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Enfoque Internacional

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Author: RFI Español
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En el "Enfoque internacional", enfocamos reflectores sobre un tema de la actualidad mundial para analizarlo en profundidad, con entrevistas a expertos y actores del sector político y social.
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Líbano supera los mil muertos en medio de la guerra de Israel contra el Hezbolá pro iraní. Mientras tanto, el fin del Ramadán y la fiesta del Aíd se viven bajo la sombra de un conflicto que se extiende por todo Medio Oriente. La intensificación de los combates en el sur libanés agrava la crisis alimentaria, con miles de desplazados y un sector agrícola totalmente paralizado. Una cooperativa de Tiro resiste al éxodo masivo hacia el norte. Cuatro mujeres arrancan a mano las malezas de un cultivo de hortalizas en la cooperativa Seeds of Sour. "En verano cultivamos berenjenas, tomates, pimientos, frijoles, casi todo tipo de hortalizas", dice Zeinab Mahdi, su directora. Hacen casi olvidar que la parcela está en plena zona de conflicto en un sector de Tiro que el ejército israelí ordenó evacuar. Esta cooperativa existe desde la guerra de 2024. "Aquí hay 3.000 personas desplazadas, así que todos cocinamos para ellas. Cultivamos alimentos para ellas, preparamos ensaladas todos los días. Necesito 150 lechugas y entre 70 y 80 repollos", explica a RFI. Los musulmanes del mundo celebran el Aíd Al-Fitr, el fin del ayuno del Ramadán, una fiesta de banquetes. Pero aquí no hay ánimo ni recursos. "Aquí no se siente el ambiente del Aïd. Todas las familias están desplazadas y muchos han perdido a alguien. Hay gente que se queda en casa mientras otros mueren. Así que no hay celebración ni nada parecido", agrega. Estas mujeres son campesinas de otros pueblos del sur. La agricultura es la principal actividad económica de la región, como lo explica Mohammad Al Husseini, líder del Sindicato de Agricultores. "Producimos el 90% de los bananos del país, el 70% de los cítricos y del 35 al 40% de las hortalizas. La guerra tiene dos impactos. Primero, que los campos y las fincas han sido abandonados tanto en el interior como en las zonas costeras, justo en plena cosecha. Segundo, esto podría causar escasez en el mercado libanés porque nuestros cultivos representan entre el 40 y el 50% de la producción nacional", analiza Mohammad que tiene que parar de hablar porque se produce un bombardeo. "El misil cayó a un kilómetro", precisa. Dos ataques más perturban el trabajo de las cultivadoras atemorizadas. Es imposible acostumbrarse al asedio diario. Ellas y sus familias encontraron refugio en la municipalidad, pero ya no es segura. "Les hemos pedido a estas personas que se vayan a zonas más al norte, como Trípoli o Batroun, que abandonen Tiro porque la situación va a empeorar. Ningún lugar en el sur es seguro, pero conozco a esta gente. Sé que no se irán. El 10% o 12% de los habitantes siguen aquí", explica Mortada Mehanna, coordinador municipal de Riesgos. Las calles de Tiro están desiertas desde que Israel amplió la zona de bombardeos esta semana, centenares de hectáreas de cultivos han sido abandonadas.
Mientras Israel amplía sus órdenes de evacuación en el sur del Líbano, la ciudad de Tiro, feudo del Hezbolá pro-iraní, vuelve a vaciarse. Sin embargo, entre los bombardeos y la escasez de ayuda, algunos habitantes deciden quedarse y resistir. La enviada especial de RFI a Líbano, Melissa Barra, entrevistó a habitantes de esa ciudad que se niegan a partir. Este martes, una nueva ola de desplazados evacuó la ciudad libanesa de Tiro después de que Israel ampliara sus órdenes de retirada a prácticamente toda la localidad. Los objetivos militares del ejército israelí se extienden por todo el sur del Líbano, una región tradicionalmente controlada por Hezbolá, aliado de Irán. Los bombardeos se intensifican en el sur del país, con nuevas evacuaciones masivas cada semana. La ONU reconoce incluso que no puede aportar la ayuda humanitaria necesaria. Los combates han aislado varias zonas del sur del resto del territorio. En Tiro, los disparos de misiles israelíes se han vuelto cotidianos. Gran parte de la población ha sido desplazada hacia regiones más al norte a causa de los ataques. Aun así, muchos prefieren quedarse en este bastión de Hezbolá, pese al peligro. Es el caso de Hassan, residente de la ciudad, que lo considera una forma de resistir frente a lo que define como una “invasión israelí”. "La situación del país no nos afecta. Es decir, sí afecta al trabajo y a cosas así. Pero lo importante es que seguimos en pie y vivos, aunque caigan misiles y todo eso. Gracias a Dios seguimos aquí, resistiendo. No nos vamos a ir y, si Dios quiere, seguiremos vivos y continuaremos con esta vida. Hemos vivido guerras y seguimos aquí, sin que nada nos detenga. Estamos bien, gracias a Dios". Mahdi Safadi, conocido en redes sociales como "Designer", también ha decidido quedarse para ayudar a sus vecinos con suministros básicos. "Como soy activo en redes sociales, intento, en la medida de lo posible, ayudar y recolectar apoyo entre la gente que conozco. No recurro a asociaciones extremistas. La gente ha decidido quedarse aquí. No tienen absolutamente a nadie que los acoja. El Estado libanés siempre ha fallado, esto no es nuevo. Yo intento hacer lo que puedo ahora mismo. El Estado debe actuar y las asociaciones deberían movilizarse más. He decidido ayudar a mis familiares y vecinos, aunque sea con un poco de leche. Nos hemos centrado en la leche para bebés y los pañales, porque son esenciales". Tras la entrevista, Mahdi tuvo que pasar la noche en la playa de Tiro. El ejército israelí llevó a cabo una operación de gran envergadura el martes por la noche.
En el Líbano, el número de personas desplazadas por la guerra supera el millón, según indicaron las autoridades del país. Es una cifra altísima en este pequeño territorio de Oriente Medio cuya población apenas supera los cinco millones. Nuestra enviada especial, Melissa Barra, estuvo en el valle de la Bekaa donde una pequeña localidad a 30km de los enfrentamientos acoge a cientos de desplazados. El patio de la escuela primaria de la localidad de Qab Elias, en el valle de la Bekaa, cambió de caras. Ya no hay alumnos, aquí todos son niños desplazados. Y en las aulas, las personas mayores viven con dificultad. "Tengo varios problemas de salud. Siento que se me va la fuerza y me tiemblan las piernas. Me siento invisible, pero sé que la gente me está mirando", dice una mujer ciega que viene de Baalbek. "Es apenas una porción pequeña" Varias familias comparten un espacio común. Están a salvo de los bombardeos, pero la municipalidad solo puede darles un plato al día. La familia de otra mujer, que prefiere no dar su nombre, es numerosa e incluye un bebé de unos meses. "Esta es la comida: un pan, una botellita de agua y un plátano. Es apenas una porción pequeña. Hace mucho frío. La caldera de diésel ya estaba aquí cuando llegamos; había suficiente para los niños de esta escuela, pero ya se acabó. El precio casi se duplicó desde que nos desplazamos. Compramos solo un poco para la noche; comemos algo ligero y nos vamos a dormir", detalla. Una localidad "relativamente segura" La directora de la escuela, Neimat Al Maalem, la llenó con más de 200 personas, con la ayuda de las ONG y de la municipalidad. "Aquí tampoco hay nadie que nos dé atención médica; el centro que nos atiende es una clínica móvil. Es una unidad que viene una vez a la semana, organizada por el Ministerio de Salud", explica. Los más adinerados logran alquilar viviendas. Farid es habitante de Qab Elias desde siempre y cuenta cómo son percibidos los desplazados: "La zona donde yo vivo se supone que es más segura, y aquí han llegado muchos refugiados. Y la mayoría de los que vienen aquí son chiitas, y a veces le da miedo a la gente, de pronto alguien está involucrado con el partido de Hezbolá, entonces le da miedo recibirlos. De experiencia pasada, todo el mundo prefiere no alquilar para no quedarse destacado para largo plazo sin utilidad. Esperamos que esto se solucione pronto". Miles de desplazados han llegado al sector, y Qab Elias ha recibido 800. "Nuestra localidad, Qab Elias, es relativamente segura, ya que nos encontramos lejos del sur y de la frontera. Cuando comenzó la crisis, movilizamos un equipo de crisis que incluye miembros de la sociedad civil, la Cruz Roja, la Protección Civil, líderes comunitarios, residentes locales y el sector médico. Creamos este comité de emergencia con antelación para estar preparados y proteger a los desplazados de las zonas fronterizas", indica su alcalde, Salah Adel Taleb.
