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El Santo del Día

El Santo del Día

Author: Servidores Amoris Christi

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"Sed santos, pues Yo soy Santo" (Lv 11,44), es la llamada que Dios hace al ser humano. De la mano de numerosos testigos de Dios en el mundo, caminaremos hacia el Cielo siguiendo sus huellas. Dejémonos sorprender por la vida de los santos y convenzámonos de que también nosotros, como ellos, podemos ser santos. Este podcast pretende animarte a vivir en el Amor para amar como los santos, con el mismo Amor de Cristo.

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Laico comerciante de Cremona, en la Lombardía, que se hizo famoso por su caridad hacia los pobres, por acoger y educar a niños abandonados y por poner paz en las familias, siendo así llamado: «Padre de los pobres», «consolador de los afligidos», «hombre de paz y pacificador », «hombre bueno de nombre y de hecho» y «comerciante celestial». Tras su conversión a la radicalidad del Evangelio, llega a ser artífice y apóstol de caridad, llevando a cabo con generosidad las obras de misericordia espirituales y corporales, participando diariamente en la Eucaristía, y dedicándose a la oración y a la defensa de la fe contra las herejías. Es el único santo laico, no noble, solemnemente canonizado durante la Edad Media y ha sido nombrado como Santo Patrono de los sastres.
Obispo de Polotsk, en Rutenia, y mártir, que con ardor incesante impulsó a su pueblo hacia la unidad católica, cultivó con piadosa dedicación el rito bizantino-eslavo en Witebsk, que entonces estaba bajo la jurisdicción de Polonia, y, cruelmente perseguido por una chusma enemiga, murió por la unidad de la Iglesia y la defensa de la verdad católica. "Quiera Dios que yo pueda robar todas vuestras almas para llevarlas a Él"; "Yo estoy entre vosotros como vuestro pastor y quiero que sepáis que me consideraría muy feliz de dar la vida por vosotros. Estoy pronto a morir por la sagrada unión, por la supremacía de San Pedro y del Romano Pontífice"; "Si Dios me juzga digno de merecer el martirio, no temo morir".
Obispo, nacido en Panonia, de padres gentiles, siendo soldado en las Galias y aún catecúmeno, cubrió con su manto a Cristo en la persona de un pobre, y luego, recibido el bautismo, dejó las armas e hizo vida monástica en un cenobio fundado por él mismo en Ligugé, bajo la dirección de san Hilario de Poitiers; después, ordenado sacerdote y elegido obispo de Tours, teniendo ante sus ojos el ejemplo del buen pastor, fundó en distintos pueblos otros monasterios y parroquias, adoctrinó y reconcilió al clero y evangelizó a los campesinos, hasta que fue al encuentro del Señor en Candes. "Hasta ahora te he servido como soldado. Déjame en adelante servir a Jesucristo. Reparte el botín entre los que van a seguir luchando; yo soy soldado de Jesucristo y no me es lícito combatir"; "Señor, si tu pueblo me necesita todavía, estoy dispuesto a seguir trabajando. Que se haga tu voluntad".
Papa y Doctor de la Iglesia, que, nacido en Etruria, primero fue diácono diligente en la Urbe, y después, elevado a la cátedra de Pedro, mereció con todo derecho ser llamado «Magno», tanto por apacentar a su grey con una exquisita y prudente predicación como por mantener la doctrina ortodoxa sobre la encarnación de Dios, valientemente afirmada por los legados del Concilio Ecuménico de Calcedonia; llevó la unidad de la Iglesia alrededor de la sede petrina, lucho contra los abusos de poder y las ambiciones del patriarcado constantinopolitano, tuvo un excelente prestigio moral y político ante la amenaza de los Hunos de Atila y los Vándalos de Genserico, y escribió noventa y seis sermones y ciento setenta y tres cartas. "Reconoce, cristiano, tu dignidad y, puesto que has sido hecho partícipe de la naturaleza divina, no pienses en volver con un comportamiento indigno a las antiguas vilezas"; "No se te ocurra someterte a la servidumbre del demonio porque tu precio es la sangre de Cristo"; "Sólo podéis obtener el perdón de vuestra negligencia, haciendo una penitencia que supere a la culpa. Aprovechemos el tiempo de paz que nos concede el Señor para enmendar nuestras vidas"; "La verdadera paz consiste en no desviarse de la Voluntad de Dios"; "La virtud no es nada sin la prueba de la tentación, porque no hay conflicto sin enemigo, no hay victoria sin lucha"; "Que nadie tema sufrir por la justicia, ni desconfíe del cumplimiento de las promesas, porque por el trabajo se va al descanso, y por la muerte se pasa a la vida"; "No retengas las cosas de este mundo, porque te esperan los bienes del cielo"; "No sean ingratos callando los dones, ni orgullosos presumiendo los méritos"; "La paciencia crece con el crecimiento del amor"; "El que ama a Dios se contenta con agradarlo, porque el mayor premio que podemos desear es el mismo amor"; "Nuestra participación en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo no tiene otro objetivo que el de transformarnos en Aquél a quien recibimos"; "Reconoce oh cristiano tu dignidad, el Hijo de Dios se vino de cielo por salvar tu alma".
