Discover
SOMOS con María Ortiz van Meerbeke
SOMOS con María Ortiz van Meerbeke
Author: María Ortiz van Meerbeke
Subscribed: 0Played: 0Subscribe
Share
© María Ortiz van Meerbeke
Description
SOMOS busca traer conversaciones sin libreto ni guión, para recordarnos que aunque nuestras historias son distintas, SOMOS mucho más parecidos de lo que pensamos.
En un mundo que busca anestesiarnos, es de valientes mantener el corazón abierto. SOMOS es el espacio donde me permito hacerlo, y ojalá en el intento, permitirte a ti también.
Mi promesa es traer siempre mi humanidad, para que tú también puedas traer la tuya.
En un mundo que busca anestesiarnos, es de valientes mantener el corazón abierto. SOMOS es el espacio donde me permito hacerlo, y ojalá en el intento, permitirte a ti también.
Mi promesa es traer siempre mi humanidad, para que tú también puedas traer la tuya.
8 Episodes
Reverse
Aún tengo la imagen de Jaime con su uniforme: durante varios años fue mi jefe scout.Sus hijos y yo estudiábamos en el mismo colegio, así que compartimos excursiones, noches en carpa y largas conversaciones alrededor de la fogata.A los 16 años me salí del grupo y desde entonces no lo volví a ver.Tiempo después, en la universidad, alguien me contó que Jaime había tocado fondo y que incluso había llegado a consumir basuco. La noticia me descolocó. No lograba reconciliar ese dato con el recuerdo que tenía de él: un hombre amable y divertido, y un papá amoroso y presente.La vida se encargó de volver a cruzarnos.Hace poco Manuela, su hija, me buscó y aproveché para preguntarle por él. “Está muy bien, Mery. Deberían conversar”, me dijo.Y yo, que no me pierdo una buena conversación, le pedí su teléfono.Esta es la conversación que Jaime y yo tuvimos 20 años después, en la que por fin pude hacerle todas las preguntas que me habían acompañado desde que escuché su historia de adicción y recuperación.Hoy sé que, después de hacerse cargo de su dolor y de su historia, Jaime ayudó a consolidar el @colectivoaquiyahora —uno de los centros de rehabilitación más importantes del país— y es fundador de @encuentro_vital, un espacio donde, como logoterapeuta, acompaña procesos de crecimiento personal.Su testimonio me recordó el poder del perdón, de la redención y que nada tiene el poder de definirnos de manera perpetua en la vida, si así lo elegimos.Gracias, Jaime querido, por tu tiempo. Nuestra conversación fue casi una terapia para mí.Ojalá la disfruten y les deje tanto como me dejó a mí.
En el 2020 compartí en mi Instagram uno de los primeros episodios de El Topo. Desde el inicio me llamó la atención la voz de Miguel: enigmática y zen. Habíamos estudiado juntos en el colegio y, quizá por eso, esa voz no coincidía con el recuerdo que yo guardaba de él.Al rato de haberlo compartido en mis historias, Miguel me respondió y yo, cual fan emocionada, le contesté de inmediato. Cuadramos una llamada para ponernos al día; me daba curiosidad saber cómo, y en quién, se había convertido.Con el tiempo seguí su proyecto y vi, desde lejos, cómo El Topo crecía y él se convertía en un referente en la industria.Cuando SOMOS se materializó, sabía que esta era una de las entrevistas que quería hacer. Intentamos varias veces ponerle fecha y no se dio. Solo hasta el 17 de diciembre de 2025 lo logramos. Y creo que no fue casualidad: faltaba poco para el aniversario de su papá y eso abrió una conversación profunda y sentida, donde ambos nos dejamos conmover por nuestros papás, la vida y sus misterios.
Me queda difícil poner en palabras lo que esta conversación significó para mí. SOMOS nace del anhelo de entrevistar a mi papá y que otros pudieran verlo con mis ojos. No como “Yo, José Gabriel”, sino como el ser humano que hay detrás de ese nombre. Postergué esta entrevista muchas veces, creyendo que nunca estaría lo suficientemente lista para hacerla, hasta que recordé lo fugaz que es la vida y me lancé sin libreto y sin guion.Me quedaron muchísimas preguntas por hacer, pero conmoverme junto a ti, papi, fue el mayor regalo.La comparto con ustedes con muchos nervios y emoción, porque no siempre es fácil abrirse sabiendo que otros nos van a escuchar.Con el corazón en la mano y con una profunda gratitud, los invito a escuchar esta conversación entre un padre y su hija.Hoy puedo decir que tengo un pendiente menos antes de morir.