La OMS, mediante su secretario general Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha condenado los ataques israelíes contra el personal de asistencia sanitaria en el Líbano. El Ministerio libanés de Salud contabiliza a la fecha al menos 38 médicos, enfermeros y paramédicos muertos desde el pasado 2 de marzo, en su mayoría en el sur del país. Nuestra enviada especial Melissa Barra estuvo en Tiro, donde siguen trabajando en medio de los combates y bombardeos. El estacionamiento de ambulancias de Tiro se ha convertido en una especie de cementerio de vehículos de rescate. Algunos están completamente destrozados por ataques de misiles. En los últimos días, han llegado dos unidades nuevas en ruinas. “Fue muy duro para nosotros” “Teníamos a un compañero que vino a saludarnos cinco minutos antes del desayuno. Luego se fue a trabajar. En cuestión de segundos, prácticamente, nos llegó la noticia de su muerte. Un ataque del enemigo despiadado lo había alcanzado. Todo ocurrió muy rápido y fue muy duro para nosotros”, cuenta Ali Moghniyeh, paramédico de la Sociedad Islámica de Salud. Israel ha advertido que las ambulancias pueden ser blanco de ataques, acusando a miembros de la defensa civil —como los de la Sociedad Islámica de Salud, vinculada a Hezbolá— de usar sus vehículos para fines militares. Pero es una acusación que indigna a Abdallah Nour Al-Dine, director local de esta organización: “Esas afirmaciones son totalmente falsas. Nuestros vehículos están ahí. Deténganse, abran los vehículos, tómenles fotos y vean que adentro no hay nada que pertenezca a los combatientes. Pero los israelíes quieren mentir y que la gente se lo crea, y nosotros rechazamos esa posición”, comenta. “Claro que tengo miedo” Estas ambulancias suelen trasladar a los heridos al hospital Jabal Amel de Tiro, que ya ha recibido a más de 115 fallecidos y 250 heridos. Hace unos días, un centro médico más al sur fue bombardeado, al igual que varias carreteras de la zona. “Claro que tengo miedo. El miedo es una cosa y resistir es otra. Por supuesto, busco traer suministros, gasolina, electricidad, comida. A diario hago provisiones. Los médicos y enfermeros, además del personal administrativo, de cocina y lavandería, todos duermen aquí, con sus familiares. Cada familia ocupa una habitación”, explica el doctor Wael Marwa, director del hospital Jabal Amel. Decenas de desplazados también han encontrado refugio en este hospital, como esta mujer mayor que prefiere no dar su nombre. Es oriunda de la localidad de Aytit, donde muchas casas han sido destruidas. “Algunos de nosotros seguimos aguantando hasta ahora. Pero si la cosa se complica más, no nos quedará más remedio que irnos de aquí también; que Dios nos dé paciencia”, dice. Los combates se intensifican en el sur del Líbano y la OMS ha hecho un llamado para detener los ataques contra el personal de salud.
En esta primera vuelta, la extrema derecha y la izquierda radical consolidan su instalación en el panorama municipal. La Agrupación Nacional (RN) consigue 24 alcaldías, queda segunda en 60 comunas y La Francia Insumisa logra que sus postulantes se clasifiquen para la segunda vuelta, incluso por delante de candidatos socialistas. Este domingo se registró la abstención más alta en 40 años, a excepción del 2020 en plena pandemia de Covid-19. Análisis con Federico Vacas, director de Política de la encuestadora Ipsos. RFI: ¿Estamos ante una consolidación duradera de la Agrupación Nacional (RN) y de la Francia Insumisa (LFI)? Federico Vacas: Los dos obtienen buenos resultados, pero al mismo tiempo hay que moderar un poco porque son resultados variables. Es decir, en función de las ciudades y de las regiones, ha habido resultados bastante dispares. La extrema derecha ha conseguido triunfos importantes, simbólicos, en el sur, sobre todo, como en Perpiñán. Ahí el candidato de RN se ha impuesto en la primera vuelta. Pero en otras ciudades grandes, a excepción de Marsella, han tenido dificultades para progresar e implantarse, como en Lyon o en París, por ejemplo. La Francia Insumisa obtiene muy buenos resultados a nivel global, realmente son sorprendentes, con un crecimiento muy fuerte en determinadas ciudades, como Lille o Toulouse, y en la región parisina, en las afueras de París. Pero también en este caso hay diferencias según las regiones. En París o Lyon han obtenido resultados más modestos, con lo cual es una victoria para la izquierda radical, pero no una victoria completa. RFI: En el caso de París, el candidato de la izquierda, Emmanuel Grégoire, ha conseguido un porcentaje mayor (38%) del que indicaban los sondeos. ¿Cómo se perfila el balotaje teniendo en cuenta que cinco candidatos se han clasificado? Federico Vacas: París ha votado no solamente para las elecciones municipales, sino también de cara a las elecciones presidenciales o legislativas, claramente en favor de la izquierda. Los sondeos auguraban una elección más peleada, esta vez con la candidata de la derecha, Rachida Dati (25%), que tenía posibilidades de obtener una victoria. Finalmente, los resultados de la primera vuelta son bastante positivos para la izquierda y para el Partido Socialista en particular. La segunda vuelta, efectivamente, se va a jugar en función de las negociaciones y de la fusión de las distintas listas. Tienen tiempo hasta mañana (martes). Es muy difícil, sin embargo, que la derecha consiga aliarse a la vez con el candidato de centro derecha y con la candidata de extrema derecha calificada para la segunda vuelta. Va a ser muy complicado que logre poner a todo el mundo de acuerdo en una fusión y quizás no sea una buena idea. Con lo cual hoy las cosas no están definidas en París. Pero el candidato socialista es el favorito para ganar la segunda vuelta el domingo próximo. RFI: El centro del presidente Emmanuel Macron ha desaparecido casi por completo, a excepción de Edouard Philippe en Le Havre (44%). Federico Vacas: A nivel municipal, ya en las elecciones del 2020, el centro había tenido resultados muy modestos. Los resultados de ayer a la noche confirman esta tendencia. Hay muy pocos casos en los cuales las fuerzas próximas a Emmanuel Macron obtienen buenos resultados. Ha sido una decepción que se esperaba, pero que las urnas han confirmado ayer por la noche. RFI: La participación ha sido muy baja, entre el 56% y el 58,5%, ¿cómo se explica? ¿Se puede esperar mayor afluencia a las urnas el domingo que viene? Federico Vacas: Sí, efectivamente, la participación ha sido baja, por supuesto, bastante más elevada que en las elecciones del 2020, marcadas por el COVID, pero estamos ante la participación más baja en unas elecciones municipales en las últimas décadas. Esto forma parte de una tendencia global. Lo vemos también de manera tendencial en las elecciones presidenciales y legislativas, con una participación que retrocede de elección en elección. Hay una sensación de una parte de la ciudadanía francesa de que estas elecciones municipales no cambian la vida cotidiana de la gente, con una buena parte de la población