DiscoverNuestros temas por Leticia Treviño
Nuestros temas por Leticia Treviño
Claim Ownership

Nuestros temas por Leticia Treviño

Author: Nueva News Podcast

Subscribed: 0Played: 0
Share

Description

Leticia Treviño nos trae el análisis y opinión del contexto latinoamericano. "Nuestros Temas" aborda distintos puntos como la política, la economía, los problemas sociales y el ambiente.
125 Episodes
Reverse
Es increíble que áreas tan críticas en México, como la educación, la salud, la seguridad y el medio ambiente, enfrenten recortes presupuestales para 2025. Pareciera que nos quieren ignorantes, enfermos o muertos. El Proyecto de la Ley de Ingresos para 2025 aprobado en comisiones del Congreso contempla de 9.3 billones de pesos de ingresos, de los cuales 1.2 billones corresponde a deuda y 5.3 a ingresos tributarios, prevé recortes a 22 de las 26 secretarías. Según el análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), “ante el crecimiento desproporcionado del gasto en 2024 y la falta de una reforma fiscal, el nuevo gobierno se verá obligado a ajustar a la baja el gasto público, con una reducción de 3.3 por ciento en términos reales”. Además, el crecimiento de la deuda en años recientes llevará a un aumento del 8.5 por ciento en el pago de intereses de la deuda, lo que representará el 14.9 por ciento del gasto total. La Secretaría de Hacienda estima que la economía crecerá entre 2.0 por ciento y 3.0 por ciento en 2025, aunque los especialistas hablan de uno por ciento. No sorprende que haya una visión de gasto racional o austero, ya sabemos que el presupuesto debe ser flexible y que es solo un plan que permite ajustes y reasignación de recursos. Lo que llama la atención es la falta de visión ante las crecientes necesidades de los mexicanos, las prioridades que se están protegiendo ante un ambiente económico sombrío. Para Guillermo Anaya, exsenador panista, las finanzas nacionales enfrentarán la crisis de Pemex, la posible caída de remesas ante la llegada de Trump, el incremento de deportaciones de indocumentados y la eventual imposición de aranceles, situaciones que afectarán las asignaciones a los estados y municipios y por ende, a los ciudadanos. En 2025, las prioridades de gasto se centran en 17 programas sociales y 10 proyectos de inversión, con un presupuesto total de 1.02 billones de pesos (11.0 por ciento del gasto total). Las decisiones del pasado se convierten en proyectos intocables, mientras que los programas sociales, que no contribuyen a la movilidad social, parecen más bien clientelistas y ligados a los intereses del partido en el poder. Entre los programas sociales se encuentran la Pensión Universal para Adultos Mayores, las becas Benito Juárez, la nueva beca universal de educación básica, la pensión para mujeres de 60 a 64 años y el programa Bienestar Casa por Casa, que ofrece atención médica a adultos mayores con discapacidad, entre otros. En cuanto a los proyectos de inversión, destacan la conclusión del Tren Maya y la construcción de trenes como el México-Querétaro, el AIFA-Pachuca, el Corredor Interoceánico y el Tren México-Toluca, junto con obras hidráulicas, infraestructura vial y proyectos de digitalización gubernamental. Entre los sectores más afectados por los recortes se encuentran la Secretaría de Salud, que sufrirá una reducción del 34 por ciento, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales con un recorte del 39 por ciento, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana con un 36 por ciento menos, y la Secretaría de Defensa Nacional con un recorte del 43.8 por ciento. Estos ajustes contrastan con países como Japón, Corea del Sur y Singapur, que han apostado por la educación como motor de transformación social y económica, logrando altas tasas de crecimiento y reducción de la pobreza. En el sector salud México enfrenta una crisis en atención, infraestructura y abasto de medicamentos, y esta visión de recorte presupuestal no está alineada al contexto internacional donde varios países están aumentando su gasto en salud como parte de una estrategia a largo plazo para mejorar sus sistemas médicos y estar mejor preparados para futuras crisis. Ejemplos de estos países son Suecia, España, Francia (que prioriza la salud mental) y Argentina. En cuanto a seguridad, el recorte en este sector no parece reflejar la urgencia de combatir la creciente presencia del narcotráfico. Un dato alarmante es que en el primer mes del gobierno de Claudia Sheinbaum se reportaron 2 mil 564 homicidios dolosos, un 7 por ciento más que en el mismo periodo de 2023, lo que equivale a un promedio de 82 asesinatos diarios. Por otro lado, el sector cultural, que en 2023 generó 820,963 millones de pesos (2.7 por ciento del PIB) y empleó a 1.4 millones de personas (3.5 por ciento del total), sufrirá una reducción presupuestaria del 30.8 por ciento. Aunque ya se ha dicho que los “ahorros” provenientes de la desaparición de organismos autónomos y del ajuste en el poder judicial se destinarán a Cultura y Educación, lo que llama la atención, insistimos, es la falta de una visión estratégica. Los expertos señalan que, aunque el presupuesto busca equilibrio, enfrenta riesgos significativos. Los recortes en sectores fundamentales podrían limitar el crecimiento del capital humano y la calidad de vida, lo que, a su vez, podría repercutir negativamente en la productividad y el desarrollo. Además, el entorno internacional adverso podría complicar la estrategia fiscal, especialmente si no se generan ingresos adicionales o si el crecimiento económico es insuficiente. La clave será cómo el gobierno maneje la ejecución del presupuesto, la generación de ingresos y la atracción de inversiones en un contexto global incierto. México se enfrentará a un 2025 desafiante que requerirá reestructuración, visión estratégica y decisiones bien fundamentadas para equilibrar prioridades y atender necesidades urgentes. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Más allá de rememorar los acontecimientos históricos y a los héroes y heroínas que participaron en la Revolución Mexicana, es interesante destacar la importancia de la conciencia colectiva como elemento central para el cambio. Democracia, estado de derecho y libertad son aspiraciones legítimas en las luchas ciudadanas. El movimiento armado de 1910 fue una respuesta a la exigencia mayoritaria de una vida digna en medio de una crisis económica, política, social y humanitaria. Como resultado, se inició un sistema democrático con elecciones y se promulgó la Constitución de 1917. Esto representó un reconocimiento de derechos y obligaciones, así como la posibilidad de mayor participación ciudadana en la configuración del gobierno. No obstante, en el transcurso de nuestra historia hemos perdido condiciones de equidad y de respeto por la democracia. Hoy en día, México sigue enfrentando situaciones que vulneran los derechos de su población; sigue habiendo desigualdad y acceso limitado para el trabajo digno, educación de calidad, servicios de salud adecuados y, sobre todo, falta paz social. Además, la presencia del narco, la corrupción y el predominio de un partido político vuelven a poner a prueba nuestra democracia. De ahí la necesidad de una convicción hacia el cambio y la evolución, sustentada en una colaboración constante, estructurada e inteligente entre ciudadanía y gobierno para diseñar un nuevo contrato social. Cambio que debe guiarse por una meta clara y compartida: bienestar e igualdad de oportunidades para todos. Mucho se ha dicho, con razón, que una revolución armada es precedida por una revolución de conciencias. Este concepto implica un despertar colectivo que promueva la participación ciudadana, la sostenibilidad y el análisis de las estructuras de poder e instituciones públicas. Entre los intelectuales que han explorado este concepto destacan: Jiddu Krishnamurti, filósofo indio, quien subrayó la importancia del autoconocimiento como base para las transformaciones colectivas. Erich Fromm, psicoanalista alemán, quien señaló que la evolución social requiere un cambio en los valores, priorizando el "ser" sobre el "tener". Antonio Gramsci, político italiano, quien abogó por una revolución cultural e intelectual que desarrollara una conciencia crítica frente a las estructuras de poder dominantes. Eduardo Galeano, periodista uruguayo, quien destacó la necesidad de una conciencia histórica para terminar con la explotación y desigualdad en América Latina; y Enrique Dussel, filósofo mexicano, quien propone una Filosofía de la Liberación para superar las estructuras de opresión en América Latina. Los jesuitas lo llaman reconstruir el tejido social. La revolución de conciencias busca que las personas desarrollen una visión crítica de la realidad; asuman un papel activo en la construcción de soluciones colectivas; rompan con patrones de pensamiento individualista y conformista; y valoren la equidad, la justicia y la sostenibilidad como principios fundamentales. Para que este movimiento colectivo se desarrolle, es indispensable considerar tres pilares fundamentales: la verdad, el diálogo y la conciencia de que no estamos bien y se requiere actuar. Si seguimos aceptando la denominada posverdad, que va mucho más allá de la simple mentira, porque tiene intenciones de afectar creencias y manipular la realidad. Si continuamos permitiendo la comunicación unidireccional en el Congreso que bajo la premisa de que “el pueblo lo pide” se toman decisiones poco racionales. Y si continuamos con una postura pasiva, aunque sea analítica, confiando que es el gobierno quien tiene que actuar, no lograremos una verdadera transformación social. También está el cambio personal. El que nos lleva a actuar con ética, con visión solidaria y responsable. Me recuerda a un maestro que ante la pregunta de cuándo sería el examen respondía “el examen es hoy y todos los días, si su conciencia le dice que está aprobado, felicidades, si no, póngase a estudiar”. Conmemorar la Revolución Mexicana no es solo un acto de memoria histórica; es también un recordatorio de que debemos seguir defendiendo la democracia, sus instituciones y nuestra libertad. La revolución de conciencias nos invita a participar en la transformación de México con compromiso y visión de futuro que privilegie el bienestar colectivo. Es demostrar que “si me importa mi país”. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
La migración es uno de los temas más críticos en la relación entre México y Estados Unidos. Aunque siempre ha sido un asunto complejo, la falta de acuerdos bilaterales sostenibles podría escalar la situación a niveles que impacten gravemente la economía mexicana y, además, agraven la ya existente crisis humanitaria. Trump ha sido muy claro en su postura: reducir el número de migrantes a Estados Unidos bajo argumentos relacionados con la identidad nacional, seguridad y economía. Y como muestra de su decisión de actuar con energía, nombró como “zar fronterizo” de su próximo gobierno a Thomas Homan, quien ya estuvo al frente del servicio de migración y aduanas e implementó la política de “tolerancia cero” que separó a miles de niños de sus padres. También está el nombramiento de Kristi Noem, gobernadora de Dakota del Sur, como Secretaria de Seguridad quien ha respaldado públicamente los planes de Trump para restringir el ingreso de migrantes indocumentados y encabezará la agencia para las deportaciones masivas. Noem envió tropas de la Guardia Nacional a la frontera entre México y Texas como gobernadora. Según declaraciones del próximo vicepresidente J. D, Vance, se podrían expulsar hasta un millón de personas al año; la deportación masiva más grande de la historia. Trump ha hablado de continuar con el muro, endurecer las políticas de asilo, militarizar la frontera e imponer aranceles elevados a los productos mexicanos. Se le olvida que los migrantes regularizados pagan impuestos y pueden trabajar en sectores con déficit de mano de obra como la agricultura y la construcción. Se calcula que 12 millones de migrantes mexicanos de primera generación residen en Estados Unidos. Esto equivale aproximadamente al 30 por ciento de la fuerza laboral hispana. En lugar de una amenaza, la migración bien gestionada puede ser una oportunidad económica.​ Según encuestas recientes, un 78 por ciento de los estadounidenses considera la situación migratoria como un problema significativo, y el 80 por ciento opina que el gobierno no ha manejado la crisis adecuadamente. Un estudio del Centro de Investigaciones Pew señala que un 22 por ciento de los estadounidenses percibe el aumento de migrantes como una carga económica, ya que utilizan servicios de salud, educación, y otras asistencias sociales. Estos números, aunados a los costos, representan una fuerte presión al gobierno de Trump de actuar con energía. Además, fue un tema central en su campaña para las elecciones 2024. En Estados Unidos, el gasto destinado a patrullas fronterizas y seguridad migratoria ha llegado a niveles récord. En 2023, se destinó alrededor de 25 mil millones de dólares para la administración de la frontera, detención, y deportación de migrantes.  En México, los costos de la gestión migratoria han aumentado considerablemente en los últimos años. En 2023, el gasto destinado a albergues, seguridad y control de migración en zonas fronterizas se ha estimado en más de un mil 200 millones de pesos mexicanos. Este monto cubre desde operativos de vigilancia y deportación hasta la manutención de migrantes en albergues. A pesar de estos altos costos en ambos países no se cuenta con políticas migratorias eficientes. Muchos migrantes no buscan simplemente una mejor vida, sino que huyen de condiciones insostenibles en sus países de origen; lo hacen por situaciones asociadas a violencia y falta de empleo, de educación y de servicios de salud.  Cada vez más, la migración está impulsada por el cambio climático, especialmente en zonas de Centroamérica donde las sequías y tormentas recurrentes destruyen comunidades enteras y medios de subsistencia. La respuesta política no ha integrado suficientemente este factor, a pesar de que se prevé que la migración climática aumente significativamente en las próximas décadas. Las políticas de refugio y asilo no están diseñadas para enfrentar esta nueva realidad​. Y por si fuera poco, durante el trayecto que además de ser muy costoso por el “coyotaje”, los migrantes padecen violencia, enfermedades, desamparo y discriminación; son víctimas de secuestros y extorsiones por parte de los traficantes de personas.  Además, los migrantes en tránsito ponen presión sobre recursos locales y servicios de salud en ciudades que muchas veces no cuentan con apoyo suficiente del gobierno central. Esto impacta la economía local y aumenta la tensión social en regiones ya vulnerables​. La implementación de políticas punitivas, como la militarización de la frontera o las deportaciones masivas, muchas veces termina por exacerbar el problema.  La migración es una realidad que se ha deshumanizado enfocándola en números y barreras en lugar de en la dignidad de las personas, y en identificar y trabajar en áreas de oportunidad de desarrollo en los países de origen. Es evidente que se requieren planes diferentes. “La pelota” está en la cancha mexicana. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Siempre decimos lo mismo: los índices de violencia en el país van en aumento. Sinaloa está en llamas a raíz de la detención del Mayo Zambada que ha provocado una narco guerra que lleva 550 muertos en cuatro meses. Además, pérdidas por 18 mil millones de pesos y la caída de 25 mil empleos según reportó el sector empresarial de Culiacán. Pero no es exclusivo de Sinaloa, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los datos de homicidios dolosos hasta octubre en Guanajuato ascienden a dos mil 119, en Baja California mil 788, en Estado de México mil 689 y Chihuahua con mil 421. Nuevo León no se queda atrás, ocupa el séptimo lugar a nivel nacional por los índices de asesinatos en noviembre. Según datos de Cómo Vamos, desde el 2021 en Nuevo León hay un incremento del 53 por ciento en homicidios. Estos números son reflejo de al menos cuatro situaciones: el fortalecimiento del crimen organizado, la inacción o complicidad de las autoridades, las estrategias de seguridad fallidas y la desigualdad social.  Y por si fuera poco los cárteles reclutan jóvenes, no solo para integrar sus ejércitos, ahora también lo hacen como cocineros de sus drogas. Fue preocupante el reportaje publicado por el New York Times, “Mexican Cartels Lure Chemistry Students to Make Fentanyl” en el que describe cómo los cárteles de drogas en México están reclutando estudiantes y profesionales de química para operar laboratorios clandestinos. Utilizan estrategias de persuasión o coacción para atraer talento que pueda mejorar la producción de drogas sintéticas como el fentanilo y las metanfetaminas.  Es evidente que los esfuerzos en seguridad de las autoridades federales son insuficientes e inefectivos. Una vez más se cuestiona que el ejército esté distraído con otras actividades en lugar de proteger a la población.  Los cuatro puntos centrales de la estrategia de seguridad presentada por Omar García Harfuch al asumir como Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal: 1) Atención a las causas de la violencia; 2) fortalecimiento de la Guardia Nacional; 3) refuerzo de la inteligencia; y 4) coordinación con entidades federativas, así como la capacitación de la policía local y proximidad social​, suenan muy bien, “muy hermoso” como diría mi mamá, sin embargo, es urgente frenar la criminalidad. La denominada Operación Enjambre fue un golpe directo y efectivo contra la corrupción en las estructuras gubernamentales locales vinculadas al crimen organizado, particularmente en el Estado de México. El operativo incluyó la participación de la Marina, la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República y autoridades estatales, desplegando más de 800 elementos. Durante la operación, se ejecutaron órdenes de aprehensión contra funcionarios municipales por delitos graves como extorsión, secuestro exprés y homicidio, todos presuntamente relacionados con grupos criminales como La Familia Michoacana. Entre los detenidos se encuentran alcaldes y directivos de seguridad pública de municipios como Amanalco, Naucalpan e Ixtapaluca. Fue una excelente demostración de la aplicabilidad de la estrategia de seguridad y de que cuando hay voluntad, se ejecutan las cosas, pero se necesitará acabar también con los enjambres estatales. Se envió un mensaje de que sí es posible actuar, y de paso también a Trump, en el compromiso del gobierno federal contra el narcotráfico y redes de complicidad. Esperemos que los detenidos no queden libres en breve. Además de la deficiente lucha contra la criminalidad, es evidente que el tejido social en México está seriamente dañado y se debe pedir ayuda a los especialistas. Dentro de las congregaciones religiosas de México quien tiene conocimiento y experiencia en la reconstrucción del tejido social, es la Compañía de Jesús de los jesuitas. A través de experiencias concretas en comunidades fragmentadas socialmente, han desarrollado diferentes metodologías de intervención dentro de lo que ellos llaman Modelo de Reconstrucción del Tejido Social. Su propuesta trabaja desde las entrañas de las poblaciones buscando armonía con el poder político principalmente. Se trata de sanar heridas entre los habitantes.  Para los jesuitas, la reconstrucción de comunidades requiere de varias condiciones, sobre todo cuando la base de la acción colectiva es la inseguridad: primero, la voluntad de empoderar a las comunidades, sean rurales o urbanas; segundo, buscar la sostenibilidad mediante el acompañamiento de una acción policial de proximidad que refleje la empatía entre comunidad local y policías; y tercero, generar condiciones de confianza mutua entre los actores sociales.  Trabajar en tres frentes: más operaciones enjambre para acabar con redes de narco corrupción; más asignación de militares en las comunidades más violentadas para proteger a la población; y reconstrucción del tejido social. No queremos más abrazos.   Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Es Trump

