadirlos, quitarlos o distribuirlos), pulir el formato para dejar el texto “niquelado”, adaptar el nivel de dificultad (desde un texto académico hasta uno para niños), cambiar la extensión, alargando o acortando el contenido con un simple control deslizante, o incluso activar sugerencias que funcionan como comentarios críticos, tipo post-it, que podéis aceptar o descartar uno a uno.
Canvas también funciona con código, y aquí cambia ligeramente el enfoque. Aparecen las líneas numeradas y los accesos directos se adaptan al mundo del desarrollo: añadir comentarios explicativos, insertar logs, detectar bugs, revisar el código, o incluso cambiarlo de lenguaje de programación, por ejemplo de PHP a Python o JavaScript. Es una herramienta especialmente potente para iterar sobre código sin miedo a romperlo todo.
Otro punto muy interesante es que podéis tener varios Canvas dentro de una misma conversación. Podéis cerrar uno, seguir hablando, abrir otro distinto, y luego acceder a todos desde un pequeño icono arriba a la derecha que lista todos los documentos creados en ese chat. Todo queda ordenado y accesible.
Y si os preocupa “liarla” con algún cambio, tranquilidad: Canvas tiene control de versiones. Podéis ver qué ha cambiado en cada edición, revisar diferencias y volver a versiones anteriores, incluso días después. No es un simple deshacer, es un historial completo del documento.
Eso sí, Canvas tiene límites. No es infinito. A partir de unos 5.000 tokens (aproximadamente 4.000 palabras), empieza a fallar. OpenAI no documenta claramente estos límites y parece que van ajustándolos, pero para cartas, artículos, documentos habituales o código razonable, es más que suficiente.
En resumen, Canvas merecía un episodio propio. Es una herramienta pensada para trabajar mejor, no solo para “hablar” con ChatGPT. Os animo a probarla conscientemente: la próxima vez que tengáis que escribir un texto importante o trabajar un código con iteraciones, usad Canvas y comparad la experiencia.
Y si descubrís usos nuevos o ideas que no haya comentado, me encantará que me lo digáis, ya sea a través del formulario de contacto o de un comentario en Spotify. :)
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy vemos las diferentes formas (y definiciones) de compartir desde ChatGPT. Conversaciones, canvas, proyectos, GPTs, y chats grupales.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos ya en pleno curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de algo que, a primera vista, parece sencillo pero que en realidad tiene más miga de lo que parece: cómo compartir en ChatGPT. Porque sí, se puede compartir… pero no todo se comparte igual, ni funciona de la misma forma. Así que vamos a poner un poco de orden y a arrojar algo de luz sobre todas las opciones que tenemos.
Para empezar, la forma más simple de compartir es una conversación concreta. Imaginad que estáis hablando con ChatGPT sobre dónde ir de vacaciones, llegáis a una conclusión y pensáis: “Esto se lo tengo que enseñar a mi pareja”. En ese caso, basta con darle al botón de “compartir” que hay arriba a la derecha y se genera un enlace. Ese enlace permite que cualquiera vea esa conversación completa, de principio a fin, incluso aunque no tenga cuenta en ChatGPT. Es, básicamente, como un copiar-pegar, pero mucho más cómodo.
Eso sí, hay un detalle importante: ese enlace no se actualiza solo. Si seguís escribiendo después en la conversación, lo nuevo no se verá en el enlace… a no ser que volváis a darle al botón de compartir. Sí, es raro, pero así funciona. Ojo, el enlace es el mismo, pero solo se “refresca” el contenido cuando lo compartís de nuevo. Y si en algún momento os arrepentís, siempre podéis borrar esos enlaces desde la configuración de datos y dejarlo todo cerrado.
Además, si la persona que recibe el enlace decide seguir escribiendo en esa conversación, lo que ocurre no es que os “meta mano” en la vuestra. Se crea una copia, un clon, que continúa solo en su cuenta. Es como hacer una fotocopia de unos apuntes: a partir de ahí, cada uno escribe en su hoja y no afecta al original.
Este mismo sistema funciona también con los Canvas, que son documentos editables dentro de ChatGPT, muy parecidos a un Google Docs. Podéis usarlos para textos largos, biografías, currículums o cualquier documento que queráis ir retocando poco a poco. Un Canvas se puede compartir igual que una conversación, mediante enlace, y pasa exactamente lo mismo: quien lo abre ve el documento tal como estaba en ese momento, y si lo modifica, trabaja sobre su propia copia.