que está muy descontenta con la situación de manera general y con la clase política. Ha habido contadas excepciones en algunas ciudades del norte donde había mucha incertidumbre. Vamos a ver qué pasa en esta segunda vuelta, pero evidentemente, en función de quién movilice más a su electorado, esto puede jugar en favor de unos o de otros el próximo domingo. RFI: ¿Qué lectura se puede hacer de estos resultados de cara a las elecciones presidenciales del año que viene? Federico Vacas: Por el momento es complicado sacar conclusiones con únicamente la primera vuelta. Esta primera ronda permite, en todo caso, confirmar que la extrema derecha va a ser una fuerza mayor y que, del otro lado, la izquierda radical va a tener su peso también y va a ser una fuerza política con la cual va a haber que negociar o, en todo caso, que el Partido Socialista y la izquierda moderada van a tener que considerar esta fuerza de izquierda radical, porque los resultados muestran que su implantación se confirma. Ahora, vamos a ver, entre hoy y mañana martes, cuál es la estrategia de alianzas que tiene la izquierda moderada y en particular el Partido Socialista con la Francia Insumisa. Es una situación muy delicada porque justamente la situación varía en función de las ciudades y, al mismo tiempo, la tonalidad que haya en los acuerdos o no acuerdos entre el Partido Socialista y la izquierda radical va a mandar un mensaje al electorado de cara a las próximas elecciones presidenciales, por lo cual es muy importante no solamente esperar el resultado de la segunda vuelta municipal, sino también mirar qué es lo que pasa a nivel local, cuál es el tono global de la relación entre el Partido Socialista y la izquierda radical, porque esto va a condicionar, sin ninguna duda, las elecciones presidenciales del año próximo. RFI: ¿Qué resultado destacaría de esta primera vuelta? Federico Vacas: Me quedaría con el hecho de que los resultados han sido bastante dispares en función de las distintas ciudades y regiones, pero si hay que retener algo, es que estas elecciones municipales confirman la implantación, el peso político de la extrema derecha. Aunque ya lo sabíamos, también se confirma que la izquierda radical tiene un peso importante hoy en la sociedad francesa y que será un actor con el que se va a tener en cuenta en las próximas elecciones presidenciales del año próximo.
Los ataques israelíes en Líbano han causado 850 muertos en dos semanas, según el ministerio de Salud libanés mientras prosiguen los enfrentamientos entre el ejército israelí y combatientes del Hezbolá pro-iraní en el sur del país. En Beirut, y en especial en el suburbio sur, los disparos de misiles acechan a la población y quienes no tienen donde refugiarse se han instalado en las calles o en la playa donde sus vidas corren peligro. Ahí estuvo nuestra la enviada especial de RFI Melissa Barra. Una tormenta sacude el malecón de Beirut, la capital libanesa. Amal, su esposo y sus tres hijos solo cuentan con una frágil carpa para protegerse. "A veces vuelve a salir el sol y ponemos a secar la ropa. La gente nos dio ropa para los niños. Pero se enfermaron; les dio fiebre a causa de este clima. Hay mucho polvo, además de la lluvia. Algunas personas nos ayudan y nos dan de comer... son buenas almas", dice Amal. Los niños tienen entre 2 y 10 años. Es una familia siria. A principios de marzo huyeron de Dahieh con los primeros bombardeos en el suburbio sur de Beirut, junto a decenas de familias. Pero a los pocos días, un misil impactó también este campamento improvisado en la playa a escas metros de donde ellos se hallaban. "Mi hijo me dice 'Mamá, no quiero que nos quedemos aquí, hay misiles'. Estaba durmiendo y se despertó asustado por el estruendo. Es apenas un bebé y ya sabe lo que es el sonido de un misil'. Con el paso de los días y la apertura de nuevos centros de refugio, se ven menos tiendas en esta playa denominada "Ramlet Al Baidaa". Pero las autoridades y las asociaciones no dan abasto, como lo explicó a RFI Khalil, trabajador humanitario. "A lo largo y ancho del país, han sido dos semanas de intensos bombardeos; incluso más destructores que los de la guerra de octubre de 2024". La ONG Consejo Noruego para refugiados estima que, a la fecha, el 14% del territorio libanés está bajo órdenes de evacuación.
El Golfo Pérsico ha venido posicionándose como una región en expansión en inteligencia artificial, pero el conflicto en Medio Oriente podría modificar la ecuación. Según analistas, los recientes ataques a algunos centrales de datos estarían haciendo considerar a las empresas tecnológicas frenar sus inversiones. El conflicto en Medio Oriente ha tenido múltiples daños colaterales y algunos los han sufrido los data centers, aquellas instalaciones de super computadoras que permiten almacenar millones de datos. No solo se trata de los impactos de drones que se registraron en dichas infraestructuras en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin. Esta guerra tiene al mercado considerando frenar la expansión de estos centros en la región, debido al riesgo en su estabilidad, así lo explica, Luis Colasantes, experto en políticas y estrategias energéticas. “Los data centers necesitan una gran cantidad de energía, hablamos en gigavatios. Hay data centers que van a ser construidos de seis gigavatios. Seis gigavatios sería lo equivalente a seis centrales nucleares. Este es el caso en Arabia Saudita. Por el momento los constructores y desarrolladores de data centers a nivel mundial estamos focalizados en esa área, en el área del Golfo Pérsico, porque hay energía abundante, había una estabilidad económica, social y política. Esto está cambiando, esta guerra está cambiando estratégicamente los desarrollos que deberían colocarse en los próximos años en esa área”, indicó. El Golfo Pérsico se ha convertido en uno de los epicentros globales de la inversión en tecnología, pero analistas como Colasantes estiman que esta guerra ha marcado un punto de inflexión. Ya no es solo tener la técnica o la capacidad energética. La geopolítica y la estabilidad jugarán un rol primordial. “Hay que ver qué va a pasar en las próximas semanas, pero es cierto que va a haber un riesgo porque un data center necesita también vender a sus clientes finales y decir que sus datos están guardados en una zona que no va a ser tocada por un dron o por un misil, si no, gran parte de esos datos pueden ser perdidos”, alertó. Sin embargo, el también asesor de compañías tecnológicas indica que hay que evaluar si económicamente este conflicto va a permitir que estos nuevos data center en esta área, sobre todo en Arabia Saudita sean competitivos. “En precio de energía, van a seguir siendo competitivos, pero en precio de seguridad y riesgos militares, tal vez va a cambiar la visión de algunos clientes finales”. Según el analista, la estabilidad de Europa podría hacer de la región un terreno atractivo para instalar data centers, eso sí, habría que evaluar el precio de la energía que suele ser superior a la de sus regiones vecinas.