Es Trump

2024-11-0805:34

Trump será el presidente número 47 de Estados Unidos. Llega por segunda ocasión a la presidencia en un ambiente polarizado y con un pasado que incluye 34 acusaciones por delitos graves, una condena, dos casos pendientes, dos juicios políticos y seis bancarrotas. Sheinbaum y Trump, como líderes de ambos países, tienen pocas afinidades en sus estilos y visiones de gobierno, pero deberán trabajar buscando coincidencias más allá de puntualizar diferencias. Somos socios relevantes para ambos países. Los dos son nacionalistas, pero de enfoques diferentes. El de Trump enfatiza la superioridad de Estados Unidos. Es proteccionista. Es escéptico hacia instituciones y tratados internacionales que, a su juicio, limitan la independencia de Estados Unidos o no priorizan sus intereses. Sostiene que Estados Unidos es único y debería ser el líder mundial a través de la fuerza económica y militar, no mediante compromisos multilaterales. Promueve el nacionalismo cultural al defender valores que dice son intrínsecamente estadounidenses como el patriotismo y la familia. Considera que los inmigrantes son una amenaza a la identidad americana. «Make America Great Again» (haz que América sea grande de nuevo) es una expresión común en él. El nacionalismo de Sheinbaum es de tipo social y progresista que busca mejorar las condiciones de vida de los mexicanos. Protege la soberanía nacional en términos de recursos bajo el control del Estado. Defiende la autonomía e independencia nacional sobre la influencia extranjera, aunque valora las relaciones internacionales como una oportunidad de cooperación y desarrollo. Hay varios temas fuertes en nuestra relación con Estados Unidos. Repasemos algunos. Migración y frontera. Trump demanda medidas estrictas de control fronterizo; considera la construcción del famoso muro y el endurecimiento de las políticas de asilo. Su exigencia se centra en la reducción de la inmigración ilegal y el aumento de la seguridad fronteriza. Amenazó con imponer aranceles del 25 por ciento a los productos mexicanos, que podrían crecer hasta el 100 por ciento, si no se detiene el flujo migratorio hacia Estados Unidos. Comercio e Inversión. Aunque apoya el T-MEC, prioriza la industria estadounidense protegiendo empleos y crecimiento económico. Busca reciprocidad estricta. Su política se basa en renegociar acuerdos comerciales, reducir el déficit comercial y asegurar la inversión bajo condiciones que garanticen beneficios claros para Estados Unidos. Seguridad y narcotráfico. Trump ha sido firme en la lucha contra el narcotráfico, incluso sugiriendo clasificar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas. Ha sugerido un mayor uso de fuerza y presión diplomática para que México asuma más responsabilidad en la lucha contra el crimen organizado. Justicia social. Aunque no es un tema crítico en la relación, es interesante advertir la diferencia de visiones. Trump no prioriza la justicia social y ha mostrado menos interés en políticas que busquen equidad para minorías y sectores vulnerables. Ya hemos visto cómo se refiere a los latinos y puertorriqueños. Sheinbaum, en cambio, tiene una visión progresista en justicia social, centrada en la reducción de la desigualdad y en la creación de políticas que beneficien a las comunidades más vulnerables. Ha adoptado una postura feminista, impulsando medidas de igualdad de género y derechos de la mujer. Es interesante también, advertir los estilos de liderazgo de ambos. El liderazgo de Trump es populista y confrontacional. Es directo, polémico, y maneja la información “a modo”, la manipula, para algunos es mentiroso. Su concepto de la grandeza expresado en “América Primero”, prioriza el nacionalismo para proteger la economía, la seguridad y la soberanía lo cual influye en decisiones sobre comercio, migración y defensa. Pudiera ser intransigente y difícil de negociar. Es bravucón y amenazante. Sheinbaum tiene un estilo tecnocrático y menos confrontativo. Quizá su formación científica la hagan priorizar las evidencias, aunque su tutor ideológico, AMLO, le enseñó la posibilidad de manipular hechos e información bajo la premisa de “el pueblo manda”; se muestra abierta al diálogo, pero es firme en sus creencias. Su perfil político desafía estructuras e instituciones. Nuestro actual contexto político mexicano es muy complejo y es necesario arreglar “la casa” para trabajar de manera conjunta y no generar relaciones incómodas que afecten la economía del país. Ya conocemos los puntos álgidos y sobre eso debemos enfocarnos. El problema, o el desafío, no radica en el estilo de liderazgo ni de Trump ni de Sheinbaum, sino en asegurar que tenemos la capacidad para establecer relaciones internacionales fructíferas que garanticen el respeto a los derechos humanos y el bienestar de la población de ambos países. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Desarmar violencia