El siguiente nivel es compartir proyectos. Un proyecto es como una carpeta que agrupa conversaciones, instrucciones y contexto. Cuando compartís un proyecto, lo que estáis haciendo es compartir todo ese conjunto de chats que existían en ese momento. De nuevo, es una “fotocopia”, pero en lugar de un folio, es una libreta entera. Si alguien entra y continúa una conversación, se crea una versión duplicada dentro del proyecto. Esto puede ser útil, pero también se vuelve caótico muy rápido si varias personas empiezan a escribir, porque aparecen copias y más copias de conversaciones. No es la mejor opción si lo que buscáis es una charla fluida entre varias personas.
Luego tenemos otra forma de compartir que es totalmente distinta: los GPTs personalizados. Aquí no compartís una conversación ni un proyecto, sino una herramienta. Creáis un GPT con unas instrucciones, un tono y quizá una base de conocimiento concreta, y lo compartís para que otros lo usen. Cada persona tendrá sus propias conversaciones con ese GPT, independientes de las vuestras. Es una forma muy potente de compartir “cómo piensa” o “cómo responde” ese GPT, pero no lo que se ha hablado con él.
Y por último, llegamos a la opción más reciente: los chats grupales. Esto sí que se parece mucho a un grupo de WhatsApp, pero con ChatGPT dentro. Invitáis a otras personas a una conversación y todos escribís en el mismo hilo, en tiempo real. Aquí no hay copias ni clones. Todo está sincronizado. ChatGPT participa cuando toca, responde a preguntas y sabe cuándo los mensajes son entre personas y cuándo van dirigidos a él. Incluso podéis mencionar a alguien con arroba, igual que en un grupo clásico. Eso sí, los chats grupales no se pueden compartir con enlaces externos, por motivos de privacidad.
En resumen, en ChatGPT se puede compartir de muchas formas: conversaciones, Canvas, proyectos, GPTs personalizados y chats grupales. Cada una tiene su lógica, sus ventajas y sus limitaciones. Lo importante es entender qué estáis compartiendo exactamente en cada caso: una "fotocopia" fija, una copia editable, una herramienta o una conversación en vivo.
Espero que con esto tengáis más claro el panorama y que al menos una de estas opciones para compartir desde ChatGPT os encaje para vuestros proyectos personales o profesionales. :)
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy os cuento qué son los GPTs personalizados, por qué están en tierra de nadie (entre las apps y los proyectos) y qué se puede hacer exactamente con ellos.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae. ¡A por él!
Finalmente, recordar que ayer abrimos el directorio de profesionales. Ya podéis rellenar vuestras fichas si queréis aparecer en él.
Ahora sí, vamos al lío. Hoy vemos una de las herramientas de ChatGPT que más dudas genera ahora mismo: los GPTs personalizados. Ya hemos visto ChatGPT Cero, cómo configurarlo bien, las búsquedas profundas, los proyectos, las tareas y las apps… y justo por eso, al llegar a los GPTs, la sensación es clara: están un poco en tierra de nadie.
Para empezar, aclaremos conceptos. Un GPT personalizado no deja de ser un ChatGPT con instrucciones fijas. Le definimos una personalidad, un rol, unos objetivos claros y, si queremos, le damos conocimiento propio subiéndole archivos como PDFs, textos o documentos. Es, por decirlo de forma sencilla, un ChatGPT “de nicho”, pensado para hacer siempre lo mismo y hacerlo de una manera concreta.
Crear uno es muy fácil. No hace falta saber programar ni nada parecido. Desde el editor de GPTs le damos un nombre, una descripción, escribimos las instrucciones (cómo debe pensar, cómo debe responder, con qué tono, con qué nivel de detalle), y listo. Incluso podemos definir frases de inicio para guiar la conversación, como esos botones que aparecen en muchos chatbots con opciones tipo “quiero saber el estado de mi pedido”.
Además, podemos subirle contenido propio para que lo tenga en cuenta. Por ejemplo, si estamos escribiendo un libro, podemos subir el manuscrito y decirle que actúe como editor de estilo. A partir de ahí, todas las respuestas las dará basándose en ese contenido. También podemos elegir el modelo, activar o desactivar capacidades como la búsqueda web, el uso de Canvas o el análisis de código, y decidir si el GPT será privado, público o accesible solo mediante enlace.
Hasta aquí, todo suena bastante bien. El problema aparece cuando lo comparamos con el resto de herramientas que ya tenemos.