Virgen, de la Orden de las Carmelitas Descalzas, que desde niña anheló buscar en lo profundo de su corazón el conocimiento y la contemplación de la Trinidad, y afligida por muchos sufrimientos, todavía joven continuó caminando, como siempre había soñado, «hacia el amor, hacia la luz y hacia la vida»; fue mística y en tan sólo 5 años de vida religiosa llegó a alcanzar una elevada santidad. "He encontrado mi vocación; ya que seré un elogio de gloria por toda la eternidad, ¡quiero ser un elogio de la gloria ya aquí abajo!"; "He hallado mi cielo en la tierra pues el cielo es Dios y Dios está en mi alma"; "Dios en mí, yo en Él, he ahí mi vida"; "Que mi vida sea una alabanza de gloria para las tres divinas Personas"; "Un alma en estado de gracia es una casa de Dios, en donde habita Dios mismo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo"; "El Señor nos invita a permanecer en Él, orar en Él, adorar en Él, amar en Él, trabajar en Él, vivir en Él"; "La adoración es un silencio profundo y solemne en que se abisma el que adora, confesando el todo del Dios Uno y Trino, y la pequeñez de la creatura"; "El Señor está en mí y yo en Él, mi vida en el tiempo no es otra que amarle y dejarme amar; despertar en el Amor, moverme en el Amor, dormirme en el Amor"; "El Amor habita en nosotros, por ello mi vida es la amistad con los Huéspedes que habitan en mi alma, éstos son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo"; "Todo pasa. En la tarde de la vida, sólo el amor permanece... Es necesario hacerlo todo por amor. Es necesario olvidarse de uno para vivir en Dios"; "Oh, Jesús, Amado mío, qué dulce es amarte, pertenecerte, tenerte por único todo!"
Presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que, oriundo de Escocia, enseñó las disciplinas filosóficas y teológicas en Cantorbery, Oxford, París y, finalmente, en Colonia, como maestro preclaro de sutil ingenio y fervor admirable, siendo así llamado el «Doctor Sutil» y «Doctor Mariano»; teólogo del Verbo encarnado, crucificado y eucarístico, y gran heraldo de la teología de Cristo Rey, jugó además un papel fundamental en la declaración del dogma de la Inmaculada, en 1854, ya que fue prácticamente el único gran teólogo escolástico que desarrolló una mariología completa y coherente, siendo un gran defensor de la Inmaculada Concepción y de la suprema autoridad del Romano Pontífice. "Te alabaré, oh Virgen sacrosanta; dame valor contra tus enemigos"; "La verdad es el amor de Dios hacia nosotros"; "La voluntad de Dios es la causa de todas las cosas"; "Dios en primer lugar se ama a sí mismo; en segundo lugar, se ama a sí mismo en los otros seres, y esto es el amor casto"; “Dios pudo, en el primer instante de la existencia del alma (de María), darle la misma gracia que concede a otras almas en el momento de la circuncisión o del bautismo. De este modo, en aquel primer instante (su alma) no habría tenido pecado original, lo mismo que otra persona, después de haberlo contraído, no lo tiene después del bautismo recibido". 
Presbítero, que, dedicado al ministerio parroquial, fundó la Congregación de Hijas del Oratorio inspirado en el ejemplo y obra de San Felipe Neri, llegando así a ser un verdadero apóstol de la juventud y modelo sacerdotal, también por su trato con los cristianos protestantes en su esmero por mantener la unidad de la Iglesia. "Procuren no quejarse nunca; buscando, por el contrario, alegrarse cuando las cosas vayan en contra de sus deseos"; "Cuando nuestro corazón está lleno de amor por Dios, no persigue otros amores, ¿entendido? Por tanto, ¡a trabajar!"; "El camino está abierto; hay que recorrerlo".