Desarmar violencia

2024-10-3104:59

Es dolorosa la violencia. Para quien la recibe, para la sociedad y para quien la ejerce. No hay quien se escape. Y aunque hay muchos factores que la estimulan, no deja de sorprender la aparente facilidad con que se reacciona ante lo que se percibe como amenazante. Esta reacción responde a complejos mecanismos internos. Vivir con estos impulsos y sus consecuencias no es sencillo. Resultaría más fácil y gratificante responder pacíficamente. Una persona violenta experimenta una serie de dinámicas internas que abarcan aspectos emocionales, cognitivos y psicológicos, todos ellos influenciados por el entorno y las experiencias pasadas. En México, expresiones como “La gente solo respeta la fuerza”, “En el mundo, el más fuerte es el que sobrevive”, “Más vale que lloren en su casa que en la mía”, “Ojo por ojo, diente por diente”, y “La letra con sangre entra” son solo algunas de las frases que promueven y justifican la agresividad. La violencia se llega a normalizar cuando los actos violentos se vuelven tan comunes que la sociedad comienza a verlos como parte inevitable de la vida cotidiana; de alguna manera los legitima, los explica y perpetúa en un círculo vicioso y perverso. Hoy vivimos en un entorno complicado; la inseguridad, reflejada en robos, extorsiones, secuestros y asesinatos, es pan de cada día. Basta con ver las publicaciones sobre desapariciones, o casos de pobladores que deciden exhibir y atacar a delincuentes en plazas públicas. Además, el narcotráfico ha ritualizado la guerra en las calles, incorporando la violencia a nuestros modelos sociales. El sistema de justicia, al privilegiar la impunidad, incentiva la justificación de reacciones violentas y fomenta que muchas personas busquen resolver problemas haciendo justicia por mano propia. Hoy se ha vuelto común tener armas en casa, alarmas, cámaras, cercas eléctricas y redes de apoyo vecinal para reaccionar ante situaciones peligrosas. Salir a la calle, especialmente de noche, es una experiencia teñida de precaución y miedo. Nadie está exento de ser víctima de la delincuencia o de ser “confundido”. Este es nuestro contexto cercano, pero también existen guerras y conflictos en otros países. ¿Cómo imaginamos que crecerán los niños y jóvenes que los viven? ¿Cómo serán las próximas generaciones ante estos entornos? Es posible que justifiquen la violencia o que, por el contrario, busquen la paz. Lo cierto es que estas experiencias dejan secuelas emocionales, físicas y sociales. Los niños y jóvenes expuestos a la violencia pueden llegar a considerarla un método aceptable para resolver conflictos, lo que aumenta la probabilidad de conductas agresivas en el futuro. La exposición constante a ella también tiende a insensibilizarlos, disminuyendo su capacidad de empatizar con el sufrimiento ajeno. Algunos gobiernos invierten enormes cantidades de dinero en la fabricación de armamento, bajo la justificación de proteger su soberanía o sus intereses económicos y tecnológicos. Sin embargo, estas decisiones no protegen a la población; al contrario, la exponen más. ¿Qué pasaría si estos recursos se dedicaran a generar condiciones de paz? La pregunta es: ¿cómo revertir la normalización de la violencia y, en su lugar, promover la paz? Romper este ciclo requiere varias condiciones. En primer lugar, a nivel personal, es necesario que la conciencia y el compromiso por la paz impulsen conductas de resolución de conflictos basadas en el diálogo, la empatía y el respeto. En el ámbito familiar fomentar la convivencia y evitar el castigo físico como método educativo, ya que inculca la idea de que el dolor y la coerción son medios válidos para imponer autoridad. Desde luego en las escuelas promover la cultura de la paz. A nivel social, la resistencia pacífica y la reforma estructural a través de un sistema de justicia eficaz y un estado de derecho sólido son esenciales. Asimismo, es indispensable garantizar condiciones que aseguren educación, salud y trabajo, pues la desigualdad sistémica y la falta de derechos humanos contribuyen a crear entornos violentos. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Ser ama de casa

Ser ama de casa

2024-10-1005:04

El hogar o la casa que habitamos, al igual que cualquier otra organización, demanda claridad de funciones, asignación de responsabilidades y un líder que asegure la administración de recursos para su operación y funcionamiento. Todos los principios empresariales pudieran estar aplicados al hogar, con la excepción que este último se asocia a lo más valioso que tenemos: la familia y hay cargas emocionales y simbólicas en esta y con sus integrantes. El concepto de “ama de casa” ha tenido una evolución significativa a lo largo del tiempo producto de los cambios sociales, económicos y culturales. Antes se refería a las mujeres que se ocupaban únicamente de las tareas domésticas y del cuidado de la familia, mientras que los hombres eran los proveedores del hogar y trabajaban fuera de casa. Este rol de las mujeres se mantuvo por muchos años. Fue a partir del siglo XX con el movimiento feminista que se reconoció la posibilidad de que la mujer podía aportar significativamente en la sociedad y tenía derecho de buscar su realización personal. Esto vino de la mano con la entrada de la mujer a la universidad y la apertura de espacios laborales para ella. Además, las necesidades económicas del hogar demandaban aportar al mantenimiento de este. A partir de que más mujeres se incorporaron en el mundo del trabajo, cambió la percepción y la realidad del papel tradicional del ama de casa. Surgieron también el reconocimiento de otras formas de familia, así como la urgencia de educar en “las nuevas masculinidades” en donde se considera una presencia diferente de los roles masculinos en el hogar. Así, ya no es la responsabilidad única de las mujeres mantener la casa en orden, atender las necesidades de la familia y contribuir con actividades domésticas. Ahora el concepto de “ama de casa” se extiende a otros integrantes de la casa y es menos definido por roles de género. Lo cierto es que, y eso no ha cambiado, no es remunerado y cuando hay hijos, se vuelve un trabajo demandante que no tiene horario, es 24/7. El trabajo doméstico no remunerado es tema de análisis en las legislaciones en los países. En Ecuador, por ejemplo, y así lo señala explícitamente, forma parte del Producto Interno Bruto. También hay leyes de divorcio o separación que reconocen el valor económico de este y permiten compensaciones económicas o pensiones alimenticias que toman en cuenta las contribuciones de la ama de casa; ejemplos de esto son México, España y Perú. Otros países han implementado mecanismos para que las amas de casa tengan acceso a la seguridad social, pensiones, y otras protecciones que habitualmente se otorgan en los trabajos formales. En Francia, aunque no se les paga directamente a las amas de casa por su trabajo doméstico, existen apoyos financieros para las madres y cuidadoras para ayudar a cubrir los costos relacionados con el cuidado del hogar y la familia. En Alemania las amas de casa pueden recibir apoyo financiero a través de programas que ofrecen un subsidio mensual por hijo. No es un pago directo por el trabajo doméstico, pero es un apoyo económico significativo para quienes cuidan de los hijos. El concepto se relaciona también con el de las y los cuidadores que se refiere a aquellas personas, que por lo general son las mujeres, que se dedican a la atención exclusiva de los nietos, enfermos, o personas de edad avanzada. En ocasiones, además de ser cuidadores se dedican también a la responsabilidad doméstica del hogar. Se cree que “estar en la casa” obliga a atender todo lo que sucede en su interior. Afortunadamente ya se está trabajando en el diseño de programas de apoyo para esta figura de cuidado. Lo cierto es que todavía hay familias en donde la mujer además de trabajar y aportar económicamente al hogar sigue siendo la principal responsable del cuidado doméstico del mismo. De igual forma es de reconocer, hay varones que se desempeñan como tal o bien, comparten las responsabilidades de este. El cuidado de la casa es responsabilidad de todos quienes la habitan. Referirse a este trabajo de manera despectiva o minimizar la aportación que representa en el funcionamiento social, forma parte del concepto de mujer que se tenga y es discriminación. Y dada la polémica surgida alrededor del tema, efectivamente tenemos una presidenta que es científica, madre, abuela y ama de casa en un hogar donde seguramente las responsabilidades son compartidas. Y así estamos muchas. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Sin duda es un hecho histórico tener a la primera mujer presidenta en México. Pero más lo será cuando logre la aprobación popular por mérito propio. Claudia Sheinbaum hereda el cariño y seguidores de AMLO a quien le dedicó casi el 50 por ciento de su mensaje, en alusiones directas e indirectas, en la toma de posesión en el Congreso de la Unión. Lo describió como “uno de los grandes” en la historia de México, el luchador social más importante de la historia moderna. “El Presidente más querido que inició la revolución pacífica de la Cuarta Transformación y que estará siempre en el corazón del pueblo de México”, dijo. En su mensaje de toma de posesión la presidenta reafirmó que después de 503 años “llegamos las mujeres a conducir los destinos de nuestra hermosa Nación. Y digo llegamos, porque no llego sola, llegamos todas”. Y sí, hubo una fuerte presencia protagónica de las mujeres en los eventos de inicio de gobierno; desde el diseño y realización de su hermoso vestido, la confección e imposición de la banda, la escolta, el grupo musical y los rituales del bastón de mando que fueron liderados por mujeres. Más allá de sus propuestas ya conocidas en campaña, el principal reto de Claudia será crear confianza en su palabra para unir a la población mexicana. AMLO utilizó a la posverdad como estrategia electoral y nos hizo mucho daño al polarizar a la sociedad y mentir, entre otras cosas. Sheinbaum deberá demostrar con hechos que hay garantías en la aplicación del estado de derecho y certidumbre para el desarrollo. Que efectivamente es demócrata y que cuidará a las instituciones de contrapeso. Genera dudas por el exceso de elogios a su antecesor. Sin embargo, los “otros datos” de AMLO le sirvieron para hablar del Humanismo Mexicano que aseguró continuar con la Cuarta Transformación. En continuidad al régimen anterior, señaló que los principios que sustentarán su gestión son: 1) primero los pobres y austeridad republicana; “no puede haber gobierno rico, con pueblo pobre”; 2) combate a la corrupción; “la honestidad da resultados”; 3) gobierno del pueblo, “con el pueblo todo, sin el pueblo nada”; y 4) libertad, “México con justicia, democracia y libertad. Posteriormente señaló algunas líneas de trabajo: el cuidado del medio ambiente y los recursos naturales; igualdad sustantiva para todos; política fiscal responsable; proporción razonable entre deuda y Producto Interno Bruto; promoción de la inversión pública y la inversión privada; no aumentar el precio de las gasolinas, diésel, gas doméstico ni electricidad en términos reales y mantener el costo de la canasta básica. Así mismo, fortalecer la cooperación económica con Estados Unidos y Canadá, “es claro que entre nosotros no competimos, nos complementamos y, además, generamos las condiciones para una mayor consolidación de la economía de todo el continente en una visión de presente y futuro de la economía mundial”. Ofreció continuar con el aumento del salario mínimo, con los programas del bienestar agregando el de las mujeres de 60 a 64 años y la beca universal para educación básica. En el tema de salud, habló de consolidar el IMSS-bienestar como el mejor sistema de salud pública gratuita y de calidad. En materia de infraestructura continuará con los trenes, “porque significa desarrollo regional, empleos, turismo y prosperidad compartida”, expresó. De lo nuevo, destaca quizá la apertura en el tema de energía al referir el programa de transición energética hacia fuentes renovables, el proyecto de economía circular en Tula, Hidalgo, la creación del Consejo Nacional con empresarios para el nearshoring, la creación de la Secretaría de las Mujeres, la semana laboral de 40 horas, la ley contra el maltrato a animales, el satélite en órbita y el Programa contra la violencia doméstica. De igual forma, las farmacias del bienestar, las reformas en materia de equidad de género que consideran la disminución de la brecha salarial, prohibir el nepotismo y la no reelección. En materia de seguridad, aunque la próxima semana presentará su estrategia, mantiene los cuatro ejes de su antecesor en atención a las causas; inteligencia e investigación; fortalecimiento de la Guardia Nacional; y cero impunidad. Fue alentadora la referencia a las heroínas, conocidas y anónimas, pero el reto será hacer realidad los apoyos y políticas públicas en beneficio de ellas y dejar a un lado el interés político. La presencia de una mujer en altos niveles de gobierno no garantiza nada. Claudia necesita desmarcarse para que realmente sea orgullo para las mujeres. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Adiós, Andrés