Frente a las apps, los GPTs se quedan cortos. Las apps pueden interactuar entre ellas, encadenar acciones y trabajar con varios servicios a la vez. Con los GPTs no: solo puedes hablar con uno cada vez. No puedes decir “oye Gmail, pásame esto” y luego “Drive, guárdalo aquí” dentro del mismo flujo. Si hablas con un GPT, hablas con ese GPT y punto.
Y frente a los proyectos, el contraste es todavía más claro. En un proyecto puedes definir instrucciones, subir conocimiento, trabajar con múltiples conversaciones, elegir modelos distintos según lo que necesites y, sobre todo, mantener todo organizado y con continuidad. Los GPTs personalizados no se pueden meter dentro de proyectos, no tienen memoria, no saben quién eres ni recuerdan nada de otras conversaciones. Si les preguntas tu nombre o cualquier preferencia personal, no lo saben, aunque ChatGPT sí lo tenga guardado en su memoria general.
Esto hace que, en la práctica, muchas veces tenga más sentido crear directamente un proyecto bien configurado que montar un GPT personalizado. Todo queda más ordenado, más flexible y más potente para el día a día.
¿Dónde encajan entonces los GPTs? Quizás como paso intermedio hacia algo más avanzado, por ejemplo cuando queremos conectar con una API externa mediante acciones, pero sin llegar a desarrollar una app completa.
Ahora mismo los GPTs personalizados generan mucha confusión. No está nada claro para la mayoría de usuarios cuándo usar un GPT, cuándo usar un proyecto y cuándo tiene sentido una app. Y no es raro pensar que, si no los mejoran mucho o no los integran mejor con el resto del sistema, podrían acabar desapareciendo o transformándose en otra cosa.
Ojo, este es solo mi punto de vista. Seguro que hay casos de uso muy concretos en los que los GPTs personalizados encajan perfectamente. Si es vuestro caso, me encantará leerlo. Dejadme un comentario en Spotify y contadme para qué los usáis vosotros. :)
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy contestamos preguntas sobre lanzar side projects con poco tiempo, validar productos, hacer tests A/B, y monetizar audiencias de YouTube.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de Moodle para Fundae, en el que vemos cómo construir una academia que cumpla los requisitos de la formación bonificada de Fundae.
Y finalmente, recordar que ayer abrimos el directorio de profesionales. Ya podéis rellenar vuestras fichas si queréis aparecer en él. :)
Ahora sí, aquí van las preguntas del día:
1. Hola Joan. Estoy lanzando Wylok, una plataforma de stock con IA pensada para marcas y equipos creativos que necesitan crear y adaptar contenido visual rápido: editar imágenes, integrar productos, generar variantes o incluso vídeo a partir de una imagen. Además del stock, también ofrezco sesiones visuales creadas con IA a medida, que luego se suben a la plataforma para que los clientes puedan seguir editando y reutilizando esas imágenes dentro de Wylok. Es un side project que estoy desarrollando en paralelo a mi trabajo principal. Me motiva mucho y creo que tiene potencial, pero ahora mismo no puedo invertir en publicidad ni ads para darle visibilidad. Mi pregunta es: ¿Qué estrategias de marketing recomendarías para dar a conocer un producto así sin presupuesto, y empezar a llegar a un público amplio (marcas, creativos, agencias)? Gracias por todo el valor que aportas cada semana. (Jose Antonio)
2. Hola Joan, Trabajo en un ecommerce y queremos lanzar un test A/B en la web para validar qué tipo de imagen genera más ventas: foto de producto en silueta vs foto del mismo producto en modelo. La idea es poder aplicar después ese criterio de presentación al conjunto del catálogo. Las opciones que estamos valorando ahora (como Instant / syncX) son soluciones backend o híbridas, que permiten ejecutar el test sin desarrollo complejo, pero no son un A/B test frontend puro con persistencia estricta por usuario. Antes de avanzar, me gustaría conocer tu opinión: 1. ¿Te parecen suficientes estas soluciones para obtener una conclusión fiable en este caso? 2. ¿Cuántos productos recomendarías someter al test para que el resultado sea representativo? 3. ¿O crees que sería necesario optar sí o sí por una solución frontend para extrapolar la decisión con más seguridad a todo el catálogo? Gracias y saludos. (Beatriz)