Colombia votó este domingo en las legislativas que a su vez son un abrebocas a lo que se avecina en las elecciones presidenciales de finales de mayo. El oficialismo de izquierda ganó en el Senado, aunque con poca diferencia frente a la oposición de derecha, que obtuvo la mayor cantidad de votos en la Cámara de Representantes. El oficialismo de Gustavo Petro parece terminar su mandato fortalecido. Su partido, el Pacto Histórico logró 25 escaños en el Senado, equivalente a un 23% de los votos, aunque su ventaja es estrecha frente a la principal fuerza opositora, el Centro Democrático, el partido de derecha del expresidente Álvaro Uribe, que logró 17 escaños. Si bien, existe la posibilidad de que dicha agrupación política haga alianzas con otros partidos conservadores para lograr mayoría, analistas como Jerónimo Ríos, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid y exasesor del proceso de paz en Colombia, destacan el posicionamiento del partido oficialista como una normalización de una fuerza de izquierda en Colombia, algo impensable años atrás. “La izquierda se afianza como candidata seria” “Tenemos un voto cautivo muy fuerte para el Pacto Histórico y se afianza un hecho que ya viene siendo singular desde el fin del Acuerdo de Paz. En 2018, luego 2022 y ahora 2026, la izquierda se presenta como candidata seria a ganar las elecciones”, indicó Ríos, agregando que ahora se vive una normalización de la izquierda que en Colombia no había sido tan evidente. “Desde el fin del Acuerdo de Paz se libera un espacio político para la izquierda y permite que esa izquierda, vía partidista y vía un gran conglomerado que es el Pacto Histórico, permita ser gobierno o candidata seria a ejercer de ese gobierno”, aseguró el también investigador. La izquierda oficialista se fortalece, pero la oposición de derecha también creció alimentando un panorama de polarización, que Ríos explica en los problemas de seguridad del país y el fracaso de la política de paz del mandatario Petro. La importancia de la política de seguridad “El personalismo del presidente Uribe hace que cualquier candidato que coloque sea garantía de una acumulación de votos y ahora habrá que dirimir si le permiten a Paloma Valencia constituirse como verdadera punta de lanza del conservatismo colombiano o si este tendrá que resolverse con Abelardo de la Espriella”, señaló Ríos, aunque para él, ambos candidatos representan ese proyecto de seguridad que en el espectro político actual es fundamental. “El fracaso estrepitoso de la política de paz total, que es incuestionable, le abre una ventana de oportunidad a recuperar el discurso más militarista, más duro de la política de seguridad, que para el imaginario colombiano fue un éxito que permitió derrotar militarmente o al menos estratégicamente a las FARC y que conecta con el proceso de paz que comienza en 2012”, aseguró el exasesor. Tras las legislativas Colombia se encamina a las presidenciales con una docena de candidatos y futuras alianzas aún difusas. Lo que sí está claro es que el ganador deberá hacer frente a un Congreso fragmentado.
A diferencia de Irán o de Líbano, Israel, que bombardea estos países, tiene sirenas antiaéreas, envía alertas de misiles a su población y cuenta con refugios blindados. Aun así, la intensidad de esta guerra ha vuelto a evidenciar que muchos de estos refugios no siempre están cerca o son inaccesibles o deben modernizarse. De ahí que, en la ciudad de Haifa, algunos vecinos hayan elegido instalarse en un aparcamiento subterráneo. Nos lo cuenta nuestra corresponsal, Janira Gómez Muñoz. En la planta menos 5 del aparcamiento Auditorium, de la ciudad israelí de Haifa, se han instalado decenas de vecinos, con tiendas de campaña. La estampa es la de un camping: los niños hacen carreras de patinete, los mayores charlan; todo bajo una luz de neón que se mantiene día y noche, como los proyectiles de Irán y Hezbolá, que no se sienten, al igual de la sirenas. “Me siento asustada y preocupada” Ese hermetismo es el que ha llevado a Sofía Salvador, una argentina-israelí, y a su pareja Maria, a quedarse de forma permanente. Llevan ahí desde la segunda noche de guerra, han vivido dos contra Irán, pero en esta no tienen refugio cerca. “Dijimos: ‘Che, tenemos que instalarnos en algún lugar porque no podemos, a las cuatro de la mañana, una alarma, bajar todo dormidas… No es fácil, no es que está el refugio enfrente o en el mismo edificio”, cuenta Sofía. No son las únicas. Un tercio de la población en Israel carece de refugio o es inadecuado. La desprotección se ceba con los palestinos con ciudadanía israelí, que son tratados como de segunda categoría. En Haifa, además, muchas casas son antiguas y se construyeron cuando no era obligatorio incluir refugio. Como la de Ellen Yani, residente filipina que trabaja en hostelería y escuchó sobre este lugar en una tienda. “Me siento asustada y preocupada. Mis amigas y yo dijimos: ‘¿por qué no pasar las noches aquí?’. En nuestro apartamento no tenemos refugio antibombas… Por las mañanas salimos y vamos a casa a ducharnos, preparar comida…”, explica la mujer que vive en Israel desde 2022. “Esta guerra era inevitable” En esta vida subterránea, la incertidumbre se agudiza. Nadie sabe para cuánto tiempo ha venido. La alcaldía ha aportado WiFi, víveres y un generador eléctrico. Algunas familias tienen hasta dispensadores de agua y electrodomésticos. “Hemos traído una mesa, ordenadores, microondas, una tetera… todo lo necesario”, detalla Yuri Shulga, un israelí refugiado junto a su familia por segunda vez. La familia de Yuri ya estuvo aquí en la guerra de 12 días de Israel contra Irán, del año pasado. Por eso, para esta tenía claro dónde volver. Políticamente, la apoya y no reprocha su situación al Gobierno de Netanyahu: “Esta guerra era inevitable. La pregunta era cómo iba a ocurrir. Si Irán estaba a un mes, a un año o a un día de una bomba nuclear. No lo sabemos. Así que mejor que haya sido ahora sin bomba”, afirma. Según dos encuestas, su opinión coincide con la del 91% de la población judía del país, que acepta unos ataques en Irán que acumulan más de 1.300 muertos y también van dirigidos contra infraestructura civil. La pregunta en Israel es si este respaldo resistirá una guerra larga, de semanas o meses.
Tres décadas después de su última restauración comenzó hace un mes una profunda limpieza del “Juicio final” de Miguel Ángel, el espectacular fresco del maestro italiano en la Capilla Sixtina. Se trata de una de las obras más emblemáticas y visitadas del catolicismo, por lo que se necesitaba una manutención “extraordinaria”. Son las 7 de la mañana cuando accedemos en exclusiva a la Capilla Sixtina. En la sala donde se celebran los cónclaves, un enorme andamio ha sido montado para que los técnicos limpien el colosal “Juicio final”, el imponente mural pintado por Miguel Ángel en el siglo XVI. Micrófono en mano, la directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta, reitera que no se está restaurando el mural, sino apenas realizando una intervención “extraordinaria”. Muchos visitantes y poca ventilación RFI es uno de los primeros en acceder al sexto y séptimo piso del andamio, cubierto con una tela con la imagen del “Juicio final”. En el sexto piso, Paolo Violini, responsable de las restauraciones de pinturas en El Vaticano, reconoce que ha sido el aumento exponencial de los visitantes, unido a la poca ventilación de la sala, lo que ha creado la capa de salitre blanquecina que cubre la obra. “Es una intervención de manutención extraordinaria necesaria por el velo blanquecino que afecta bastante a la visibilidad de la obra. Es un velo homogéneo, presente en toda la obra, causado por la condensación. Pero por suerte se quita fácilmente sin causar daños. Este velo está formado por lactato de calcio, que se forma por el ácido láctico, una sustancia de origen antrópico y proveniente de la respiración de los visitantes que llenan la capilla”, precisa Violini. “Un proceso natural” En el séptimo piso, con el techo a pocos centímetros de nuestras cabezas, Fabrizio Biferali, curador del arte del Renacimiento en el Vaticano, explica en qué consiste la limpieza: “Usamos agua desionizada, agua destilada, y dos capas de papel japonés que se apoyan en la pared. Se dejan 30-40 segundos adheridas a la pared tras pasar por encima un pincel mojado y luego se retira. Así se va toda la suciedad. Es un proceso natural”, dice. La directora de los Museos Vaticanos celebra que la capilla se pueda seguir visitando mientras se realiza la limpieza: “Esperemos poder desmontar el andamio sobre el ‘Juicio final’ para Semana Santa. Estamos trabajando para que el mural quede terminado y se pueda ver durante las celebraciones pascuales”, indica Barbara Jatta. La última intervención en el “Juicio final” se produjo hace más de 30 años. Fue entonces cuando, no sin polémica, quedaron al descubierto los vivos colores utilizados por Miguel Ángel.