Adiós, Andrés

2024-09-2606:47

“No es criticable que el Estado proteja a los débiles, pero sí que debilite a todos con su protección como proyecto político…” Savater Andrés Manuel López Obrador está a días de terminar su gestión presidencial. Nos deja un país lastimado por la violencia, inseguridad y presencia del narco en todos los sectores de la sociedad, con alta polarización política principalmente por la concentración de poder en la figura del presidente, con grandes omisiones en el ejercicio de los derechos humanos. Que recupera la hegemonía del poder que tuvimos con el PRI, y que ya nos habíamos sacudido, y que ahora tiene Morena. En su primer mensaje como presidente de México el 1 de diciembre de 2018, Andrés Manuel hizo varias promesas dentro de su plataforma política centrada en la "Cuarta Transformación" del país.  Algunas promesas fueron el combate a la corrupción y no impunidad; gobierno austero; primero los pobres y redistribución del ingreso; seguridad ciudadana mediante la atención a las causas de la violencia y la Guardia Nacional; respeto a la autonomía del Banco de México para evitar inestabilidad financiera; reformas energética y educativa; no reelección y revocación de mandato. También habló de justicia para las víctimas de la violencia; el fortalecimiento del campo; inversión en infraestructura mediante sus proyectos estratégicos; la atención a los pueblos indígenas; creación de empleo y apoyo a jóvenes; el rescate de PEMEX; servicios de salud de alta calidad; transparencia y rendición de cuentas; no aumentar impuestos ni endeudar el país; y aumento al salario mínimo. Siempre habló de defender la democracia. Y, ¿cuál es el balance? “La tradición manda que a la derecha se le juzgue por el peor de sus resultados y a la izquierda, por la mejor de sus intenciones” expresó Savater. AMLO fue un presidente que jamás reconoció errores y se negó al diálogo. Fue víctima, desde su perspectiva, de los vicios de administraciones anteriores, principalmente de Calderón, que acechaban a su administración. Así mismo, de los conservadores y neoliberales, entre ellos la prensa, que siempre tuvieron la encomienda de perjudicar su gestión y exagerar los problemas. Un presidente que aplaudió a gobiernos comunistas y que mantuvo una relación incómoda con Estados Unidos. Que manejó la posverdad, el mayor atentado a la ética y honestidad, como estrategia de gobierno al sembrar duda con “sus otros datos”. Que hablaba del humanismo mexicano, pero se refería despectivamente de sus adversarios. Un presidente que compartió el poder con los cuerpos militares, que antes gozaban de confianza y respeto por parecer estar del lado del pueblo y que ahora se perciben totalmente alineados a la figura presidencial.  Que compró a la ciudadanía por sus programas sociales que lo mantuvieron con alta popularidad.  Que dictó la agenda de México en temas, tono y “líneas” a través de sus mañaneras que le ofrecieron el espacio permanente de campaña electoral. Que con sus reformas del Plan C eliminó la independencia de poderes, así como una serie de instituciones que constituían un fuerte contrapeso al gobierno.  De sus promesas, hubo aumento al salario mínimo; 9 millones de personas dejaron la pobreza; y el 85% de los hogares reciben algún apoyo social. Su política social fue buena, aunque no se atendieron lo suficiente las estructuras de movilidad social. Deja muchos pendientes. Entre estos: el sistema de salud con grandes problemas de infraestructura, servicio médico y abasto de medicamentos; al eliminar el seguro popular, casi 20 millones perdieron el acceso a servicios médicos.  Pemex cuya deuda financiera es la más alta del mundo entre todas las petroleras; con baja producción que hizo aumentar la importación de gas. El rezago eléctrico ha causado serios problemas por falta de inversión y de mantenimiento en el sistema de transmisión y distribución. La red hidráulica, en donde se requiere una inversión de más de 90 mil millones de pesos anuales para resolver la crisis del agua, y en donde en el 2024, sólo se asignaron 45 mil millones. En términos del empleo el 54% del total de la población ocupada lo tienen las personas que trabajan en el sector informal y que se calculan en 32 millones. Por el poco apoyo al campo la dependencia del maíz extranjero subió al 50%, por citar solo un rubro. La tasa de homicidios en México es de 28 por cada 100 mil habitantes frente a un promedio mundial de seis; casi 200 mil asesinatos y más de 50 mil desaparecidos. La famosa expresión de “ya no hay corrupción” fue falsa, basta mencionar Segalmex, cuyo fraude se calcula supera los 10 mil millones de pesos; además están los sobre costos de los proyectos estratégicos, que no son redituables, que se asignaron sin licitaciones y carecen de transparencia presupuestal. A la presidenta electa también le hereda una súper deuda que, según cifras oficiales, asciende a 6.6 billones de pesos y un crecimiento en la economía de 0.6% vs. el 4% anual prometido. “La historia del poder está sembrada de absurdos” dice Rosa Beltrán en su novela “La Corte de los Ilusos” cuando narra una serie de traspiés del emperador Agustín de Iturbide al inicio de la Independencia de México. La frase me recordó a AMLO: su gestión llena de absurdos por su afán de poder.  ¿El balance? Algunos lo aprueban y otros no. En todos: incertidumbre. La historia lo dirá. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
¿Será?

¿Será?

2024-08-2906:20

Alguien, o los ciudadanos o los políticos, no estamos viendo el panorama completo ni dimensionando los impactos en la democracia y funcionamiento de la sociedad mexicana con respecto a las reformas constitucionales del poder judicial y los organismos autónomos, propuestas relacionadas con la integración del Congreso de la Unión con los plurinominales. Muchas preguntas, pocas respuestas. ¿Será que el pluralismo político que debe imperar en la distribución de los legisladores plurinominales, de acuerdo con el artículo 54 de la Constitución, se puede interpretar “a modo”? ¿Será que el diálogo deliberativo que se supone caracteriza a nuestra democracia, desaparecerá si Morena y aliados obtienen la mayoría en la Cámara de Diputados?  ¿Habrá posibilidades de que la impugnación presentada por PRI y PAN sobre el criterio de asignación de diputados de representación proporcional que dio mayoría calificada a Morena y aliados en la Cámara de Diputados avance?  ¿Será que los tres escaños que le faltan a Morena y aliados en el Senado para alcanzar la mayoría calificada puedan ser comprados? ¿no hay oposición en México? ¿La aprobación de todas sus iniciativas de reformas será un gran reglo de despedida para AMLO, como dijo Mario Delgado actual líder de Morena?, ¿será que como dijo son “tiempos estelares …un gran homenaje para el gigante de la historia de nuestro país como seguramente no vamos a conocer en muchas generaciones”? ¿Será verdad lo que dice Mario Delgado sobre que la reforma al poder judicial equivaldrá a tener justicia como parte de la cotidianidad? ¿Libre de influencias? ¿Qué lo hace estar tan convencido? ¿Será que efectivamente es una “burda actitud intervencionista” como calificó AMLO la opinión de Ken Salazar, embajador de Estados Unidos en México, quien se expresó dispuesto a dialogar con el gobierno mexicano para intercambiar opiniones sobre la elección de jueces a través del voto en las urnas?, ¿fue una declaración de Ken “desafortunada e imprudente” como refería la nota diplomática enviada al gobierno de Estados Unidos?, ¿por qué se resiste AMLO al diálogo para calmar las inquietudes que puedan afectar las inversiones externas? ¿Será que los gobiernos de Canadá y Estados Unidos ofrecerán las disculpas que pide AMLO, para así levantar la “pausa” a sus embajadas en México? ¿Todo por opinar y expresar preocupación sobre la reforma judicial? ¿Apoco no se puede opinar entre socios? ¿Qué pausa pondrá AMLO a los organismos y empresas mexicanas que no aprueben las reformas? ¿Será que tienen razón los especialistas, periódicos y organismos internacionales cuando señalan que las reformas constitucionales que impulsa el presidente son una amenaza potencial para la democracia de México?  ¿Será efectiva la petición de mil 100 jueces y magistrados federales a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para intervenir, de acuerdo con sus atribuciones derivadas del artículo 41 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH), en la suspensión de la reforma judicial porque apunta a un “golpe de estado técnico” que convertiría al País en una dictadura? ¿Será que los organismos autónomos son innecesarios? ¿Apoco sus funciones las pueden realizar otras dependencias públicas? ¿No son entidades que actúan de manera autónoma, sin estar bajo el control directo de los poderes tradicionales del Estado, para garantizar y evitar interferencias políticas o influencias externas que puedan comprometer su imparcialidad o eficacia? ¿Por qué se cuestiona la “independencia” de estos organismos que ya tienen credenciales y evidencias válidas y sí se apuesta a la imparcialidad de los jueces al ser elegidos por voto popular? ¿Será que a Andrés Manuel se le olvidó cuando, al recibir la constancia como presidente electo en el 2018, prometió al poder judicial y a las entidades autónomas del Estado, “no habré de entrometerme, de manera alguna en las resoluciones que únicamente a ustedes competen”? ¿Será que realmente hemos vivido una transformación tranquila, como expresa AMLO, a pesar de “las mentadas” y cuota de humillación que dice haber pagado por luchar por sus ideales? Y nosotros, el pueblo, ¿qué mentiras hemos recibido durante su gestión? ¿Será que en política hay muchos lambiscones o por qué dijo AMLO “Claudia va a ser la mejor presidenta del mundo, ya a mi edad y a estas alturas no tengo yo que hacerle la barba a nadie, no puedo andar de lambiscón”, ¿serán los de Morena y aliados los lambiscones? Todas las respuestas a las preguntas anteriores están relacionadas con la acumulación de poder que AMLO pretende perpetrar. La información falsa y cínica nos desborda. Entre las crisis de verdad y la falta de políticos honestos y líderes comprometidos, la sociedad está cada vez más expuesta a la desinformación, a la polarización, a la manipulación y al desánimo. ¿Será que realmente Claudia Sheinbaum piensa que “es siempre un honor estar con Obrador”? ¿Será que la democracia en México está en riesgo? Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Más de bravucones…