3. Hola Joan. Hace unas semanas te escribí a través del podcast para pedirte orientación sobre el lanzamiento de una plataforma de membresía premium centrada en documentales de historia, arte y patrimonio. Te expongo la situación de forma resumida. Gestiono un canal de YouTube dedicado a estas temáticas con unos 79.000 suscriptores y una lista de correo de alrededor de 1.200 personas. El objetivo de la membresía era reducir progresivamente mi dependencia de YouTube como fuente de ingresos y construir un espacio propio y sostenible, apoyado en mi web y en el email como pilares del proyecto, y no en una plataforma externa. Con una mezcla de ilusión, incertidumbre y cierto vértigo, lancé la membresía utilizando Easy Restrict. Durante varias semanas trabajé de forma intensiva en la creación de contenidos audiovisuales para asegurar un catálogo inicial sólido desde el primer momento. Aunque era prudente con las expectativas, el tamaño y el rendimiento del canal me hacían pensar que podía haber una base suficiente de usuarios dispuestos a dar el salto al formato premium. El resultado, tras todo ese esfuerzo —plugin, producción de contenidos y tiempo invertido— ha sido que solo seis personas se han suscrito, una cifra que hace inviable mantener la plataforma. El impacto ha sido duro y frustrante, hasta el punto de plantearme seriamente su cierre. La suscripción tiene un precio de 6 euros al mes e incluye acceso a documentales de unos 30 minutos de duración sobre historia y patrimonio, además de audios orientados a la interpretación del arte. Se trata de un contenido muy cuidado y exclusivo. Mi sensación es que el problema principal está en la falta de encaje entre lo que ofrezco y el perfil de buena parte de mi audiencia. Esto me podría llevar a pensar que muchos consumidores de este tipo de contenidos sobre historia y arte, no están especialmente dispuestos a pagar por un formato premium, pero al mismo tiempo sé que existe público real que se gasta el dinero en libros de historia, viajes culturales o paga a personas y guías turísticos especializados para comprender mejor los lugares que visita. Y tengo claro que disposición a pagar hay. En el canal de youtbe he ido publicando vídeos sobre la Edad Media, la vida en los castillos o la construcción de las catedrales góticas; alcanzando algunos de ellos cientos de miles de visualizaciones; dos de ellos en concreto superando el millón. Pero ese interés no se traduce en conversiones. Lo mismo sucede con la lista de correo: de 1.200 suscriptores, solo dos han decidido suscribirse. Si analizo la situación desde la lógica del embudo, la mayoría de la audiencia se queda en la parte más alta y no avanza. Lo que está llegando no son buenos "leads". Es gente que quiero cosas gratuitas. De hecho, cuando mando un mail a la lista presentando contenido premium bajo pago, hay bajas inmediatas. Mi percepción es que la propuesta de la membresía no resulta lo suficientemente atractiva, pese a que el contenido premium está directamente alineado con lo que mejor funciona en el canal: catedrales góticas, recreaciones históricas, análisis detallados de obras de arte y documentales sobre episodios de la Edad Media, pero con un nivel de producción superior. En este momento me siento bastante bloqueado. Sé que algo tiene que cambiar para darle un impulso al proyecto y por eso recurro a tu criterio. Tengo claro, eso sí, que el número de suscriptores en YouTube no equivale a una verdadera intención de pago: es un entorno dominado por el consumo gratuito y muchas personas no están dispuestas a ir más allá, lo que no encaja con el perfil de buyer persona al que quiero dirigirme. Así que me encuentro en una situación de indecisión. Tengo claro que hay un interés real por estas temáticas, pero no consigo dar con la forma de llegar a las personas que sí estarían dispuestas a pagar por este tipo de contenido y a percibir su valor real. Por eso quería pedirte consejo: ¿qué crees que debería replantear y cómo?, ¿dónde puede estar el principal error de enfoque y cómo orientar este proyecto para que sea viable y conecte con el público adecuado, el que realmente valora y está dispuesto a pagar por este tipo de contenido?. Un abrazo. (Fran)
¡Y hasta aquí las preguntas de la jornada! Espero que las respuestas hayan sido de interés y de ayuda tanto para los que han preguntado como para los que han escuchado. Os recomiendo ampliar lo comentado con el episodio 2225. Captaciones de guerrilla para las dudas de Jose Antonio, así como el Curso de Test A/B para la pregunta de Beatriz. :)
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy os cuento cómo uso las apps de ChatGPT a nivel profesional. Cuáles uso, qué hago con ellas, y cómo aprovecharlas para nuestra empresa o proyecto.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de las apps de ChatGPT. Hasta ahora, el uso habitual era bastante simple. Entrábamos en una conversación, le escribíamos un texto largo y nos respondía. Incluso cuando le pedíamos que buscara algo en internet, seguía siendo una relación bastante “externa”: ChatGPT contestando desde fuera de nuestros datos y de nuestro negocio. Con las apps, esto cambia por completo.
