DiscoverNarraciones en español. Para que no me olvides 22o. capítulo Gran final
Narraciones en español.
Para que no me olvides 22o. capítulo Gran final
Claim Ownership

Narraciones en español. Para que no me olvides 22o. capítulo Gran final

Author: Maria de los Angeles Hernández González

Subscribed: 1Played: 11
Share

Description

Ya no estoy en el mundo, vivo en un espacio invisible, vivir sin lenguaje es no vivir.


Dan vueltas en mi mente las últimas ideas..................


181 Episodes
Reverse
Era sabido que Turquía se había declarado neutral en el conflicto y de hecho estaba a punto de firmar un pacto de no agresión con Alemania; por ello, Ventura tenía la certeza de que no había tenido lugar ninguna agresión en su tierra. Pero por momentos dudaba, ya que algunos búlgaros y griegos de la comunidad habían recibido cartas de familiares que mencionaban que sus países ..............
Me han traído al fonoaudiólogo. Me advierte que tengo un año para mejorarme, que la curva de mejoría en estos casos-raros,, por cierto- se detiene a los doce meses, así de preciso. Me lo repite: si no avanzo, será éste el estado en que permaneceré. Una carrera contra el tiempo, cada día de los doce meses son cruciales, debo ganarle al tiempo y mejorar.
En ocasiones,en las noches nevadas, el zar envolvía a su esposa en bufandas de armiño y la sentaba a su lado para dar un romántico paseo en trineo. Pero muy pronto estos momentos de felicidad se verían eclipsados por las tensiones y los problemas que Alejandra tendría con una mujer que se convertiría en su peor rival,la emperatriz madre María Feodorovna.
En octubre de 1894 el emperador Alejandro III yacía muy grave en su lecho. Temiendo lo peor, Nicolás escribió a Alix pidiéndole que se reuniera con él en la residencia que la familia imperial tenía en Livadia, Crimea. La joven no se lo pensó un instante y a toda prisa, sin llamar la atención, hizo su equipaje y puso rumbo a su nueva patria.
Los jóvenes tardarían cinco años en volver a verse. En 1889 la princesa fua a visitar a su hermana a San Petesburgo en compañía de su hermano Ernie y de su padre. Ahora era una joven de diecisiete años de radiante belleza y fuerte carácter. En las fotografías de aquella época se le ve alta y delgada con facciones casi perfectas, brillantes ojos grises azulados y una larga melena de cabello dorado cobrizo. Él también había cambiado y.........
Alejandra Romanov 2o. Capítulo.  A los seis años se había quedado huérfana de madre y nunca superaría  ese doloroso trance. Su semblante siempre risueño, se volvió triste y serio. A partir de ese instante en ninguna de las fotografías que se conservan de ella se le ve sonreir.
Alejandra Romanov 1o. Capítulo. La zarina Alejandra nació el 6 de junio de 1872 en Darmstadt, capital del gran ducado de Hesse, en Alemania. Era la sexta de los site hijos de la princesa Alicia de Gran Bretaña y el gran duque Luis de Hesse.
Ya no estoy en el mundo, vivo en un espacio invisible, vivir sin lenguaje es no vivir. Dan vueltas en mi mente las últimas ideas..................
Quisiera explicarle a Sofía que no tengo profundidad para abarcar lo espiritual. La observo sin expresión, la iro con colorido castaño que me calma. Quisiera poder decírselo: mi cerebro, esta máquina descompuesta, ataja la trascendencia. Estana cualquier interioridad que no sea la obseración y la memoria.
El gran error del fonoaudiólogo fue traerme las cintas en que grababa nuestras clases para que escuchara "mi aprendizaje". Me las puso en la brabadora que siepre ocupa. Nunca lo había hecho. Probablemente pensó que me estimulaba, que la deficiencia me impulsaría a poner más de mi misam. Tremendo error. Oí esas cintas. Fue al final de ese día que tomé mi decisión.