Más de bravucones…

2024-08-1605:50

Los bravucones políticos no se acaban, al contrario, crecen y se fortalecen con el apoyo popular. Las motivaciones intrínsecas en un líder autoritario están vinculadas a una combinación de factores psicológicos, emocionales, sociales y personales. Entre las explicaciones de los especialistas está la necesidad de control y poder ante una creencia distorsionada de que se vive en anarquía; o la desconfianza de los procesos democráticos existentes y el consiguiente remedio de poner fin a ellos; o el ego y autoimagen de grandeza y deseo de ser venerados por las masas; o el sentido de misión que justifica un estilo de gobierno imparable por el “bien de la nación”. No se trata de la crítica a la oposición que es esperable de los políticos y de quienes pretenden asumir el poder. El punto es cuando su estilo de liderazgo es amenazante y pretenden imponer sus visiones políticas, a veces radicales, haciendo a un lado las estructuras legales existentes. Hay varios mecanismos para no permitir el avance de los líderes autoritarios. Uno de ellos, según Levitsky y Ziblatt en su libro, “Cómo las democracias mueren” proviene de los partidos políticos, es decir, que actúen como filtros para mantenerlos fuera del poder. Esta visión tiene sentido, sin embargo, el problema es cuando el líder tirano actúa como si fuera el dueño del partido; sabe cómo imponerse para buscar legitimidad y reparte dádivas “comprando” lealtad y apoyo a través de amenazas o promesas. Bajo un alto costo, los partidos no están dispuestos a renunciar a victorias electorales y posiciones de poder y prefieren “vender” su alma al diablo. Estos autores señalan cuatro indicadores del comportamiento autoritario: 1) Rechazo o débil aceptación de las reglas democráticas del país; 2) negación de la legitimidad de los adversarios políticos; 3) tolerancia o fomento de la violencia; y 4) predisposición a restringir las libertades civiles de la oposición, incluidos los medios de comunicación. Los políticos bravucones han podido llegar a la presidencia de sus países. La historia y la realidad actual están llenas de ejemplos. En su más reciente editorial en el NYT, el periodista Jack Nicas hizo un análisis muy interesante sobre la situación de Venezuela y Nicolás Maduro quien pretende un tercer mandato consecutivo de seis años. “…después de otra dudosa victoria electoral, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, parece firmemente en el poder. La única amenaza real potencial, según muestra la historia, podría provenir si sus propias fuerzas de seguridad lo traicionan”. “…En una verdadera democracia, los políticos deben ganar el apoyo de la mayoría de los votantes para mantenerse en el poder. En regímenes autoritarios, los dictadores suelen estar respaldados por un pequeño círculo de figuras influyentes” expresó el periodista. “…La pregunta entonces es: ¿Qué haría que las fuerzas de seguridad se volteen? …En otros países, cuando han surgido señales de que un dictador está perdiendo el poder, los oficiales militares han traicionado rápidamente al dictador para protegerse. A veces eso ha significado intentar un golpe de estado. Otras veces ha significado alinearse con la oposición” señaló el editorialista. La historia de México refiere traiciones en el interior del gobierno. Antonio López de Santa Anna ocupó la presidencia en múltiples ocasiones entre 1833 y 1855 mediante maniobras políticas y golpes de estado. Anastasio Bustamante se rebeló contra Vicente Guerrero en 1829 y tomó el poder; también fue presidente en varias ocasiones. Porfirio Díaz se rebeló primero contra el presidente Benito Juárez en 1871 y luego militarmente contra Lerdo de Tejada en 1876 para ocupar la presidencia de 1876 a 1911. Victoriano Huerta era comandante del Ejército Federal y asesinó en 1913 a Francisco Madero quien era presidente. Se puede pensar que son necesarios los balazos en lugar de los abrazos dado que los tiranos no están dispuestos al diálogo. Pero terminar una dictadura mediante la violencia corre el riesgo de que una nueva lo asuma y además, los “baños de sangre” los sufre la ciudadanía. Se debe privilegiar el cumplimiento del estado de derecho y lo que establezca la legalidad. Las protestas sociales, cuando no son reprimidas, y los bloqueos internacionales son mecanismos que pueden funcionar, pero lleva mucho tiempo recuperar la democracia, ahí tenemos el caso de Cuba. El principio es la participación ciudadana y no votar a favor de líderes autoritarios o por los partidos que los postulan porque una vez que están en el poder, no lo dejan y además, destruyen a las instituciones democráticas del país que por lo general requirieron de años para tenerlas. A veces los problemas de un país pueden demandar soluciones radicales, pero se debe tener cuidado y analizar el estilo de liderazgo de quien promete remediarlos en poco tiempo. Pueden parecer corderos.
Bravucones políticos

Bravucones políticos

2024-08-0805:48

En la historia abundan los políticos autoritarios que generan controversia e incomodidad ciudadana debido a sus estilos de liderazgo. Algunas formas de referirse a ellos son autócratas, tiranos, demagogos, populistas o caudillos. Es una denominación aceptada, pero en realidad son nefastos, agresivos y groseros. Son personajes que muestran un comportamiento y forma de comunicación que caen en lo que coloquialmente llamamos “bravuconería”. Son marrulleros que tienen alterada su autopercepción y recurren a la humillación de los otros para lograr sus objetivos. Estas figuras, por lo general, utilizan una narrativa confrontacional que ataca a sus opositores y polariza a la sociedad. Son líderes que reaccionan de manera defensiva y despectiva ante las críticas, y si tienen alguna posición de poder, tienden a centralizarlo y a debilitar los mecanismos de contrapeso que puedan limitar sus acciones. Todo lo manejan a base del lenguaje ofensivo. Apelan a los prejuicios, emociones y miedos del público para ganar poder y control. Son personas que en aras de un objetivo para ellos “legítimo”, no temen quebrantar las leyes. Pueden recurrir a la manipulación de la información o a la desinformación para controlar la narrativa pública; pueden también distorsionar hechos o mentir abiertamente. Son tramposos. Los bravucones muestran de manera sistemática una actitud de superioridad, agresividad o intimidación hacia los demás para imponer su voluntad y dominar a otros. De igual forma tienden a mostrar poca empatía o preocupación por los sentimientos de los demás, lo que les permite actuar de manera insensible o cruel. Según los expertos, aunque pueden aparentar alta autoestima, actúan de manera bravucona para ocultar inseguridades profundas; su comportamiento dominante es una forma de compensar sentimientos de inferioridad. De igual forma, les gusta crear situaciones conflictivas o provocadoras para expresar su poder y así humillar a los demás. Desde luego disfrutan siendo el centro de atención y utilizan su comportamiento para asegurar que todos los miren o hablen de ellos. Tener un bravucón político trae como consecuencia el aumento de la polarización social que puede llevar a la violencia o a situaciones conflictivas entre la población y que puede alcanzar niveles internacionales. Un aspecto interesante es el carisma, no todos los bravucones políticos son carismáticos, y en tal caso, su influencia puede depender más del miedo que de una atracción personal. El riesgo ciudadano es mayor cuando el líder político es carismático dado que sus comportamientos autoritarios se pueden percibir como signos de autenticidad o fortaleza. El escenario actual electoral nos presenta a dos líderes autoritarios: Donald Trump en Estados Unidos y Nicolás Maduro en Venezuela. Pretenden convencer al electorado a base de la descalificación de los oponentes, amenazas, y supuesta legitimidad de sus actos. Son bufones que a diario atacan a alguien. “(sobre Kamala) La conozco desde hace mucho tiempo, indirectamente, no mucho directamente, y siempre fue de ascendencia india, y sólo hacía hincapié en su ascendencia india. No supe que era negra, hasta hace unos años, cuando por casualidad se volvió negra, y ahora quiere ser conocida como negra. Así que no sé si es india o negra”, expresó Donald Trump. “…ella es la arquitecta de la invasión, y ahora trata de fingir que es dura en materia de seguridad fronteriza… ella finge que nunca la nombraron Zar de la frontera, pero la realidad es que nunca fue (a la frontera)”, expresó. En otro momento Trump se refirió a ella como “perversa y tonta”. El más reciente comentario con respecto a Tim Walz, compañero de fórmula de Kamala “(será) el peor vicepresidente en la historia…peor que la peligrosamente izquierdosa y corrupta Kamala Harris, es así de desastroso”, expresó Trump. Por su parte Maduro, durante un acto de campaña, declaró: “El destino de Venezuela, en el siglo XXI, depende de nuestra victoria el 28 de julio. Si no quieren que Venezuela caiga en un baño de sangre, en una guerra civil fratricida, producto de los fascistas, garanticemos el más grande éxito, la más grande victoria de la historia electoral de nuestro pueblo”. Aunque luego aclaró el comentario por la referencia al “baño de sangre”, hubo una amenaza implícita contra quienes no votaran por él. “Elon Musk, quien se mete conmigo, se seca. Yo soy hijo de (Simón) Bolívar, y quien se mete con Venezuela, se seca. Como decimos en el barrio, si tú quieres yo quiero, ¿quieres pelea?, vamos a darle” expresó Maduro quien ha roto relaciones diplomáticas con Argentina, Chile, Costa Rica, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay. ¿Cómo pararlos? Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Cuba

Cuba

2024-07-1106:28

Pareciera que Cuba se define por la revolución de Castro y por los problemas en la relación con Estados Unidos. Y en cierta forma, así es. El impacto de ambos sucesos afecta la calidad de vida y el ánimo de los cubanos. Cuba estuvo bajo control de Estados Unidos hasta la proclamación de la República en 1902; posterior a esta, la influencia estadounidense siguió presente hasta la revolución de 1959, promovida por Castro, que marcó el inicio de una transformación radical en la política y economía cubanas.  El nuevo gobierno de Fidel Castro implementó políticas de nacionalización y expropiación que afectaron los intereses económicos de Estados Unidos. En 1960 Cuba se alineó con la Unión Soviética, adoptando un sistema socialista, alianza que intensificó la hostilidad con EE.UU. Con el objetivo de presionar por un cambio de régimen en pro de los derechos humanos de los cubanos, Estados Unidos impuso un embargo económico total a Cuba en 1962 lo que ha afectado la economía y las condiciones de vida de su población. Ha habido esfuerzos diplomáticos por normalizar las relaciones entre ambos países con la reapertura de embajadas y el alivio de algunas restricciones comerciales, sin embargo, la vida en Cuba tiene muchas carencias. El embargo comercial se ha politizado a nivel internacional. Los cubanos buscan en la historia el orgullo de su identidad. Son ciudadanos que han aprendido a ser resilientes para enfrentar las limitaciones y carencias producto de una ideología socialista que se aferra a no claudicar y demostrar la prevalencia de principios humanos. Pero es evidente la ineficiencia y autoritarismo del gobierno: calles sucias, cortes de luz diarios, cortes de agua cada dos días, represión para expresarse, bajos salarios, carestía de productos, supermercados vacíos, mercado negro en dólares y poca o nula representatividad del pueblo. No tienen libertad para viajar porque no tienen los recursos para sacar una visa. La pobreza se ve y se siente. Entornos sombríos, aunque la música esté presente en muchos sitios turísticos. Es una ciudad dolarizada, la gente sabe que su moneda, peso cubano, les alcanza para muy poco, y prefiere pedirle al turismo que todo lo pague en dólares, para así convertirlos a un tipo de cambio que sobrepasa en mucho, el oficial.  Sus cuatro plazas históricas, y motivo de orgullo, son la militarizada, la comercial, la de San Francisco y la de la Catedral; ofrecen un paisaje más limpio y con casas en mejores condiciones aún y cuando forman parte de la Vieja Habana.  La zona dedicada a las embajadas es la mejor, así como la orientada al turismo con hoteles, como El Nacional, que no muestran las carencias que el pueblo vive.  El contraste, que ubica en la realidad, lo marcan los barrios y las personas que abordan y acosan a los viajeros, pidiendo dinero u objetos como dulces o mercancías de sus lugares de origen.  Se sienten muy orgullosos de personajes como José Martí y el Che Guevara. “Fidel perfeccionó la cultura, el deporte y la salud” expresó un taxista, “pero no sirve de mucho pues no hay medicinas ni equipamiento médico”. Platicar con las personas es fácil, como si tuvieran necesidad de compartir su visión sobre su país y gobierno. Todos están bien dispuestos a la plática y a ofrecer servicios turísticos, pues su nivel de información es alto, sobre todo cuando hay una propina. La educación obligatoria llega hasta la preparatoria y es gratuita. Para el ingreso a la universidad se exige presentar un examen que evalúa el nivel de español, matemáticas e historia. Además, se analizan las competencias de la especialidad que se desee estudiar. Los estudiantes no tienen la libertad de estudiar lo que desean cuando no tienen las habilidades requeridas. El salario mínimo es entre tres mil y cuatro mil pesos cubanos. Un médico gana al mes el equivalente a 23 dólares y una maestra pensionada recibe el equivalente a cuatro dólares al mes, cantidades insuficientes para cubrir sus necesidades. Por ejemplo, una tapa de huevos cuesta dos mil 500 pesos cubanos, casi igual al salario mensual. Además, hay desabasto y los productos subsidiados cada vez son menos.  “A diferencia de los mexicanos que se unen contra el gobierno (cuando no están conformes), el cubano prefiere marcharse” así se expresó un lugareño.  La gente que ha logrado salir de La Isla manda y envía dólares a sus familias lo que les permite mayor holgura en sus ingresos. El ánimo generalizado es de tristeza y desesperanza, sobre todo en los jóvenes que saben que su futuro no es alentador. La gente mayor se afianza del orgullo de la revolución y por Fidel Castro.  Sus automóviles antiguos son como una postal del tiempo pasado que se detuvo.  Sobre México tienen excelentes referencias, “somos pueblos hermanos, su presidente, nos ayuda mucho”, expresó una persona. “Lo único que nos pueden robar es la sonrisa”. “Si a usted le duele el desperdicio (de comida), imagínese a nosotros que no tenemos ni la harina para comer”. “Gracias a eso (el pago de una excursión) va a comer mi familia”. Señalaron algunos cubanos. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Agenda de género