Las apps (antes llamadas plugins y luego connectors) son una forma de conectar ChatGPT con herramientas externas. Es decir, permiten que desde una conversación podamos interactuar con aplicaciones que ya usamos: correo, documentos, calendarios, CRMs, herramientas de diseño, plataformas de pago, etc. Todo sin salir de ChatGPT.
Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores.
Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos.
Esto acaba de empezar. Ahora mismo todavía es relativamente sencillo de entender y de usar, pero a medida que se vayan incorporando más posibilidades, solo tendremos que aprender un poco cada día. Y cuando te acostumbras a pedir las cosas así, no hay vuelta atrás.
Espero que algo de todo esto os haya despertado la curiosidad y os animéis a probarlo este fin de semana. La semana que viene hablaremos de la confusión habitual entre apps y GPTs personalizados, que da para otro episodio entero.
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡muy buen fin de semana!
Hoy os cuento cómo uso las tareas de ChatGPT a nivel profesional, qué uso les doy y cómo las configuro para ahorrar tiempo y ser más proactivo.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya en la recta final del curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una funcionalidad de ChatGPT que, bien aplicada, puede ser una auténtica palanca de productividad para vuestro negocio: las tareas.
Cuando usamos ChatGPT normalmente, lo hacemos para obtener una respuesta inmediata. Preguntamos algo y nos contesta en ese momento. Las tareas funcionan justo al revés. Aquí no le pedimos algo para ahora, sino para más adelante, ya sea de forma puntual o recurrente. Es decir, le decimos: "quiero que cada día", "quiero que dentro de tres meses", "quiero que una vez a la semana"… y ChatGPT se encarga de hacerlo sin que tengamos que acordarnos.
Un ejemplo muy simple sería pedirle que cada día a las 8 de la mañana nos pase el parte del tiempo de nuestra ciudad. Pero donde esto se vuelve realmente interesante no es en los recordatorios básicos, sino en aquellas tareas donde ChatGPT puede aportar valor, no solo avisar. Por ejemplo, alertas de inversión, resúmenes automáticos, análisis de datos, seguimiento de proyectos o propuestas de ideas.
En mi caso, por ejemplo, tengo tareas que cada día me avisan de empresas que han caído con fuerza en bolsa, o tareas que me envían un resumen de buenas noticias del mundo. También se pueden crear tareas puntuales, como pedirle que el 1 de febrero me recuerde que tengo que abrir el directorio de boluda.com. Cuando llega el momento, ChatGPT abre una conversación y, si quieres, además te manda una notificación por navegador o por correo electrónico.
Ahora bien, aquí hago una reflexión importante: para simples recordatorios tipo "tengo una reunión" o "tengo que hacer una llamada", no hace falta inteligencia artificial. Para eso ya tenemos el calendario o una app de tareas. La gracia de las tareas de ChatGPT es usarlas cuando tiene que hacer algo por vosotros: buscar información, analizar, resumir, proponer, comparar o reflexionar.
Aplicado al emprendimiento, esto encaja de maravilla con uno de nuestros grandes problemas: La falta de seguimiento. No tanto porque se nos olviden cosas, sino porque lanzamos proyectos, productos o ideas y luego no los revisamos como deberíamos. Con tareas, podemos decirle a ChatGPT: "Dentro de tres meses, revisa esto", o "Búscame información actualizada sobre este mercado y dime qué ha cambiado".
También se puede usar para revisiones periódicas, por ejemplo de Stripe, para que nos diga altas, bajas y métricas clave, o para el podcast, pidiéndole que nos proponga temas en función del contenido publicado o del feedback recibido. Incluso para inversiones: pedirle que dentro de x tiempo analice qué ha pasado con una compra que hicimos y nos lo resuma.
Otra aplicación que me encanta es la reflexión estratégica. Por ejemplo, pedirle que dentro de 30 días nos haga preguntas clave sobre un proyecto que acabamos de lanzar. En mi caso, lo hago con el directorio: un mes después del lanzamiento, ChatGPT me preguntará qué uso ha tenido, qué feedback he recibido, qué ha funcionado y qué no. Es como tener a alguien que te obliga a parar y pensar.
Eso sí, hay que tener cuidado. No conviene crear demasiadas tareas, porque entonces pasa como con las listas de tareas infinitas: acabamos ignorándolas. Tampoco tareas demasiado genéricas o que no lleven a ninguna acción concreta. Y, sobre todo, no usarlas como un simple sustituto del calendario.