Ermitaño, que fue un noble francés bautizado en su juventud por San Remigio, obispo de Reims, y por su consejo, dejó la corte del rey Clodoveo I para llevar una vida de oración retirada y de caridad, llegando así a ser luego el principal artífice de la conversión del mismo rey; fue un gran intercesor de los presos y famoso por su poder milagroso para curar a los enfermos, de entre ellos la reina Santa Clotilde.
Presbítero de la Orden de Predicadores y uno de los 117 mártires vietnamitas canonizados, que, en la persecución bajo el emperador Tu Duc, por exhortar a los cristianos a la profesión de la fe al llevar el rosario, mostrando su fidelidad a Cristo fue conducido al patíbulo para ser decapitado, con las manos juntas, como para subir al altar.
Obispo, que nombrado cardenal por su tío materno, el papa Pío IV, y elegido obispo de Milán, fue en esta sede un verdadero pastor fiel preocupado por las necesidades de la Iglesia de su tiempo. Para la formación del clero convocó sínodos y erigió seminarios, visitó muchas veces toda su diócesis con el fin de fomentar las costumbres cristianas y dio muchas normas para bien de los fieles y numerosas limosnas; llamado «un segundo Ambrosio», fue figura clave en el Concilio de Trento, uno de los más grandes reformadores de la Iglesia del siglo XVI y de los más eminentes en teología pastoral. Le dio la primera comunión a San Luis Gonzaga y estuvo en contacto con diversos santos, como: San Felipe Neri, San Francisco de Borja, San Pío V, San Alejandro Sauli, San Andrés Avellino, y otros muchos. “Las almas se conquistan de rodillas”; "Procura antes que todo predicar con tu vida y costumbres, no sea que, al ver que una cosa es lo que dices y otra lo que haces, se burlen de tus palabras meneando la cabeza"; "Si diriges las almas, medita con qué sangre han sido lavadas, y así, todo lo que hagáis, que sea con amor"; "El amor debe ser el maestro de nuestro apostolado"; "Un santísimo silencio es el celoso guardián de la humildad"; "Las buenas obras son la base de la oración; quitadlas y tampoco durará la oración".
Religioso de la Orden de Predicadores, hijo de un español y de una mujer de raza negra, quien, ya desde niño, a pesar de las limitaciones provenientes de su condición de hijo ilegítimo y mulato, aprendió la medicina que, después, siendo religioso, ejerció generosamente en Lima, ciudad del Perú, a favor de los pobres, en donde también conoció a Santa Rosa de Lima. Entregado al ayuno, a la penitencia y a la oración, vivió una existencia austera y humilde, pero irradiante de caridad; tuvo éxtasis y levitación, además del don de curación y de obrar diversos milagros. "Yo te curo, Dios te sana"; “Coloca siempre las necesidades de los demás primero que las tuyas. De este modo, Dios saciará tus necesidades a su modo y a su tiempo. Dios conoce tus necesidades mejor que tú”; “La verdad es humildad. No es una falsa humildad que existe solo en el exterior, sino que todo lo consume y es convincente”; “No te quejes. Eso demuestra un descontento con la voluntad de Dios en el momento presente. Eso también es prueba de impaciencia”; "Todo, incluso barrer, raspar verduras, desherbar un huerto y atender a los enfermos podría ser una oración, si se ofreciera a Dios"; “Siempre considera a los demás como más santos y más dignos que tú; al mismo tiempo, esfuérzate en ser tan santo como puedas ser”.
Obispo, que fue el primer exegeta bíblico en latín, redactando así múltiples escritos para explicar los libros de la Sagrada Biblia y también tratados contra las herejías de su tiempo, y fue coronado con el martirio en la persecución desencadenada por Diocleciano.
Solemnidad de Todos los Santos que están con Cristo en la gloria. En el gozo único de esta festividad que proviene de la Iglesia Oriental, la Iglesia Santa, todavía peregrina en la tierra, celebra la memoria de aquellos cuya compañía alegra los cielos, recibiendo así el estímulo de su ejemplo, la dicha de su patrocinio y, un día, la corona del triunfo en la visión eterna de la divina Majestad. "Apresurémonos hacia los que nos esperan, entremos a su presencia con el deseo de nuestra alma. Hemos de desear no sólo la compañía, sino también la felicidad de que gozan los santos, ambicionando ansiosamente la gloria que poseen aquellos cuya presencia deseamos" (San Bernardo).