Agenda de género

2024-07-0406:18

Hay una diferencia significativa entre agenda con perspectiva de género y agenda de género. La primera es generalista y transversal, es decir, los temas que aborda aseguran la toma de decisiones sin distinción de género, pero con claridad de los aspectos que pudieran ser discriminatorios para evitarlos o cambiarlos. Es una agenda de visión. La agenda de género, por su parte, refiere a prioridades relacionadas con los derechos de las mujeres para asegurar el reconocimiento de igualdad, el acceso a recursos y sobre todo, vida digna. Por lo general, está asociada a problemáticas por resolver que se han venido perpetuando y que requieren ser erradicadas. Es una agenda de acción inmediata. Es una distinción quizá fina pero profunda conceptualmente. En ambas, se demanda un cambio cultural y de pensamiento en las personas. Con frecuencia las agendas de género se definen como un desafío al sistema porque buscan crear un cambio en las estructuras principalmente de poder que durante años han mantenido roles de género rígidos y limitantes. Abogan por reformas legales y políticas para promover una sociedad más justa e igualitaria, donde todas las personas, independientemente de su condición, tengan las mismas oportunidades y derechos. El activismo femenino a menudo habla de la lucha contra el patriarcado como sistema social y cultural en el que los hombres tienen la posición dominante y por consiguiente se privilegian las cualidades masculinas. Esta desigualdad sistémica se presenta en la política, familia, cultura y empresas. La jerarquía de poder y privilegios beneficia a pocos a costa de la opresión de muchos; con conductas equiparables al racismo o clasismo, donde hay normas, estereotipos y discriminación. La realidad es que hay poca voluntad política o de las jerarquías para atender las principales problemáticas de género expresadas en violencia, condiciones laborales, brechas salariales o en la subrepresentación en posiciones de liderazgo, situaciones que devalúan la capacidad y dignidad de la mujer. De ahí que en la agenda de género se busque asegurar la igualdad, erradicar normas y roles tradicionales y empoderar a las mujeres con herramientas, recursos y espacios para su participación plena en la sociedad. Establecer una agenda con perspectiva de género, requiere la conciencia de que las mujeres, los hombres, así como las personas que tienen otras identidades, tienen los mismos derechos en todos los aspectos de la vida. No es un tema de número o de cuotas, es normalizar una forma de pensar y de actuar que no hace distinción a los derechos de las personas. Hasta que se haga costumbre pensar y actuar por la dignidad. Esto demanda una cultura inclusiva que valora y celebra no sólo la diversidad de género sino de pensamiento y opiniones. Y sobre todo, que modifica o elimina normas o estereotipos que limitan el potencial de las personas. En esta forma de pensar hay una perspectiva crítica que permite identificar y abordar las desigualdades teniendo como valores la equidad, el respeto y la libertad en la toma de decisiones, y que demanda un comportamiento empático, solidario y de compromiso activo en la expresión por la igualdad. Tener una cultura que no discrimina requiere ser expresada en políticas, derechos, oportunidades, y espacios. Para tener esto, los temas clave a trabajar son la educación, la sensibilización, los apoyos y facilidades para el acceso al empleo, el sistema de cuidados, y la justicia. Sin duda, la presidenta electa, Claudia Sheinbaum tiene un gran compromiso con las mujeres de México al elaborar la agenda con perspectiva de género y además, atender las problemáticas que actualmente se viven por omisiones políticas y de justicia que demandan atención urgente. Un buen indicador sobre la consideración de la Mujer en México es el Índice Global de Brecha de Género del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) y del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), como socio local del WEF, quien señala que en 2024 México obtuvo una puntuación de 76.8 que lo ubica en la posición 33 de 146 países evaluados. El WEF evalúa cuatro subíndices: Participación y oportunidades económicas; logros educativos; salud y supervivencia; y empoderamiento político. En donde se ha tenido mejora significativa es en el rubro de empoderamiento político por la presencia de mujeres en Congreso, gubernaturas y ahora con la presidencia. En el de participación económica ocupamos el lugar 109; este mide la participación de mujeres económicamente activas, la ocupación de puestos de alto nivel jerárquico en el sector privado, brechas salariales y condiciones laborales. En el tema de violencia, durante el primer trimestre del 2024 se han registrado 184 presuntos feminicidios equivalente a dos al día. No se nos olvida que Claudia Sheinbaum expresó “no llego sola, llegamos todas” en su primer discurso como presidenta electa, así es que estaremos atentas a sus propuestas de agendas, la de visión y la de acción inmediata. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Reforma judicial

Reforma judicial

2024-07-0107:24

“El monarca busca la sujeción, trabaja para su propia gloria; el juez representa la libertad, trabaja para la concordia” así cita Krause al filósofo Spinoza con relación a lo que expresa sobre el “peligro que corre nuestro sistema judicial ante los embates del poder hegemónico que busca ser absoluto”. Se refiere a la propuesta de reforma del sistema judicial de México. Hay mucha preocupación ciudadana y de especialistas ante la iniciativa denominada plan C, de AMLO. La asocian al autoritarismo y al control total del poder por parte del presidente. Dicha propuesta tiene tres ejes: 1) La elección popular de jueces, ministros y magistrados; 2) la reforma al Consejo de la Judicatura Federal; 3) Integración y funcionamiento de la SCJN. Aunque hay consenso en la necesidad de la reforma, el punto más debatido y sensible es la elección popular de la totalidad de ministros, jueces y magistrados. La propuesta señala que los candidatos a ocupar estos puestos deben ser postulados por los tres Poderes de la Unión, y el Senado verificará que cumplan con los requisitos de la ley; de igual forma, no se permitirá la participación de partidos políticos ni realizar proselitismo ni financiamiento a campañas; los candidatos deberán utilizar el tiempo ofrecido en radio y televisión y habrá foros de debate. Las reglas podrán estar claras en papel, pero la realidad es que no se confía en la transparencia del proceso ni en la no intervención de grupos de presión o políticos, sobre todo cuando el Congreso y el Ejecutivo son tan cercanos. El Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM alertó sobre los riesgos de la reforma al poder judicial federal, “el método de designación es quizá el mejor ejemplo de retroceso que implicaría la aprobación del plan judicial. Lo que la iniciativa propone, en pocas palabras, es pasar de un imperfecto proceso de designación, a otro que prácticamente aseguraría la captura y la participación de la judicatura… lo que en realidad quiere la iniciativa presidencial es que a la Suprema Corte y el resto de los órganos jurisdiccionales sólo puedan acceder quienes cuenten con el respaldo de las mayorías partidistas del momento”, expresó Javier Martínez Reyes investigador del Instituto, opinión que fue subestimada por Andrés Manuel. “La concepción de que México puede mantener un poder judicial independiente, teniendo jueces, electos en todos los niveles es absurdo y profundamente peligroso”, expresó Mike Pompeo, secretario de Estado en la administración de Donald Trump, quien también señaló la posible afectación al T-MEC. Los especialistas que defienden la propuesta argumentan que la elección popular de jueces fortalecerá la democracia y representatividad al permitir a los ciudadanos tener una voz directa en la selección de quienes interpretan y aplican las leyes. Esto, señalan, permitirá que los jueces elegidos se sientan más responsables ante los votantes, lo cual favorecerá la rendición de cuentas y el respeto a los valores y expectativas de la comunidad. Entre los argumentos que cuestionan esta medida está la politización del poder judicial, ya que los jueces podrán sentirse inclinados a tomar decisiones populares que aseguren su reelección, en lugar de basarse en principios legales y de justicia. Asimismo, la realización de campañas para promover a los candidatos puede permitir la influencia a favor de donantes y grupos de interés, así como la selección basada en la creatividad de las campañas, en lugar de la competencia y experiencia jurídicas. Los desafíos comunes de los países que eligen a sus jueces por voto popular, como Chile, Canadá, Colombia y Argentina, son la corrupción, la politización, el acceso a la justicia que sigue siendo limitado, la falta de conocimiento del electorado, la pérdida de independencia judicial, así como la experiencia y profesionalización de los jueces y personal judicial, que no está garantizado mediante el sistema de voto, lo cual afecta la eficiencia y calidad. Los empresarios también han externado su preocupación por la certeza jurídica que demandan los inversionistas, así como la posibilidad de que el crimen organizado se constituya en un grupo de presión a favor de candidatos e impunidad para delincuentes. En una democracia, la principal atribución del sistema judicial es mantener el estado de derecho para proteger los derechos y libertades de los ciudadanos. Debe ser efectivo, imparcial y legítimo. Así mismo, debe ser independiente, es decir, libre de influencias externas, provenientes de los otros poderes del Estado o de grupos de interés. Esta libertad judicial es fundamental para que los jueces tomen decisiones basadas en la ley y no en respuesta a presiones políticas o económicas. El sistema judicial mexicano otorga facultades a los jueces para desestimar leyes, cancelar obras públicas, anular sufragios, así como poner límites al presidente. Enfrenta fuertes desafíos, asociados a la corrupción, ineficiencia, y falta de acceso equitativo a la justicia, especialmente en áreas y poblaciones vulnerables. Lamentablemente, ni es efectivo, ni imparcial, ni respeta la ley. Está sometido a presiones e intereses económicos y políticos. Las disputas entre el presidente y los ministros han sido una constante en este sexenio. Han sido varias las propuestas que la Corte ha frenado o modificado por inconstitucionalidad o por afectar los derechos ciudadanos. Cuando el ministro Arturo Zaldívar renunció AMLO expresó: “Voy a empezar a ver a quién propongo, a ver si tengo suerte y le atino porque he propuesto cuatro y dos salieron conservas (conservadores)’’. Lo cierto es que AMLO no ha podido manejar a la SCJN a su antojo. Si AMLO fuera racional y prudente, que ya sabemos que no lo es, dejaría la reforma judicial para la próxima gestión de la comandante Sheinbaum electa. De aprobarse la iniciativa, Andrés Manuel tendría el control sobre los tres poderes y partido oficial, de ahí la preocupación. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Presidenta