A nivel práctico, crear una tarea es facilísimo. Se hace siempre desde una conversación con ChatGPT. A día de hoy, no se pueden crear directamente desde el panel de tareas. Luego, si queréis editarlas, pausarlas o borrarlas, tenéis que ir a Settings (preferencias, ajustes), y de ahí a Schedules (tareas), donde podéis cambiar el nombre, las instrucciones, la periodicidad o la hora.
Aquí he detectado un comportamiento curioso. Como las tareas se crean desde una conversación, esa conversación es donde aparecen los resultados cuando la tarea se ejecuta. Si borráis esa conversación, a veces ChatGPT crea una nueva automáticamente cuando llega el momento de la tarea… y otras veces la tarea se queda pausada. En la documentación oficial dice que debería crear una nueva conversación, pero en la práctica no siempre ocurre así. Si os pasa, simplemente podéis reanudar la tarea desde el panel.
Para empezar hoy mismo, os propongo algo muy sencillo. Slegid un área de vuestro negocio (finanzas, marketing, contenidos, lo que sea) y cread una o dos tareas como máximo. Probadlas durante una semana. Ajustad las instrucciones si el resultado no es exactamente lo que queríais. No hace falta hacerlo perfecto desde el primer día, esto va de iterar.
Las tareas no son magia, pero sí pueden convertirse en una ventaja competitiva para quienes piensan en sistemas y flujos de trabajo. En mi caso, las uso incluso con clientes: tareas que me preparan información del sector o que me ayudan a preparar reuniones con antelación. Son prácticas, ahorran tiempo y ayudan a no dejar cosas importantes en el cajón del "ya lo miraré".
Así que os animo a probarlas, tanto a nivel personal como profesional. Dadles una oportunidad, afinadlas un poco y ved si realmente os aportan valor. Y si no, no pasa nada: se borran y listo. :)
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana, con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy os cuento cómo uso los proyectos de ChatGPT a nivel profesional, qué uso les doy, así como esas buenas prácticas que optimizan los resultados.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero contaros cómo estoy usando los proyectos de ChatGPT para trabajar con clientes y por qué, sinceramente, me parece una de las mejores formas de organizar el trabajo con inteligencia artificial cuando tienes varios frentes abiertos.
Un proyecto, para entendernos, es como una carpeta dentro de ChatGPT, pero una carpeta "viva". No solo sirve para agrupar conversaciones, sino que tiene memoria propia, contexto persistente, archivos asociados e instrucciones personalizadas.
Cuando creáis un proyecto, podéis decidir si comparte memoria con otros o si queda totalmente aislado. Esto es clave, porque esa decisión no se puede cambiar después. Yo, para clientes, siempre los creo aislados, para evitar cualquier mezcla de información. Cada cliente es su mundo, y su proyecto también.
Mi forma de trabajar es muy clara: un proyecto por cliente. Da igual que tengáis uno, seis o veinte. Cada cliente tiene su propio espacio. En las instrucciones del proyecto explico qué tipo de cliente es, a qué se dedica, en qué le voy a ayudar (estrategia, copy, marketing, análisis…) y qué espero exactamente de ChatGPT dentro de ese proyecto. Es como hacerle un briefing permanente.
Una vez creado el proyecto, empiezo siempre igual. Creo una conversación llamada General. Ahí construyo la base de conocimiento. Lo primero que hago es una búsqueda profunda para que ChatGPT investigue al cliente: su web, su presencia online, qué hace, cómo comunica. Cuando vuelve con el informe, le pido un resumen. Después hago otra búsqueda profunda sobre el sector en el que opera ese cliente, enfocada a crecimiento, oportunidades, riesgos o lo que toque en cada caso. Todo esto queda en esa conversación general, que actúa como el "dossier" del cliente.
El siguiente paso es subir archivos. Aquí hay dos grandes fuentes. Por un lado, toda la documentación que me pasa el propio cliente: datos, informes, estrategias anteriores, métricas, lo que sea. Por otro lado, la documentación que genero yo con KlearPlan. Ahí relleno todos los datos del cliente, ejecuto los análisis y exporto absolutamente todo en PDF: DAFO, canvas, roadmap, estrategias, informes… Son decenas de archivos, pero merece la pena, porque a partir de ese momento ChatGPT tiene todo el contexto del negocio.