Un día, caminando cerca a mi casa, reconocí a Elsa Lucía: hacía poco había escuchado su entrevista en El Topo. Gracias a ese encuentro fortuito tuve la suerte de conocerla como médica y descubrir en ella algo que me marcó profundamente: su capacidad de ver más allá de lo evidente.Más tarde, su libro Experiencias con el Cielo profundizó en mí la fascinación por lo que ocurre cuando morimos y despertó la curiosidad de conocer a personas capaces de recibir mensajes desde ese otro plano.Tuve el honor de conversar con ella sobre todo eso que a veces nos da miedo nombrar: la muerte, el duelo y la forma en que nos preparamos (o no) para morir.Escuchar su recorrido —desde la medicina tradicional hasta la medicina integrativa— me recordó que muchos de nuestros dolores se alivian cuando encontramos un sentido más profundo a lo que nos sucede, y que la muerte es, sin duda, parte de la vida.Gracias, doctora, por tu generosidad al compartir no sólo tu sabiduría, sino también tu humanidad.
Después de acompañar el proceso de rehabilitación de mi hermano, quedé profundamente conmovida por el cambio que vi en él tras solo 52 días.Como psicóloga clínica, no pude evitar pensar que, de alguna manera, todos somos adictos a algo. Incluso llegué a cuestionar mi propia forma de hacer terapia, al sentir que, a veces, puede quedarse corta.Por eso quise conversar con Nicolás, fundador de Proyecto de Vida, el centro de rehabilitación donde mi hermano vivió su proceso, y donde yo, como su hermana, aprendí lo que ningún libro, clase ni profesor hubiera podido enseñarme.Si quieren conocer más sobre su trabajo, aquí les dejo sus datos:📱 WhatsApp: +57 314 4704863📸 Instagram: @nicomerizaldez📸 Instagram: @proyectodevidapdv
Creo que heredé de mi papá la fascinación por la muerte y he desarrollado una relación abierta y sin tapujos con ella. Muchas veces me pesco pensando ¿cómo será, qué se sentirá y para dónde iré(mos)? Por razones personales hace unos años decidió dejar por escrito bajo qué circunstancias quisiera morir dignamente, y desde entonces no he dejado de pensar en el final de la vida.En el proceso me hablaba mucho del Dr. Santoyo, quien lo ha acompañado en la preparación de este documento, y varias veces me dijo "sería interesante que conversaras con él".Cuando SOMOS nació supe que quería escuchar a este "personaje" del cual mi papá me había hablado tanto.Conversar con alguien que ha acompañado a cientos de personas a morir dignamente, me recordó que pensar en la muerte, incluso prepararnos para ella, es una forma de honrar la vida.
Hace años escuché a mi mamá hablar de Laura, y desde entonces supe que quería conocerla. Nunca imaginé que ese momento llegaría, y mucho menos que sería mi segunda invitada en SOMOS.Tuve la fortuna de conversar con ella no una, sino dos veces, y cada encuentro me recordó que, incluso en los momentos más oscuros, puede haber luz y alegría.Su historia me tocó profundamente porque muestra que, por doloroso que sea lo vivido, no tiene por qué definirnos ni condenarnos. Al contrario, el perdón puede convertirse en la puerta hacia nuestra propia libertad.En un momento histórico donde todo parece resquebrajarse, Laura apareció en mi vida para recordarme que, aunque a veces cueste verlo, detrás de todo está el amor que sostiene el misterio y el milagro de estar vivos.Ojalá disfruten este episodio tanto como yo.
Con muchísimos nervios, me senté por primera vez frente a un micrófono para conversar con un hombre —no por su profesión ni por su fama—, sino por su mirada tan honesta y radical ante la vida.Hace unos meses escuché una entrevista que le hizo BBVA y quedé anonadada al oír a un actor hablar con tanta soltura y autenticidad sobre temas tan complejos como el trauma, la infancia y las relaciones de pareja.Me quedé con tantas ganas de conversar con él que me animé a hacer algo que nunca había hecho: escribirle a un desconocido para entrevistarlo.SOMOS nace con el “sí” que Andrés me dio… y con la certeza de que, más que respuestas, lo que tengo son preguntas para hacer el resto de mi vida.