Presidenta

2024-06-2107:20

Es esperanzador que una mujer ocupe el puesto de mayor rango en el gobierno de un país. Destaco dos cosas: 1) El proceso para llegar a estos niveles ha sido gradual y ha estado en función al contexto histórico, cultural y geográfico; no ha estado exento de discriminación. 2) Las mujeres han demostrado la capacidad de gobernar eficazmente por lo cual se pueden esperar cambios positivos para otras mujeres y para el bienestar del país. «Parece que hay suficiente espacio en el mundo para los hombres mediocres, pero no para las mujeres mediocres. Nosotras tenemos que trabajar muy, muy duro”, expresó Madeleine Albright, quien fue la primera mujer en ocupar una secretaría de estado en Estados Unidos durante el gobierno de Bill Clinton y considerada la mujer más poderosa del mundo a finales de los 90. Se ha necesitado de eventos y acontecimientos para favorecer la reflexión y el reconocimiento de que era imprescindible ceder espacios. Se reconocen a la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluación de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad, Desarrollo y Paz, celebrada en 1985 en Nairobi, así como el Plan de Acción de Beijing, adoptado en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en 1995 como dos eventos significativos para que los gobiernos se comprometieran a promover la igualdad de género en la vida política. En 1992, la Unión Interparlamentaria (UIP), institución política internacional para el fomento de la cooperación entre los parlamentos señaló: «El concepto de democracia sólo tendrá un significado verdadero y dinámico cuando las políticas y la legislación nacional sean decididas conjuntamente por hombres y mujeres y presten una atención equitativa a los intereses y las aptitudes de las dos mitades de la población». Estos eventos, y muchos otros, así como los movimientos feministas y los logros de otras mujeres, han favorecido el avance. En cuanto al perfil femenino, hay numerosos estudios en Harvard, Stanford, Instituto de Investigación de Políticas de la Mujeres, Banco Mundial, OCDE y Yale, entre muchos otros, que señalan que el liderazgo femenino puede influir positivamente en la transparencia y lucha contra la corrupción, así como en la priorización de políticas orientadas al bienestar social lo cual favorece la confianza pública en el gobierno. Así mismo, las mujeres tienden a adoptar estilos de gestión inclusivos y colaborativos lo que conduce a una mejor toma de decisiones y políticas más integradoras; aumentan la moral y el compromiso de los equipos de trabajo. Además, suelen ser más empáticas y estar más dispuestas a escuchar lo cual facilita la conexión con la comunidad y una mejor respuesta a sus necesidades. Son más resilientes y con más capacidad de adaptación lo que les permite manejar más eficientemente las crisis o adversidad. Por ejemplo, durante el COVID-19 los mejores manejos de la pandemia fueron de gobiernos de mujeres. Madeleine Albright era descrita como conciliadora, carismática, cálida y simpática. Angela Merkel de Alemania, conocida como la «Canciller de Hierro», fue elogiada por su pragmatismo, capacidad para tomar decisiones firmes y estilo de liderazgo cauteloso y meticuloso. Jacinda Ardern de Nueva Zelanda, ha sido descrita como una líder compasiva y efectiva, destacándose por su manejo de crisis como el ataque terrorista en Christchurch y la pandemia de COVID-19. Su enfoque inclusivo y empático la ha hecho popular tanto a nivel nacional como internacional. En México hemos tenido una evolución significativa desde 1953 cuando se aprobó la reforma constitucional que otorgó a las mujeres el derecho al voto y a ser elegidas para cargos de elección popular. Así, en 1954 tuvimos la primera diputada federal, Aurora Jiménez de Palacios, y en 1989 la primera gobernadora, Griselda Álvarez, por Colima. Actualmente y con los resultados del 2024, tenemos 13 gobernadoras y 539 alcaldesas en los 2,457 municipios del país lo cual todavía muestra gran disparidad. Hasta la fecha, ocho mujeres se han postulado a la presidencia de México: Rosario Ibarra de Piedra en 1982 y 1988; Cecilia Soto en 1994; Marcela Lombardo Otero en 1994; Patricia Mercado en 2006; Josefina Vázquez Mota en 2012; Margarita Zavala en 2018 aunque se retiró antes de los comicios; Xóchitl Gálvez en 2024; y Claudia Sheinbaum también en 2024 quien resultó electa. Este contexto sirve de referencia para señalar algunos retos que tendrá la presidenta electa Claudia Sheinbaum relacionados con el tema. Aunque el enfoque de género debe ser integral en todas las áreas de gobierno pues deberá asegurar contar con políticas públicas para tener una sociedad equitativa y con igualdad, de manera especial deberá trabajar en la violencia de género que en la actualidad registran dos feminicidios al día. Así mismo, con los más de 80 colectivos de madres buscadoras que gritan por ayuda. También está el sistema de cuidados, los apoyos a emprendedoras, las brechas salariales, la educación para las nuevas masculinidades y los derechos reproductivos. Ojalá Claudia Sheinbaum, efectivamente haga realidad la expresión “no llego sola, llegamos todas” de su primer discurso como presidenta electa. Aunque tendrá que trabajar con misóginos, será necesario que no permita fotografías forzadas como la de AMLO y su beso de Judas, así como no solapar decisiones tomadas por otros. Sheinbaum ya está en la historia de México, esperemos que su labor sea trascendente para tener la admiración de los mexicanos y orgullo de las mexicanas. El beneficio de la duda.
Las cosas no están bien en México, ni en política ni en la sociedad. La marcada desigualdad social y las graves omisiones en la gobernanza que tenemos en el país, hacen evidente la necesidad de cambiar el acuerdo de organización y de relación entre sociedad y gobierno, es decir nuestro contrato social. Revisemos algunos datos. Morena fue fundado en 2011 por AMLO y en 13 años se ha convertido en la principal fuerza política del país. En 2024 obtuvo el 36 por ciento de los votos, es decir, 35.9 millones del padrón electoral. De 32 estados, tiene 24 con la gubernatura por este partido y el control de 27 congresos estatales. Estamos en espera de la constitución del Congreso Federal pero pinta también que será de color moreno. De no haber una fuerza opositora, Morena se perfila hacia la dominancia política como lo fue el PRI durante 70 años lo cual no es sano por la carencia de contrapesos pero sobre todo, por el manejo “a modo” del grupo en el poder. En las pasadas elecciones hay mensajes significativos del tejido social de México: 1) la apatía de 38.7 millones de personas que no votaron en las pasadas elecciones; 2) la aprobación de un modelo de nación promovido por la 4T con 33 millones de personas que votaron por Claudia Sheinbaum y; 3) la influencia del crimen organizado en el proceso electoral en donde además de la violencia en las campañas, se calcula que la mafia del narco pudo afectar o incidir sobre un universo entre 10.5 y 15.3 millones de electores. Por otra parte, el saldo hasta la fecha de la gestión de AMLO reporta 185 mil asesinatos; 10 mujeres asesinadas por día; 50 mil personas desaparecidas; 850 mil muertos por la pandemia; 50 millones sin acceso a la salud; 54 millones de personas en pobreza; 23 millones de personas que no cuentan con acceso a la alimentación de calidad; y un aumento del 69 por ciento en la canasta básica alimentaria. La paz en México se ha deteriorado un 14.8 por ciento en los últimos ocho años y la tasa de delincuencia organizada ha aumentado en un 64 por ciento desde 2015. Tenemos un gobierno que ha privilegiado la corrupción, como medio de riqueza personal, y la impunidad para crear una red de tráfico de influencias a través del poder. Sin duda, una gestión gubernamental reprobable en un clima político dominado por el Poder Ejecutivo. Y no estamos hablando, por la limitante de espacio, de otros rubros que tampoco tienen resultados positivos. Este es el modelo de nación que los votantes eligieron. Ahora bien, desde el punto de vista social, México tiene fuertes contrastes en su población, mientras el 1.2 por ciento vive en condiciones económicas de privilegio, el 56.6 por ciento, es decir, 72 millones vive en pobreza. Al centro, está el 42.2 por ciento, es decir, 53 millones de personas de la clase media que no logra, por más que se esfuerce, tener una mínima parte de los privilegios de la clase alta. Dos terceras partes de la riqueza están en manos del 10 por ciento de la población. La visión de los ricos ha permeado, por el control de los recursos, para hacer de México un país clasista que no favorece el avance hacia un país más justo y equitativo. Tenemos una sociedad que apunta y favorece el individualismo y la competencia que a lo largo de la historia han demostrado no contribuir al desarrollo comunitario. Así, las condiciones de eficacia colectiva se dificultan cuando el ambiente social predominante se basa en la desconfianza, la inseguridad, la violencia, la corrupción e instituciones que son “blanco” de ataques y son limitadas en su actuación; con familias lastimadas, y peor aún con la presencia del crimen organizado en todos los sectores económicos y políticos. Estos entornos han sido favorecidos por el gobierno o los grupos de poder que tampoco han permitido el surgimiento de liderazgos ciudadanos efectivos. La población en situación de vulnerabilidad, pobreza y pobreza extrema, pero también la clase media se sienten abandonadas, sin herramientas para avanzar y tener mejor calidad de vida. Por eso aún, y cuando en el país la radiografía es crítica, al menos 35 millones prefirieron apostar a un modelo de nación que, aquí y ahora, les aliviana el gasto con los programas sociales, y asegura la continuidad de apoyo económico. Bien dice el refrán “más vale pájaro en mano que cientos volando”, las promesas de cambio electorales se percibieron como parte de la narrativa de mentiras y malas gestiones del PRI del pasado. Algo indispensable en la democracia es la aceptación de resultados después de las elecciones. De igual manera, apoyar el proyecto de nación ganador, independientemente si coincide o no con nuestras preferencias, y exigir resultados. Aquí y ahora, nos toca aceptar el triunfo arrasador de Morena y su 4T, y participar en la construcción de un país con igualdad para todos y con un verdadero equilibrio con y entre las fuerzas políticas. Se requiere un modelo de nación que sustituya una visión asistencialista por un empoderamiento social mediante la educación y el trabajo en condiciones de paz y con Instituciones sólidas. Un enfoque de capitalismo social orientado a fortalecer a las comunidades más débiles. Será tarea de todos presionar y exigir que se dé un nuevo contrato social. Indispensable: 1) contar con una verdadera oposición a través de nuevos partidos políticos y liderazgos ciudadanos; 2)dialogar con la población y expertos sobre posibles reformas constitucionales; 3) fortalecer las instituciones, y; 4) trabajar en la regeneración del tejido social. Desde luego, que AMLO se vaya a su rancho y no tenga internet. Mucho por hacer. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Todavía no me repongo por los resultados de la elección de 2024. ¿Morena ganó todo como si fuera pirinola? Tampoco me explico el triunfo arrasador de Claudia Sheinbaum con una participación ciudadana mayor a la que se registró en 2018, 53.2 vs. 59.3 por ciento y el más alto desde 1982 con Miguel de la Madrid que obtuvo 70.9 por ciento. Tampoco haber obtenido el 59 por ciento de votos, casi 34 millones, superior a los que obtuvo su jefe AMLO con 30 millones. ¿La candidata más votada en la historia de México? Difícil de creer dado su poco carisma y que no presentó propuestas nuevas para un proyecto de nación distinto. Triunfó la continuidad de AMLO. Muchas inconsistencias en el proceso electoral empezando con la intensa intromisión del presidente a favor de su candidata a quien le entregó el Bastón de Mando en septiembre del 2023 para acreditarla como líder de la 4T. De igual forma, los ataques sistemáticos y continuos a Xóchitl Gálvez en las mañaneras. Además, la violencia previa que, según Data Cívica, hubo al menos 465 ataques, entre estos 34 asesinatos, a candidatos, aspirantes, familiares, y funcionarios; todos relacionados con el tema político electoral y principalmente de Morena, enviando un claro mensaje de presión por los resultados. Y por supuesto, la referencia de Claudia sobre “el trámite” a realizar el 2 de junio; y el referéndum para AMLO: “Más que una elección, lo del domingo es un referéndum, es un plebiscito, es una consulta, no es nada más elegir a las autoridades, elegir al partido, no, es elegir el proyecto de Nación que queremos”, expresó el presidente. No hay explicaciones convincentes hacia la supuesta magnitud de la derrota de Xóchitl Gálvez. El tamaño de la Marea Rosa, los altos niveles de convocatoria en los diferentes actos de campaña, así como el entusiasmo en las filas de votación gritando consignas a favor de Xóchitl, en las casillas nacionales e internacionales, hacían pensar en altas posibilidades de triunfo o al menos en una contienda cerrada. Nunca un 2 a 1. ¿La clase media no se manifestó? ¿Fue la plataforma de los partidos que respaldaban a Xóchitl la que llevó a esos resultados? ¿Prefirieron las dádivas sociales? ¿A poco Morena tiene buen prestigio? No hubo voto de castigo hacia Morena ni hacia AMLO, como sucedió en Nuevo León con Movimiento Ciudadano. Se pensó que la gente iba a rechazar el autoritarismo, la violencia, la inseguridad, la deficiencia en servicios de salud y la difícil economía diaria, para votar por el cambio, pero no fue así. Hay hechos inconsistentes en los resultados. Llamó la atención el «ciberataque» del que fue objeto el Instituto Electoral de la CDMX, y que mantuvo el sistema caído durante varias horas; de igual forma, el madruguete de los resultados favorecedores para Morena por parte de los candidatos de ese partido y de las encuestas de Televisa sin dar información estadística de respaldo. Así mismo, los resultados preliminares que dio Guadalupe Taddei a favor de Claudia cuando todavía había casillas que no terminaban con el conteo de actas. Los mensajes de Xóchitl vía X en los que pedía le mandaran las evidencias de los resultados favorecedores de las casillas anticipaban fraude. “Quieren que te vayas a dormir creyendo que te ganaron. Mienten como siempre”, “Los votos están ahí. No permitamos que los escondan”, “¡hoy no te duermas! Mantente atento y despierto”, señalaba. Así mismo, en la conferencia de prensa previo a los resultados preliminares expresó, junto con los líderes de los partidos que la apoyaban, que sus encuestas de salida les daban el triunfo. Y de pronto, después de las inconsistencias anteriores, la prematura aceptación de la derrota. Xóchitl leyó su mensaje de manera rápida, con actitud sombría y con poco contacto con la cámara, parecía otra. “Reconozco que las tendencias para la elección presidencial no me favorecen…mi reconocimiento viene acompañado de una firme exigencia de resultados y soluciones a los graves problemas del país y del indispensable respeto a la Constitución y a las Instituciones democráticas…este fue un proceso electoral profundamente inequitativo, marcado por la intervención sistemática del poder ejecutivo y el uso faccioso de los programas sociales… nunca dejaré de luchar por un México en el que se respete la vida, la verdad y la libertad…” expresó Xóchitl. ¿Qué pasó? Xóchitl recorrió el país, se acercó a la gente, escuchó y vivió el dolor por la violencia, por la corrupción en todas las actividades económicas y por la pobreza. Supo leer la problemática de México y transmitió confianza para defender la democracia. Por eso es inexplicable el resultado del “carro completo”. Las expresiones “Claudia miente”, “Narco candidata”, “Eres insensible”, “La candidata de las mentiras” se quedarán en la memoria hasta que la presidenta electa demuestre lo contrario teniendo ideas propias. Por lo pronto, el peso mexicano, la Bolsa Mexicana de Valores junto con muchos ciudadanos resintieron los resultados. Ciertamente Xóchitl no pudo con «la competencia desigual contra todo el aparato del Estado dedicado a favorecer a su candidata”, pero tampoco logró quitar la venda de los ojos a quienes creen que AMLO y Sheinbaum son lo mejor, aunque las evidencias en su contra sean contundentes. Fue una elección vendida, ¿al crimen organizado?, que solo Sheinbaum podía aceptar. Lo mínimo que se espera del INE es que presente los resultados reales, que tal vez no le den el triunfo a Xóchitl, pero que sí respondan a la voluntad ciudadana. Como mexicanos que creemos en la democracia tenemos el derecho de exigir transparencia en el conteo y apoyar el fuerte reclamo ciudadano ante las muchas evidencias de actas alteradas. La gente está enojada. La fuerza crítica y de participación ciudadana de la Marea Rosa tendrá que seguir al pie del cañón y no tirar la toalla. También se necesita ver a la Xóchitl guerrera. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Queremos un México…