Se cumplen cuatro años desde que la ofensiva rusa atravesó la frontera con Ucrania. Cuatro años que han dejado cientos de miles de muertes y que han obligado a millones de ucranianos a integrarse en otro país. Nuestro corresponsal en Madrid, Juan Cascón, salió al encuentro de quienes eligieron España para empezar de nuevo. En España viven cerca de 340.000 ucranianos. Tres de cada cuatro, con una protección temporal. Pero en muchos casos, la situación acaba siendo definitiva. Aprendizaje del español Daria se fue de Ucrania con 20 años, poco después de comenzar el conflicto. Ahora tiene 24 y su plan de vida ha cambiado por completo. “Al principio yo estaba pasando bastante mal, al final dejaba toda mi familia ahí. Ahora mismo estoy bastante cómoda en saber que me voy a quedar aquí para siempre”, afirma. Cuando llegó, apenas hablaba español, pero gracias a la ayuda de la Cruz Roja, tomó clases y encontró un empleo rápidamente. Hoy lo utiliza a diario en el bar donde trabaja y también con su pareja, un español con quien va a tener un bebé. “Es bastante lindo porque incluso me hace a veces exámenes. A ver, ¿esta palabra qué significa? ¿Qué piensas? Y él es muy paciente. Si yo no entiendo, él me puede repetir dos, tres o cuatro veces, pero yo quiero tener un poquito menos acento por el tema de que como voy a tener una hija, que pueda hablar con ella bastante más fácil y que no aprende el acento ni algunas palabras que pronuncio mal o lo que sea”, cuenta Daria. A veces el aprendizaje concierne a familias enteras. Iegor, de 18 años, vive con sus padres y sus dos hermanos en Madrid y estudia Administración de Empresas en la universidad. “De mi familia nadie hablaba español antes de llegar aquí. Yo estudiaba además alemán, pero al llegar a España se me hizo difícil combinar dos idiomas nuevos. Aquí en Madrid actualmente no tengo ningún amigo que sea ucraniano, solo españoles o amigos latinos. Estamos en la uni y si hay una palabra muy específica de economía o cosas así me ayudan, pero en general expresarme no tengo problemas”, indica. Tintes de xenofobia Según él, cuando acabe sus estudios, la dificultad para encontrar un trabajo no tendrá que ver con sus conocimientos, sino con el hecho de no ser español: “Ya me pasó en Alicante cuando buscaba un trabajo en verano, quizás por el acento o algo”, señala. Margarita también sufrió xenofobia, en su caso a la hora de buscar un apartamento: “Nos ha ayudado muchísimo que mi pareja es de España porque si yo intentaba alquilar por mi cuenta me costaba mucho más”, recuerda. A sus 25 años, cuatro de ellos en España, se siente más tranquila e integrada que al principio. Trabaja como modelo y tiene un grupo de música. Con su novio habla en inglés porque le supone menos esfuerzo, pero poco a poco va mejorando su español, y también la confianza en sí misma: “No me importa mucho qué va a decir la gente de mi nivel de español, pero a mí me importa poder hablar como yo tengo en mi cabeza, presentarme como yo soy”, afirma. Mientras buscan un futuro en España, los ucranianos miran hacia su país con la esperanza de que la guerra termine pronto. Ya van cuatro años, y en este tiempo, hablar español ha pasado de ser una necesidad a una nueva faceta de su identidad.
En Ucrania, la invasión a gran escala de Rusia ha separado a muchas familias, y a algunas para siempre. Otras han tenido suerte en su desgracia, y algunas esposas han visto volver a sus maridos. Pero reacostumbrarse a la vida civil no siempre es fácil. Un informe de Catalina Gómez desde Chernihiv. Maria lee un cuento a los pequeños de la escuela prescolar donde trabaja en Chernihiv, una ciudad a alrededor de 70 km de la frontera con Bielorrusia y que estuvo sitiada durante los primeras semanas de la invasión a gran escala lanzada por Rusia el 24 de febrero de 2022. Una búsqueda permanente Ella sufrió las consecuencias de la guerra desde los primeros días cuando su esposo, militar, fue capturado por las fuerzas rusas y convertido en prisionero de guerra. “Antes de que mi esposo regresara, la vida era sin colores”, dice. Desde entonces, su vida estuvo organizada alrededor de una búsqueda diaria. Cada jornada de Maria comenzaba frente a una pantalla. “Cada día leía noticias, miraba lo que publicaban no solo nuestros canales de Telegram, sino también los canales rusos, ellos muy a menudo informan sobre intercambios de prisioneros”, detalla. La búsqueda terminó el 2 de octubre de 2025 cuando su esposo regresó. Aquel día fue posiblemente el día más feliz de su vida. “Ya no necesito buscar información, hacer eso cada día. Sé que está en casa, puedo llamarlo, hablar con él en cualquier momento. Ya no busco nada”, comenta. La vida durante esos años no solo fue dura por la ausencia de su marido, sino que también tenía que acompañar a su hija, que tenía tres años cuando su padre fue capturado. “Cuando llegó, al principio ella lo rechazaba, pero ahora ya se comunica con él como antes de que lo capturaran”, indica. Volver a la vida civil, un camino difícil Maria tenía miedo de cómo sería el reencuentro. Ha conocido la historia de muchos hombres que vuelven con problemas para adaptarse de nuevo a la vida civil. También temía cómo sería la relación entre los dos. Hay muchas parejas que no han podido rehacer su vida y se han separado. Pero su caso fue diferente. “Aún está en proceso de adaptación, pero fue más fácil que para otros chicos que tienen problemas psicológicos. Hay algunos matices en su comportamiento, pero no es nada serio. En general está bien. No diría que fue difícil volver a estar juntos. Fue como si se hubiera ido ayer y hubiera regresado hoy. Tenemos un vínculo tan fuerte que no tuvimos que acostumbrarnos el uno al otro. Para mí fue como si hubiera pasado solo un día”, añade. Después del proceso de readaptación inicial volvió a casa, pero un tiempo después empezó a sentirse enfermo. El cuerpo empezó a reaccionar a la tensión que vivió durante tantos años. “Decían que allá siempre tenían hambre, y la relación con la comida cambia radicalmente, y cuesta tiempo acostumbrarse a no tener que preocuparse. Cuando regresó, empezó a enfermarse, resfriados simples. Yo le decía: ‘¿Cómo es posible que en tres años y medio no te enfermaste?’. Él decía que allá estaban siempre bajo nervios y no pensaban en eso. Y aquí, cuando regresó, empezaron a aparecer esas dolencias. Cuando uno vive en adrenalina constante, bajo tensión, y luego se relaja, el cuerpo reacciona así”, analiza Maria. Los ex prisioneros de guerra pueden dejar el servicio militar una vez liberados. Pero su esposo ha decidido que quiere retomar sus labores. “Tengo miedo, pero no lo convenceré. Si él quiere ir, irá”, lamenta su esposa. María intenta adaptarse a su nueva vida. Para ella estos cuatro años han sido una especie de infierno con un final feliz. Pero reconoce que la pesadilla solo terminará cuando cese la guerra.