Hasta aquí solo hay una conversación, la general. Y esto es importante: no voy abriendo chats nuevos a lo loco. Soy muy pesado con el orden. Lo que hago es crear conversaciones fijas, que siempre son las mismas: una para estrategia, otra para brainstorming, otra para reuniones, otra para mails… Cada conversación tiene un objetivo claro y no se mezcla con las demás. Las renombro para tenerlas siempre localizadas y no perder tiempo. A partir de ahí, el proyecto crece solo. En algunos clientes añado más conversaciones si hace falta, pero esa base casi siempre es suficiente.
Además, creo dos tareas automáticas dentro del proyecto: una semanal y una mensual. La semanal se encarga de buscar noticias y novedades del sector que puedan ser relevantes para el cliente. Cada lunes recibo el resumen sin tener que hacer nada. La mensual sirve para preparar la reunión con el cliente: unos días antes, ChatGPT revisa todo lo trabajado, las noticias, las decisiones anteriores y me prepara una especie de acta o guion para la reunión.
Las reuniones las grabo y las transcribo con Tactiq. Después exporto la transcripción, el resumen y las acciones, y lo subo todo a la conversación "REUNIONES" del proyecto. Así queda todo documentado y, además, sirve de base para la tarea mensual que prepara la siguiente reunión. Es un círculo perfecto.
En cuanto a compartir proyectos, aquí soy bastante tajante. Con clientes, no comparto el proyecto entero. Demasiado caos. Cualquiera podría crear conversaciones nuevas, borrar cosas o desordenarlo todo. Lo que sí hago, en algunos casos, es compartir una conversación concreta, como la de reuniones. Eso genera una copia en el ChatGPT del cliente, pero no afecta a la mía. Cada uno sigue su camino sin pisarse.
Para moverme rápido entre proyectos y conversaciones, uso accesos directos. Al principio lo hacía con marcadores, pero ahora uso TextExpander. Tengo guardadas las URLs de cada conversación importante y accedo escribiendo una pequeña abreviatura. No es obligatorio, pero cuando trabajas así cada día, se nota muchísimo.
Y ya está. Así es como organizo los proyectos de ChatGPT para clientes. También los uso para inversión, temas personales o proyectos propios, pero aplicado a clientes, es de lo más potente que he probado. Mañana entraremos a fondo en el tema de las tareas, que es otra auténtica maravilla.
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana, con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy os cuento cómo uso las búsquedas profundas de ChatGPT, qué uso les doy, así como esas buenas prácticas que optimizan el resultado obtenido.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. En este episodio he querido profundizar en uno de los usos más potentes de ChatGPT para negocios y emprendedores: las búsquedas profundas.
Lo primero que he aclarado es qué son exactamente. Una búsqueda profunda no es simplemente buscar en internet ni pedirle a ChatGPT una respuesta rápida. Es un proceso de investigación guiado, donde el modelo trabaja con un objetivo claro, itera, contrasta información, cambia de enfoque si algo no encaja y acaba estructurando conclusiones. No es inmediato, puede tardar varios minutos, pero el resultado es muchísimo más rico y útil.
La gran diferencia está entre un prompt básico, que da una respuesta directa y rápida, y una búsqueda profunda, que es casi como encargarle un informe a un analista. En estas búsquedas se ve cómo va probando fuentes, descartando lo que no sirve y afinando el resultado. Para mí, es la funcionalidad más potente que han añadido los modelos de IA hasta ahora, y ha cambiado por completo mi forma de trabajar.
¿Por qué es tan útil para negocios y emprendedores? Básicamente por tres motivos muy claros: nos falta tiempo, estamos saturados de información y muchas veces tenemos que tomar decisiones sin todos los datos que nos gustaría. ChatGPT no sustituye nuestro criterio, pero sí nos ahorra horas y horas de investigación y, sobre todo, nos ordena el caos. Además, algo clave: nos obliga a pensar mejor el problema, porque nos hace preguntas antes de ponerse a investigar.
Cuando activáis una búsqueda profunda. Ya sea porque el propio prompt lo provoca o activándola explícitamente, lo primero que hace ChatGPT es preguntar. Y esto es oro. No solo mejora el resultado final, sino que nos ayuda a concretar qué queremos exactamente. Por ejemplo, si pedimos información sobre un sector, nos preguntará el país, el tipo de producto, el enfoque… Eso evita conclusiones erróneas y nos obliga a definir bien el objetivo.
A partir de ahí, los casos de uso son infinitos. Investigación de mercados y nichos, análisis de tendencias, detección de oportunidades o riesgos, estudios de gasto de los consumidores… Todo con fuentes citadas, que luego podemos revisar una a una. Y esto es fundamental: no hay que quedarse solo con el informe, sino ir a las fuentes, comprobar de dónde salen los datos y valorar su calidad.