Aunque la familia no vio con buenos ojos el que yo tuviera otro hombre, se puso e mi parte como corresponde al clan y considerarona altamente reprobable la actitud de Juan Luis, la de quitarme a mi hijo, y la de golpearme, cosa que me preocupé de divulgar.
De Avenida Grecia vuelo a casa, paso por el depatamento del centro de la ciudad y nadie me abre la puerta. Quiero ubicar al Gringo como sea. En la esquina de mi calle, veo un tumulto, gente ypolicías. Freno rápido y me bajo del auto. Es Honoria y nadie hace nada. Le grito al carabinero y el carabinero me mira raro, es una empleada doméstica, me dice. Le pregunto si han llamado a la ambulancia.
Dejémonos de cosas, Blanca, me dije muy seria frente a la estatua de Alicia en el País de las Maravillas, tú núnca te separarás. No sigas jugueteando con ideas adúlteras, Juan Luis es tu marido y ése es un dato inamovible. Ya verás como te las arreglas con tus locuras y ese hombre extraño y ajeno que se ha apoderado de tu voluntad.
En el fondo, Juan Luis me ha aislado bastante del mundo ¿no creen ustedes? Qué poco le costó convencerme que mi casa era el mejor lugar. La armé como un útero-matriz. Y aquí he estado, calientita todos estos años. En el fondo, Juan Luis me ha aislado, bastante del que mundo ¿no creen ustedes? Qué poco le costó convencerme que mi casa era el mejor lugar. La armé como un útero-matriz. Y aquí he estado, calientita todos estos años. Juan Luis te ha rodeado de tantas cosas ricas, que no te ha dejado poner en duda tu modo de vida. Desde los viajes la ropa de designers... Todo lo que una mujer supuestamente desearía. ¿Cómo va a aceptar él que tengas quejas?
Se trenza su enorme pelo, gesto típico de Victoria cuando quiere sugerir que o es importante lo que dice. Doble tarea, Blanca. Debíamos vivir alrededor de la familia -organizada en torno a nuestro drama- que os impedía cualquier autonomía. Sin embargo, también debíamos ser el puende de mamá con vida.
En Puero Vallarta las urracas vuelan bajito y cuando hay tormenta los truneos remeen la tierra. Como si fuesen a arrasar, la línea del horizonte se difumina y se pierde la noción de dónde acaba el mar y dónde debe empezar elcielo. También hay cerro como verdes cortinas, ese verde frescor que sólo se salpica con nubles blancas de algodón.
Ese sol de verano en el campo, eso sol, no otro, distinto de cuántos soles que me has alumbrado, ese sol de me daba sed. Los caballos trotban, quizás sedientos también. Marcial el administrador, me llevaba al anca de su alazán. Alfonso montaba su propio caballo, apenas capaz de sujetar las riendas, enormes tenazas de cuero frente a su cuerpo minúsculo. Pía en su anca. Mamá, preciosa y olorosa, iba tendida con mi abuela en la carreta.
Divago esa familia en el restaurante de Puerto Vallarta. Comí sola en el pueblo. Unas langostas grandes, eso me apetecía,allí en el restaurante del frente de la gasolinera. Pasé por ese boliche que se llamaba Kiki y reí. En mi familia "las otras" se llamaban siempre "Kiki" y ojalá con K más que con Q. No se bien por qué ni de dónde surgio ese nombre. Pensé en todas las Kikis del mundo. Yo no me sentía como una de ellas, por cierto. El Gringo era casado y yo, la mas fresca.
El dolor se quedó en mi mundo interno. Eso sucede con la atortura,Blanca: es la muerte o la alineación. Camina por la pieza como si estuvieses a solas. Al fin mira. Como mis ojos se empezaran a ahogar, su expresión cambió.Se endureció y acercándose me tomó violentamente por los hombros. ¿Que haces aquí?
El Gringo se va. Me quedo en su cama,volver a pegarme a él como él se pega a su cama,su cama como el pliegue de su cuerpo,del dorado de todo su pelo,el del pecho,el de su cabeza,el de su barba,el de su vientre,todo ese dorado revuelto entre las sábanas co sus cubos y triángulos cafés y también de oro.
loading
Comments