En Francia, el salón de la Agricultura abrió sus puertas. Este año y por primera vez, la cita imprescindible del agro francés se realiza sin los bovinos para evitar los contagios de dermatitis nodular que afectó a una parte del ganado francés. El sector agrícola busca también responder a la escasez de huevos que se observa en numerosos supermercados. Y algunos culpan a los defensores del bienestar animal. Escenas poco habituales se viven desde hace unos meses en Francia: en muchos supermercados quedan pocas o ninguna caja de huevos en las estanterías. Una escasez que, según Loïc Thomas, presidente del SNIPO, sindicato de productores de huevos de Francia, se debe a varios factores: "Hemos tenido que remodelar las granjas avícolas para eliminar las jaulas. Hubo además una epidemia de influenza aviar que llevó a sacrificar a animales. Y la principal causa es el aumento del consumo. Hubo un aumento del 25% de las ventas de huevos en los supermercados franceses en 10 años. El huevo se ha convertido en la proteína más barata." En este, contexto, la Coordinación Rural, uno de los sindicatos del agronegocio francés conocido por su oposición férrea a las normas ambientales, pidió volver a criar gallinas en jaulas para una mayor productividad. Una eventualidad que descartan los productores de huevos quienes hace 10 años se comprometieron a eliminar las jaulas en nombre del bienestar animal. Hace una década, la filtración de imágenes de gallinas enjauladas, desplumadas, amontonadas y sin poder moverse, algunas muertas o en descomposición, llevó a los principales supermercados franceses a acabar con la venta de huevos de gallinas enjauladas. El objetivo sin embargo aún no se ha cumplido por completo observa Keyvan Mostafavi, director de la ONG animalista Anima en Francia. “Todavía no hemos alcanzado totalmente este objetivo. Quedan aún 23% de gallinas criadas en jaulas. Y una investigación nuestra indica que el 70% de los supermercados siguen vendiendo huevos de gallinas enjauladas. Son millones de animales encerrados las 24 horas del día, sin ver la luz, amontonados”, lamenta Mostafavi. El activista reconoce sin embargo que gracias a este compromiso, “la proporción de gallinas enjauladas se dividió por 3 en 10 años". La creciente preocupación por el bienestar animal en la industria se observa también en otros países europeos. Alemania, Austria y Dinamarca prohibieron enjaular a las gallinas ponedoras. Y otros países europeos lo harán gradualmente también en los años próximos. Las organizaciones animalistas piden por su parte acelerar el ritmo y exigen también mejores condiciones en los criaderos de pollos. La ONG Anima Francia pide por ejemplo que se abandone la cría de pollos de engorde, sacrificados a las 8 semanas. Un crecimiento tan rápido que su esqueleto no aguanta su propio peso y favorece las fracturas óseas.
El ambiente festivo por la Fiesta de la Primavera se respira en toda China, cuyos rincones se llenan de actividades festivas tradicionales, pirotecnias y drones, para dar la bienvenida al Año del Caballo. La Fiesta de la Primavera, también conocida como Año Nuevo lunar chino, cae este año el 17 de febrero. En la cultura china, el caballo representa vigor, fuerza y resiliencia. El 2026 es el año del Caballo de Fuego, un año cargado de simbolismos por esa combinación de “doble fuego”, que se interpreta como un momento ideal para tomar decisiones audaces y avanzar, aunque conlleva también el riesgo de la impulsividad y la inquietud. Por la corresponsal de RFI en China Con entusiasmo, se comienza un nuevo año, en el que las principales preocupaciones de la población china repiten respecto a años anteriores. Asegurar sus medios de vida es lo que más inquieta a la gente. Las reclamaciones están vinculadas con el incremento de la pensión básica de vejez y la mejora del sistema de asistencia social; pero también con la vivienda, que se posiciona como el problema número uno, sobre todo para los más jóvenes, que piden más oferta de vivienda asequible y que se reduzcan los tipos de interés hipotecarios. Además, la estabilidad laboral es una de las cuestiones que más afecta a jóvenes y adultos, quienes ven sus puestos de trabajo amenazados por la aceleración de la tecnología y la inteligencia artificial. Chen, una maestra del sur de China, pide al nuevo año empleo estable. “Mi única preocupación es la estabilidad de mi futuro laboral. En cuanto a mis esperanzas para el Año del Caballo, deseo salud en mi familia, y que la vida y el trabajo de todos sigan mejorando”, cuenta a RFI. Al Gobierno chino le preocupa la baja natalidad y a las parejas jóvenes les asustan los gastos que implica la crianza de los hijos. Por eso, piden ampliar la protección de derechos laborales a personas en edad fértil, así como incrementar los subsidios que reduzcan la carga de la maternidad. A pesar de las preocupaciones, la celebración de la fiesta más importante para el pueblo chino hace que se contagie el espíritu alegre. Rosalyn, propietaria de un centro de acogida de perros en Pekín, se manifiesta feliz. “Ahora no tengo preocupaciones. La verdad es que estoy muy satisfecha con la vida ideal que he creado. En el nuevo año, les deseo a mis familiares y amigos paz y salud, que pueda cuidarlos. Y que mi trabajo como madre de acogida de perritos pueda seguir mejorando”, asegura. Aunque no todos los jóvenes viven con ilusión esta fiesta. Es más, en las redes crece la queja por la presión social que llama al derroche – y que muchos critican como conservadora-. Y también, se dispara la inquietud por el mundo violento en que vivimos, como nos cuenta Li, un maestrando de la facultad de políticas de la pujante provincia de Jiangsu. “En el nuevo año, me preocupa que las fuerzas de extrema derecha sigan aumentando en todo el mundo, y espero que haya paz mundial y prosperidad económica”. En este nuevo año del caballo de fuego, la sociedad china galopa con ímpetu hacia su modernización, con grandes desafíos demográficos y económicos dentro de casa, y con enormes turbulencias y amenazas en el exterior.
En Francia, la justicia abrió varias investigaciones sobre la contaminación de lotes de leche infantil con una toxina peligrosa para la salud de los bebés. Grandes marcas como Nestlé, Lactalis y Danone retiraron preventivamente lotes de leche en decenas de países, Latinoamérica incluido. Y en Francia, varias familias de bebés enfermos pusieron una demanda judicial para exigir responsabilidades. El escándalo de la leche industrial contaminada inició en noviembre cuando el gigante Nestlé detectó la presencia de una toxina a raíz de controles rutinarios en una de sus plantas de producción en Países Bajos. Se trata de la cereulida, una toxina que puede causar diarreas y vómitos en los bebés. La toxina que puede resistir al calor fue detectada en un aceite rico en ácido araquidónico, un componente común en las fórmulas infantiles y producido por la empresa china Cabio Biotech, proveedor de varios gigantes de la agroindustria. Nestlé retiró entonces del mercado varios lotes en más de 50 países incluyendo 7 países latinoamericanos: Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay, Perú y Uruguay. El escándalo sanitario llegó a los tribunales en Francia, donde la fiscalía de París abrió 5 investigaciones. Se investiga en particular la muerte de 4 bebés, posiblemente ligadas al consumo de leche infantil contaminada. Un grupo de 8 familias francesas puso una demanda por negligencia. “En las 8 familias que acompañamos, ha habido distintos casos: algunos niños solo se enfermaron, otros fueron hospitalizados a veces hasta 3 semanas en cuidados intensivos. Ha sido duro para las familias. Hoy en día, la mayoría de estos bebés ya están bien, afortunadamente. Pero varios de ellos consumieron leche de los lotes señalados”, apunta Camille Dorioz responsable de campañas de la ONG Foodwatch que acompaña jurídicamente a las familias demandantes. Según los demandantes, las empresas productoras de fórmulas para bebés tardaron en tomar medidas precautorias. "Nestlé detectó la toxina a finales de noviembre. Hubo un primer llamado para retirar lotes el 12 de diciembre, luego en enero. Otras empresas retiraron productos a finales de enero y en febrero. Este ritmo se nos hizo muy lento. Queremos que la investigación identifique si las empresas retiraron los productos lo más rápido posible", pide Camille Dorioz. La alerta alimentaria se extendió a finales de enero con el retiro de lotes de leche de la marca Lactalis. A su vez, el gigante Danone retiró de la venta leche infantil en 18 países, incluyendo 5 países latinoamericanos. "Están surgiendo cada vez más casos en el mundo entero. A mediados de enero se reportaron casos ligados al consumo de leche infantil en Brasil. Hubo casos en Luxemburgo, 5 en Bélgica, 5 hospitalizaciones que podrían están vinculadas en España y cerca de 40 casos investigados en Reino Unido", observa Foodwatch. Por su parte, las autoridades chinas exigieron a todos los fabricantes de leche infantil llevar a cabo pruebas de detección de la toxina cereulida.