Uno de los usos que más he compartido es el de inversión en bolsa. En mi caso, trabajo siempre dentro de un proyecto específico, con un contexto muy claro: value investing, largo plazo, método Warren Buffett. Primero le doy datos objetivos (ratios, balances), luego identificamos la empresa y, solo entonces, lanzo la búsqueda profunda. El resultado suele ser un análisis muy afinado, que en la mayoría de ocasiones coincide con mi propio criterio, aunque la decisión final siempre pasa por el filtro humano.
Otro caso muy potente es el análisis de la competencia. Primero una búsqueda profunda sobre tu propia empresa, luego otra para identificar competidores y, a partir de ahí, búsquedas profundas individuales para analizar pros, contras, posicionamiento y oportunidades. Todo con contexto y por fases, nunca de golpe.
También funciona muy bien para validar ideas de negocio, simular escenarios, detectar objeciones reales, preparar estrategias de contenidos, definir clientes ideales, estructurar embudos, preparar cambios de precios o lanzamientos de productos. Incluso para crear contexto inicial en una conversación y, a partir de ahí, seguir profundizando con preguntas más estratégicas.
La clave para que una búsqueda profunda funcione bien es sencilla, pero fundamental. Primero, dar un buen contexto. Segundo, definir un objetivo claro. Y tercero, no pedirlo todo en un solo prompt. Hay que trabajar por fases, dejar que ChatGPT haga preguntas y construir la investigación paso a paso. Eso marca una diferencia brutal en la calidad del resultado.
Las búsquedas profundas no son solo para ahorrar tiempo (que también) ni para delegar decisiones. Son una ayuda para pensar mejor y decidir mejor. Pero la decisión final siempre debe ser nuestra. ChatGPT puede equivocarse, puede alucinar y puede darnos la razón si no le pedimos lo contrario. Por eso es tan importante activar el "modo abogado del diablo" y pedirle que ponga el dedo en la llaga.
Así pues, usad las búsquedas profundas como un copiloto exigente, no como una bola de cristal. Bien planteadas, son una ventaja competitiva enorme. :)
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana, con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!






Any Digital Marketing Related Doubts visit Best Freelance Digital Marketer in Trivandrum, Kerala. https://basithsaba.com/
Are you looking for a software that can help you to create and manage your schedule? Then Gantt chart maker https://ganttpro.com/go/dd is the right program that will allow you to draw very simple or complex schedules. The application can be used by anyone who has more knowledge in time management.
hola. no sé x qué pero no se me abren los episodios ni en Google Podcasts ni x aquí. alguién más tiene el mismo problema?! Cómo te puedo escuchar Joan?!
Thank you very much for the information, I can recommend a good marketing company to get started: https://mediaonemarketing.com.sg/psg-digital-marketing-vendor-singapore/#guide_apply_psg_digital_marketing after all, marketing is very important in any business, you always need to maintain traffic and site convenience
Donde está el desenlace del postcad del 2 de Febrero del diseñador web?
Feliz cumpleaños Joan!!!!
Muy buenos tips y aplicables a todas las industrias y tamaños de negocios. Gracias 👍🏻
Genial post. Muy recomendado
genial!
Buenos dias desde El Salvador, me encanto el ejemplo de usuarios de negocios anglosajones...! gracias por el escenario...saludos cordiales
Un lujo estimado. Muchas gracias y en verdad muy claro el concepto
en Colombia conozco phidias y sistema saberes
Excelente tema referido a administracion y una gran ayuda para nosotros como estudiantes
Que interesaste audio, me pareció una explicación bastante precisa, para una idea de negocio a través de una plataforma de feedback y betatesting profesional pagado
Interesante!! Gracias por enseñarme a usar el betatesting, es una gran ayuda para mi carrera!
Es un sistema total de actividades que incluye un conjunto de procesos mediante los cuales se identifican las necesidades o deseos de los consumidores o clientes para luego satisfacerlos de la mejor manera posible al promover el intercambio de productos o servicios de valor
Una buena ayuda, se que me servira para mi carrera gracias!!
Esta explicación me parece muy detallada ademas de que se enfoca en un tema el cual nos interesa a muchos y en consecuencia es muy llamativo
Muchas garcías por una explicación profesional para así poder hacer una idea de negocio.
Pues a mi si que me parece súper innovador que Carmen sea la voz del podcast..