Queremos un México…

2024-05-3005:14

Queremos un México con igualdad de oportunidades en el trabajo, educación, salud, vivienda y servicios básicos como agua, luz y gas, para todos. Un México en el que se defiendan y protejan los derechos humanos sobre toda decisión. Queremos un México con un gobierno honesto y transparente; con justicia equitativa, accesible e imparcial. Con capacidad de dialogar y rendir cuentas. Queremos un México con un gobierno empático, sensible y que escucha a los ciudadanos. Que no promueve el odio y la polarización. Con empresas de gobierno productivas. Que respeta la Constitución y el Estado de Derecho. Que promueve y vive la cultura de la legalidad y de respeto entre los ciudadanos. Un México sin corrupción, sin impunidad y con paz. En donde la población puede convivir y transitar libremente en las calles; que se puedeexpresar con libertad de creencias y sin temor a la represión. Con prensa libre. Con libertad individual, política y civil. Un México que vive la democracia y que asegura la participación ciudadana no solo en votaciones, libres y justas, sino a través dediversos mecanismos y consejos; que promueve el funcionamiento efectivo de las Institucionesindependientes. Queremos un México con conciencia que el poder radica en el pueblo a través de los representantes elegidos. Con separación de poderes quienes trabajan de manera independiente y con diálogo de acuerdo con nuestra democracia deliberativa y Constitucional. Que valora el pluralismo políticoy la diversidad de opiniones y puntos de vista. Un México que respeta a las minorías; con movilidad social; con justicia social y económica. Que en lugar del asistencialismo promueve la educación y el trabajo conjunto. Queremos un México sin narcotráfico y sin violencia. Un México que reconoce a la comunidad internacional como socios estratégicos en respeto a la soberanía de las naciones; que condena y rechaza a los gobiernos que violan los derechos humanos de los pueblos o promueven la guerra. Un México con visión futura y que evoluciona para ello. Son aspiraciones genuinas. Los problemas que tenemos en México, y que se han agravado con el gobierno de la 4T en todos los rubros, nos hacen reflexionar y actuar en pro del cambio hacia mejores condiciones de vida. Porque sí es posible construir para el bienestar de todos y disminuir brechasmediante el pluralismo, la diversidad de visiones, el diálogo y la inteligencia colectiva para diseñar proyectos comunes. No queremos gobiernos autoritarios que utilizan la mentira para descalificar a los ciudadanos y para confundir la percepción de la realidad. Que concentran el poder, o pretenden hacerlo, en una sola persona o grupo, sin controles democráticos o rendición de cuentas y con privilegios de actuación y decisión. No queremos gobiernos que manipulan los recursos para tener elecciones fraudulentas en beneficio del partido del poder. Que castigan mediante la mofa o persecución, a los ciudadanos que piensan y se expresan diferente al oficialismo. Que no permiten la crítica. No queremos gobiernos que subestiman la oposición expresada en partidos, organizaciones civiles y activistas. Que violan la Constitución. Que utilizan a las fuerzas armadas en actividades que no le corresponden con tal de ampliar su poder. Con un alto culto a la personalidad del líder o presidente. Que la transparencia y la rendición de cuentas lasmaneja a su conveniencia. Que permite y niega la corrupción de los integrantes de su gobierno. No queremos gobiernos autoritarios que pretenden el control de la economía con regulaciones estrictas hacia las actividades empresariales. Un gobierno que quierepermanecer en el poder a costa de los derechos humanos, la libertad y justicia para perpetuar la corrupción y la ineficiencia. Que “maneja banderas” de justicia social y humanismo como estrategias de conquista y oportunismo político.Que no escucha. Que no promueve condiciones de paz y convivencia en seguridad. ¿Reconoces esta descripción? Tenemos dos propuestas de modelos de nación: democracia o autoritarismo. Este 2 de junio todos a votar. Votemos por la vida, la verdad y la libertad que nos da la democracia. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
Nuestras infancias

Nuestras infancias

2024-05-0206:08

Pensar en las niñas y los niños es motivo de alegría y preocupación. Cuando están rodeados de redes de amor responsable que les permiten disfrutar de su niñez no hay grandes temas de alarma. Cuando tienen el acceso a la salud, educación, alimentación y juego, la tarea básica es proporcionar condiciones seguras que nos los pongan en riesgo ni en su integridad física y emocional ante tanto peligro al acecho.  Pero cuando vemos a niñas o niños que son víctimas de violencia, desatención o falta de amor, duele. Sobre todo, cuando no se hace lo suficiente para resolver las situaciones de vulnerabilidad. Sin duda, estar en familia es lo mejor que le puede suceder a las infancias. Es en una familia “responsable” en donde se encuentra la estabilidad emocional que los niños necesitan para su formación. Los padres o cuidadores deben ser modelos de comportamiento para las y los niños, de ahí que se demanda la seguridad de querer asumir este compromiso de crianza. En México viven casi 40 millones de niños, niñas y adolescentes, que representan el 35 por ciento de la población.  Pienso en los niños que sonríen, que juegan, que van a la escuela y están sanos. En quienes disfrutan a sus abuelos, del deporte, de las fiestas, de los cuentos. En quienes esperan la Navidad, al ratón de los dientes, el día del niño y las fiestas de cumpleaños. En quienes viven su proceso de crecimiento para los patines, la bicicleta y la natación. Pero también pienso en quienes sufren la vulnerabilidad. Sin duda hay avances desde que México ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), en 1990, así como la aprobación de Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA) en diciembre de 2014 y la creación del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) en 2015; hay menos desnutrición, menos muertes infantiles, la cobertura de atención hospitalaria del parto es amplia y la asistencia a educación primaria es casi universal. Es área de oportunidad el esquema de vacunación para los menores de 5 años en el que bajamos la guardia. Sin embargo, hay indicadores que duelen. Según UNICEF el 51 por ciento de los niños mexicanos se encuentra en pobreza; 4 millones viven en pobreza extrema; el 91 por ciento de los NNA indígenas viven en condiciones de pobreza; el 12 por ciento de los niños y niñas menores de 5 años aún padecen desnutrición crónica; únicamente el 30 por ciento recibió lactancia materna exclusiva durante sus primeros 6 meses de vida y el 65 por ciento no tiene acceso a libros infantiles.  El país ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil. En general, los rezagos en materia de educación se observan principalmente en términos de aprendizaje, pues 8 de cada 10 estudiantes en el país no alcanza los conocimientos requeridos en su nivel educativo. En los últimos 7 años, diariamente son asesinados en promedio 3.4 niñas, niños y adolescentes.  México es el primer país del mundo en abuso sexual de menores, y ocupamos el primer lugar de producción de contenidos de pornografía infantil a nivel mundial según cifras del Departamento de Seguridad de Estados Unidos; cada año más de 5 millones de menores son víctimas de abuso sexual. Según la OCDE México ocupa el primer lugar bullying cibernético. Según datos del INEGI y de Aldeas Infantiles AC, se estima que en México existen 30 mil niñas, niños y adolescentes que viven en casas hogar en espera de ser adoptados. Los candidatos presidenciales acaban de firmar el Pacto por la Primera Infancia con el que se comprometieron, de ser elegidos, a trabajar por el desarrollo, bienestar y el cumplimiento de los derechos de los NNA. Son 12 las metas de dicho Pacto y tienen que ver con la pobreza y pobreza extrema en la primera infancia, nutrición, lactancia, vacunación, condiciones de discapacidad, educación inicial, habilidades parentales, erradicación de la violencia y asegurar la inscripción en el registro civil. No nos queda más que confiar en que verdaderamente se focalicen las acciones hacia nuestros NNA quienes merecen siempre los mejores espacios para vivir y desarrollarse. Feliz día de las y los niños. P.D. Segundo debate. Xóchitl orientada a la verdad; con más propuestas; buen uso del tiempo; mostró colmillo en temas de los pueblos originarios y emprendedorismo; buen cierre: vida, verdad y libertad. Claudia en cuatro frentes: defender a AMLO, aclarar alusiones (poco), atacar, y repetir mensajes de sus propuestas. Maynes fue más analítico y puntual en propuestas. Bien en sus expresiones “el mejor igualador es la educación”, justicia intergeneracional, buscar prosperidad vs. bienestar, y reforma fiscal. Leticia Treviño es académica con especialidad en educación, comunicación y temas sociales, leticiatrevino3@gmail.com
loading
Comments