Por presión de Estados Unidos, Israel reabrió hace dos semanas el cruce de Rafah entre Gaza y Egipto. Al inicio supuso una esperanza para los 18.500 enfermos y heridos que están registrados en la lista de la OMS para evacuación médica urgente, y que tienen prioridad de salida. Pero, de los 500 pacientes que se proyectaban para estas fechas, apenas un centenar ha podido marcharse por Rafah. Buses y ambulancias evacúan por Rafah a palestinos que necesitan ayuda médica urgente fuera de Gaza. Israel llevaba dos años bloqueando este cruce con Egipto, que acepta recibir 50 pacientes al día. Sin embargo, este alivio está llegando a pocos: la Organización Mundial de la Salud coordina las salidas, pero dependen de controles y cierres imprevistos de Israel, que no tienen explicación oficial. “¿Cuándo será su turno?” Iyad Al-Balbisi, de 21 años, sufre un fallo crónico en el riñón. Su hermano Mazen explica que, desde febrero de 2024, cuenta con aprobación para un trasplante en el extranjero. “Han pasado dos años y todavía estamos esperando que Iyad pueda salir de Gaza… La apertura de Rafah nos da esperanza… Pero con tantos pacientes que necesitan ser evacuados y tan pocos a los que se les permite viajar, ¿cuándo será su turno?”, lamenta. Como los dos millones de gazatíes, Iyad ha padecido múltiples desplazamientos y la destrucción israelí del sistema de salud. Hoy espera 12 horas para dos horas de diálisis. Una triste mejora, porque la mitad de los 1.200 pacientes renales que había antes de la invasión han muerto por ataques o falta de tratamiento. Mazen alerta además de que, pese a la supuesta tregua de Donald Trump, sigue sin haber insumos básicos como paracetamol o calcio: “La ayuda se supone que debía mejorar a los hospitales, pero están de nuevo en la casilla de salida. En Gaza estamos enfrentando una muerte silenciosa”, denuncia. Un mecanismo “poco efectivo y extremadamente difícil” Con más de 18.500 enfermos y heridos en espera, el doctor Mohammed Abu Salmiya teme por sus vidas. Sobre todo por 450 casos que tilda de “extremadamente críticos” y 4.500 con cáncer. El también director del hospital Al-Shifa ruega acelerar las evacuaciones, que se topan con más problemas: Israel impide que sean en Jerusalén o Cisjordania ocupadas; y, a medio plazo, los hospitales egipcios no podrán sostener tantos tratamientos. Asimismo, las salidas por Kerem Shalom, el otro cruce médico, dependen de que terceros países asuman los costes para que Israel las autorice por esa vía. “El mecanismo adoptado por la ocupación es poco efectivo y extremadamente difícil. Si continúa así, tomará años que los heridos y enfermos puedan salir de Gaza. Y tendremos muchas víctimas cuyas vidas podrían haber sido salvadas”, subraya. Es el dolor de Fatima. Su hijo Ahmed murió a los 18 años, en agosto de 2025, cuando el bloqueo israelí expandía el hambre en Gaza. Como celíaco, se vio privado de productos sin gluten y de un tratamiento. Fatima intentó que lo incluyeran en la lista de evacuación, pero la respuesta nunca llegó: “¿De qué nos sirve hoy que hayan abierto Rafah cuando es demasiado tarde? Siento mucho dolor porque perdí a mi hijo y nadie nos brindó ayuda”, dice. El Ministerio de Salud gazatí estima que, desde octubre 2023, 1.268 pacientes han muerto esperando esa ayuda. Por eso, la ONU urge “rehabilitar las instalaciones sanitarias” y una entrada masiva de suministros médicos para no depender de las salidas.
Este jueves es el día internacional de las Manos Rojas, la iniciativa mundial de lucha contra el reclutamiento de menores en los conflictos armados. En Colombia, se ha disparado en la última década, y hoy más de 1.200 niños han sido incorporados a las filas de grupos armados, muchos de ellos atraídos mediante redes sociales. RFI entrevistó a dos líderes sociales colombianos, bajo condición de anonimato, acerca de este fenómeno en sus territorios. Con contenidos que mezclan música popular, emojis de ninjas e imágenes de motos, cultivos de coca y fiestas, decenas de cuentas de TikTok invitan a los jóvenes a sumarse a los rangos de grupos armados en Colombia, prometiendo gozar de mejor vida para cubrirse de dinero y gloria. Bajo anonimato, dos líderes sociales del departamento del Cauca, en la costa pacífica colombiana, luchan a diario para que niños no abandonen el colegio y su comunidad. Es una zona muy golpeada por el conflicto e “históricamente está habitada por comunidades afrodescendientes, campesinas e indígenas”. “El COVID 19 fue un hito”, asegura una líder de la comunidad indígena nasa. “Los niños empiezan a tener más acceso a las redes sociales. Tiktok es una red muy usual y se empieza a ver en él convocatorias. Ofrecen de dinero, ostentar elementos de alto valor y hasta cirugía plástica o ortodoncia a las niñas”. Los menores reclutados pueden tener 10 años, “en lugares donde el Gobierno no llega, donde no responde a estas necesidades básicas de las comunidades”. Crisis Group apunta que la firma de los acuerdos de paz en 2016 redujo a 100 el número de menores reclutados. Ahora serían 12 veces más según las cifras de UNICEF. “Se ha intensificado mucho más la presencia de diferentes actores armados, especialmente la disidencia de las Farc en nuestros territorios”, explica otro líder, que también prefiere no dar su identidad. “El menor armado es un combatiente más. Es utilizado también como escudos de protección, para que la Fuerza Pública no los pueda atacar teniendo menores en primera línea”. Los jóvenes, además, atraen a otros. “Pueden estar en los barrios y desde allí utilizados como campaneros, como portadores también de mensajes o informantes”. Violencia sexual Las niñas son atraídas con promesas de “procedimientos estéticos, arreglo de las cejas y del cabello y procedimientos de ortodoncia”, porque las niñas soldado son víctimas de violencia sexual. Se estima que entre 2019 y 2024 más de 1200 niños y niñas han sido utilizados para la guerra en Colombia, pero las cifras son sin duda más elevadas. “Detrás de este reclutamiento hay muchas más situaciones desplazamientos, amenazas, intimidación a las familias, lo cual permite que no tengamos conocimiento”, explica la lideresa del Norte del Cauca. “El actor armado no solamente se lleva a los niños, también tiene acciones sociales en el territorio: pavimenta las calles, ayuda a los enfermos y cosas por el estilo. Eso lo normaliza”, explica el líder residente de la zona pacífico. Ambos líderes sociales aseguran que más que el diálogo con los grupos armados, la clave son los programas de capacitación y la prevención pedagógica para no trivializar el reclutamiento.