Viudo y Hermano lego, que al perder a su esposa e hijos entró como religioso en la Orden de la Compañía de Jesús y estuvo como portero del colegio de Palma de Mallorca durante largos años, mostrando una gran humildad, obediencia y constancia en una vida penitente; gran devoto de la Inmaculada Concepción y del Rosario, sufrió muchas penas en su vida y recibió de Dios muchos carismas (visiones, milagros, éxtasis,...). Fue amigo de San Pedro Fabro, uno de los 6 cofundadores de los jesuitas, quien se hospedó en su casa y lo preparó para la primera comunión, y fue el maestro y director espiritual de San Pedro Claver. "La más grande caridad es obedecer a Dios"; "Os prometo que jamás en mi vida volveré a hacer mi propia voluntad. Haced de mí lo que queráis"; "En las tentaciones he sido más de doscientas veces mártir"; "Hasta el día del juicio, estoy dispuesto a sufrir por Jesucristo"; "Es que a Jesús que se disfraza de prójimo, nunca lo podemos tratar con aspereza o mala educación"; "Santa María, Madre de Dios, acuérdate de mí".
Presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que tras muchas luchas perseveró en su vocación movido por el ejemplo de San Bernardo Corleone y habiéndose encomendado a María, llegando así a viajar por todo el reino de Nápoles predicando la Palabra de Dios en un estilo adaptado a la gente sencilla, y consiguiendo numerosas conversiones; gran predicador, confesor y director espiritual, que realizó diversos milagros y fue enriquecido por Dios con gracias sobrenaturales, como éxtasis, levitación, bilocación, don de profecía y penetración de conciencias. "¡Qué hermoso es amar a Dios!"; "El predicador, si no confiesa, es semejante al sembrador que no cosecha"; "Es necesario conocer y llevar siempre consigo cinco gemas preciosas: la austeridad, la simplicidad, la exacta observancia de las Constituciones y de la Regla seráfica, la inocencia de vida y la caridad inagotable”; "Ven, oh buen Jesús, salvador mío, esperanza mía, alegría mía".
Presbítero, que fomentó los retiros espirituales y la devoción a la Eucaristía, para ganar almas para Cristo, y fundó también la Congregación de Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y María; enriquecido con dones sobrenaturales como la bilocación y el éxtasis, es considerado un «verdadero mártir del confesionario». "Dios te ama, ¿cuándo nos vemos?"; "Ámense mutuamente y sean observantísimos de las Reglas"; "Consumir las rodillas en la oración y también en el suelo".
Apóstoles, el primero llamado Cananeo o Zelotas, y el segundo, hijo de Santiago, llamado también Tadeo, el cual, en la última Cena preguntó al Señor acerca de su manifestación, recibiendo esta respuesta: «El que me ame, observará mi palabra, y el Padre mío le amará, y vendremos a él y haremos nuestra mansión en él»; tras muchos años evangelizando sufrieron juntos el martirio después de haber ido como misioneros a Suanis, una ciudad de Persia. "Edificándoos sobre vuestra santísima fe y orando en el Espíritu Santo, manteneos en la caridad de Dios, aguardando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna"; "Sea gloria eterna a nuestro Señor Jesucristo, que es capaz de conservarnos libres de pecados, y sin mancha en el alma y con gran alegría".
Papa y mártir, que fue el cuarto sucesor de san Pedro y rigió la Iglesia romana en tiempo del emperador Trajano, defendiendo la fe contra la herejía gnóstica; instituyó las primeras 7 diaconías, las cuales dieron origen al actual Colegio Cardenalicio, y autorizó la celebración pública de los matrimonios.
Mártires, que en tiempo del emperador Decio, por orden del prefecto Sabino, fueron quemados vivos; conversos al cristianismo, abandonaron la superstición, brujería y magia negra para adorar a Cristo y dar valiente testimonio de Él. "Todo ser humano está autorizado a tratar de apartar del error a sus hermanos"; "De ningún modo abjuraremos del verdadero Dios, pues con ello mereceríamos ser enviados al fuego que no se extingue".
Obispo, que, ordenado por san Ambrosio, se distinguió entre los prelados de la época por su doctrina y sus virtudes, enseñó a su pueblo de palabra y con sus escritos, y construyó una basílica a la que llamó «Concilio de los Santos», por custodiar muchas reliquias de santos. "El Creador y Señor de la naturaleza, que hace brotar el pan de la tierra, convirtió también en pan su propio Cuerpo, porque así lo había prometido y podía hacerlo. Aquél mismo que transformó el agua en vino, hizo vino de su propia Sangre"; "El sacrificio celestial instituido por Cristo es el viático de nuestro camino, con el cual nos alimentamos y nutrimos durante el peregrinar de nuestra vida presente, hasta que salgamos de este mundo y lleguemos al Señor".
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