El Gobierno de Pedro Sánchez aprobó en España un plan que permitirá regularizar a unas 500.000 personas. En Madrid, nuestro corresponsal Juan Cascón recogió testimonios de varios migrantes latinoamericanos que se muestran esperanzados ante una medida que podría cambiar su situación administrativa y laboral. Han pasado más de 20 años desde la última gran regularización en España. En aquel entonces, en 2005, fue el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero; ahora es el de Pedro Sánchez el que abre la puerta a que personas como César, de 23 años, obtengan sus papeles. "Con esta noticia siento un poco más de esperanza, de que se me puedan facilitar las cosas". César se fue de Perú hace algo más de tres años. Desde que llegó a España ha ido encadenando trabajos temporales en cocina y en almacén. Para él, la nueva regularización es una oportunidad para encontrar un empleo algo más estable y compaginarlo con estudiar una carrera, así que no quiere perder el tiempo. "Desde que llegué a España he ido buscándome la vida. Busco información, pregunto. La inquietud siempre estuvo ahí. No me quedo quieto. Estoy sacando cita con mi abogado y voy a hacer todos los trámites que me van a pedir", dice César. Melanie también es peruana, tiene 25 años y trabaja como limpiadora en una casa. Ella también está intentando regularizar su situación. Inició los trámites en junio, una vez cumplidos los dos años de permanencia en España, como lo exige el actual Reglamento de Extranjería. Tras siete meses sin apenas avances, ahora ve una vía más flexible para conseguir los papeles, con menos papeleo, aunque sabe que, de alguna manera, sería volver a empezar. Una regularización "mucho mejor" "Yo veo esta nueva regularización mucho mejor porque no te piden nuevos documentos, solamente que no tengas antecedentes penales, además de la documentación que siempre te piden. Y como tampoco piden contrato ni estudios, pues viene mejor, la verdad. Aunque, claro, toca pagar más dinero al abogado", dice. La medida ha sido duramente criticada por la derecha española, a pesar de que cuando estuvo en el poder, a principios de los años 2000, el gobierno del expresidente José María Aznar regularizó a más de 500.000 personas. Para Juan, nativo de Guinea Ecuatorial que reside en España desde hace cuatro años, esto va más allá del color político. "Hay gente que dice que no está a favor. Ya tendrán sus razones. No sé por qué no están a favor, quizás no los beneficia ni los afecta. Diría que esta medida sí es algo político, pero es algo humano también, porque si es para ayudar a unas personas que están necesitadas, pues es algo humano", concluye. Está previsto que el periodo de solicitudes se abra entre los meses de abril y junio. Durante el proceso se suspenderán las órdenes de expulsión y se concederá un permiso de residencia provisional para poder trabajar y tener acceso a la asistencia sanitaria. El Ejecutivo cifra en medio millón los migrantes que podrán acogerse a esta regularización. Sin embargo, algunos informes elevan la cifra a cerca de 800.000, la mayoría procedentes de países de América Latina como Colombia, Honduras y Perú.
Nueva York siempre ha presumido de ser la ciudad que nunca duerme, pero últimamente pide silencio a gritos. Por eso cada vez hay más espacios donde lo más valiosos es la falta de ruido. Se las conoce como cafeterías silenciosas y se han convertido en auténticos refugios urbanos para reconectar con uno mismo. En el café Biblioteque, ubicado en pleno barrio del Soho, Silvia Haeminens busca precisamente eso: un buen ambiente de trabajo en el que pueda concentrarse “Siento que hay buena vibra, me encanta la música, está muy bien… Aprecio el silencio, sobre todo tengo que acabar un trabajo”, explica. La pandemia disparó el teletrabajo y con apartamentos cada vez más pequeños, muchos neoyorquinos han buscado despachos improvisados fuera de casa. Es el caso de Marian Redford, sentada a pocos metros de Silvia, disfruta de una infusión mientras se pone al día con sus emails. “Sí, he venido buscando un lugar donde me sienta cómoda, que sea silencioso para que pueda trabajar, y no hay muchos lugares en esta ciudad como este, así que cuando encuentro un lugar como este trato de seguir viniendo”, cuenta Marian bajando la voz casi sin darse cuenta. Aquí no hay lugar para gritos, ni para el estruendo de los autos que se escucha fuera. En la calle el sonido te recuerda que Nueva York es una de las ciudades más ruidosas de Estados Unidos. Y cada vez más personas entienden que el bullicio acaba pasando factura, la OMS (Organización Mundial de la Salud) lleva años alertando de su impacto en el estrés y el sueño. Y los expertos subrayan que el silencio ayuda a recuperar la concentración. De ahí que el silencio se esté convirtiendo en un pequeño lujo cotidiano que los neoyorquinos buscan constantemente. En el Silentcafe de Chinatown la calma y tranquilidad es casi una norma. Sus paredes completamente blancas evitan cualquier tipo de distracción, el olor a incienso llena la sala y unos enormes altavoces se encargan de que la música esté siempre al volumen justo. Para el propietario AJ Jacono, el hilo musical era fundamental cuando abrió su negocio. “Si la música estuviera muy alta, la gente no lo disfrutaría, sería difícil escucharse, concentrarse. Cuando abrí el negocio buscaba un lugar donde la gente pudiera hablar sin preocuparse de que nada les moleste”, dice Jacono. Ahora en Nueva York el ruido ya no está de moda, se busca un respiro que ayude a bajar revoluciones.
Las redadas de ICE continúan en Minneapolis y mantienen a las comunidades migrantes en un estado de miedo constante, con escuelas y comercios afectados y familias que han alterado por completo su vida cotidiana. Informe de la enviada especial de RFI a esa ciudad de Minnesota, en Estados Unidos, Natalia Olivares. En Minneapolis las detenciones no han parado. También continúan las intimidaciones en las escuelas, por ejemplo, en el barrio de Columbia, al sur de la ciudad. El trauma y la preocupación de los migrantes siguen muy presentes. "El miedo ha aumentado. No podemos salir. Mis hijos llevan cuatro semanas sin ir a estudiar. Tenemos dificultades económicas", dijo a RFI una madre de familia colombiana. El testimonio es de una mujer que vive con su familia en Minneapolis. Está en un proceso legal de regularización y, sin embargo, su familia ha sido víctima de las redadas, como muchas otras en la ciudad, lo que ha dejado escuelas y negocios casi vacíos o cerrados. "Es tanto el miedo que no podemos salir a trabajar. No podemos comprar comida. Realmente la presencia de los agentes de ICE ha afectado nuestra rutina diaria. Ya no nos levantamos para que nuestros hijos vayan a la escuela a aprender, porque no es seguro ni siquiera sacarlos hasta una parada de autobús", dice esta mujer que, pese a estar en un proceso legal de regularización, ha sufrido junto a su familia las consecuencias de las redadas. En Minneapolis hay numerosas escuelas y negocios casi vacíos o cerrados. Ante esta situación, los psicólogos ofrecen apoyo social, como Kayla Husby, psicóloga infantil. "Esta situación con los agentes de ICE afecta todo" "Ahora mi trabajo consiste más bien en verificar cuáles de mis clientes tienen los números de abogados y de grupos de seguridad comunitaria. También les pregunto si tienen comida y lo necesario para los niños. Estoy desempeñándome más como una trabajadora social. Esta situación tiene efectos muy grandes, sobre todo en las comunidades inmigrantes, pero también en toda la comunidad. Yo sé que en mi barrio hay muchos agentes de ICE: los vemos en las tiendas y en las calles. Yo misma experimento miedo cuando los veo. Los efectos del miedo y del trauma lo afectan todo", subraya. Este martes, agentes de ICE detuvieron a militantes en el marco de las masivas manifestaciones y protestas ciudadanas. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que dotará de cámaras corporales a los agentes de inmigración desplegados en Minneapolis.



