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Técnica Fórmula 1 · Podcast de F1
Técnica Fórmula 1 · Podcast de F1
Author: tecnicaformula1
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Analizamos la F1 al detalle, desde todos los puntos de vista posibles a través de entrevistas y tertulias: noticias, opiniones especializadas, técnica, estadísticas, interpretaciones de la mano de periodistas, ingenieros y pilotos. Pero no sólo de F1 vive el hombre, así que también hablamos del WEC y la Fórmula E. Utiliza https://www.speakpipe.com/tecnicaformula1 para dejarnos en audio las preguntas, sugerencias o temas a tratar en nuestro podcast y con nuestros invitados. Facebook: facebook.com/podcasttecnicaformula1 Twitter: @RaulMolinaRecio
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La ausencia de Fórmula 1 este fin de semana no implica falta de acción en el mundo del motor. Al contrario. La resaca del Gran Premio de Japón sigue muy presente, alimentando debates que van mucho más allá de una simple carrera. Y en el Podcast Técnica Fórmula 1 han decidido hacerse eco de ellos.
Suzuka: algo más que resultados.
El paso por Suzuka no dejó a nadie indiferente.
La carrera evidenció problemas estructurales en la actual Fórmula 1, desde la interpretación de los adelantamientos hasta cuestiones de seguridad, como el accidente de Oliver Bearman.
Pero, sobre todo, puso de manifiesto una desconexión creciente entre lo que ocurre en pista y lo que el espectador es capaz de entender.
En este contexto, estas semanas sin Grandes Premios se han convertido en un espacio para la reflexión.
Aficionados, analistas y protagonistas han participado en un debate cada vez más intenso sobre el rumbo de la categoría.
Las encuestas realizadas entre seguidores reflejan una preocupación real por la evolución del deporte, especialmente en lo relativo a la normativa técnica.
¿Redefiniendo el significado de piloto?
Uno de los puntos más interesantes del debate es la posible redefinición del perfil del piloto. ¿Estamos ante una generación en la que la gestión de la energía eléctrica será tan importante como el talento al volante?
Si es así, el concepto tradicional de pilotaje podría estar cambiando más de lo que parece.
También se ha abierto la discusión sobre la naturaleza de ciertos problemas técnicos.
Situaciones como la falta de potencia eléctrica en algunos momentos de carrera plantean una cuestión relevante: ¿deben considerarse fallos estratégicos, errores de gestión o simplemente problemas de fiabilidad, al mismo nivel que cualquier avería mecánica?
En paralelo, el análisis técnico continúa.
Las diferencias de potencia entre motores siguen siendo un factor determinante, con Mercedes liderando y otros fabricantes intentando recortar distancias, quizás mediante herramientas como el ADUO.
Un sistema que, por otra parte, y aunque busca equilibrar la competición, introduce nuevas incógnitas sobre el futuro de la categoría.
¿Y si el futuro está fuera de la F1?
Fuera de la F1 (y teniendo en cuenta las amenazas de algunos grandes pilotos de abandonar la categoría), el protagonismo este fin de semana recae en el Rally de Croacia. Una prueba que destaca por su complejidad técnica, con tramos exigentes, superficies cambiantes y un alto nivel de desafío para pilotos y equipos.
La gestión del ritmo, la precisión en la conducción y la capacidad de adaptación serán claves en un rally que suele ofrecer sorpresas.
Por otra parte, la NASCAR aterriza en Bristol, uno de los circuitos más espectaculares del calendario.
Un trazado corto, intenso y propenso a los contactos, donde la acción está prácticamente garantizada.
Dos competiciones muy distintas, pero con un denominador común: la claridad en lo que sucede en pista.
Y ahí es donde la Fórmula 1 tiene, probablemente, su mayor reto.
Con varias semanas por delante antes de la próxima cita, la categoría tiene margen para analizar, ajustar y, si es necesario, replantear ciertos aspectos.
Porque más allá del espectáculo, el objetivo debería ser recuperar algo esencial: que la competición vuelva a ser comprensible. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
La Fórmula 1 vive uno de esos momentos bisagra que, con el tiempo, terminan marcando una época. Y es una cuestión tan importante que, durante este mes que no hay carreras, debido a la inestable situación internacional, el Podcast Técnica Fórmula1, con analistas y aficionados, ha decidido tratar en profundidad.
5 semanas sin actividad en pista… pero con mucha actividad fuera.
Tras la tormenta generada por el Gran Premio de Japón, la categoría afronta una semana sin competición en pista, pero con una actividad frenética fuera de ella.
Debate, análisis, encuestas y una creciente división entre aficionados y protagonistas reflejan una realidad incómoda: la F1 no está dejando indiferente a nadie, pero tampoco está convenciendo a todos.
El núcleo del problema parece claro. La actual normativa ha introducido un cambio profundo en la forma de competir, desplazando el protagonismo tradicional del pilotaje hacia la gestión energética.
Ya no se trata únicamente de frenar más tarde, cuidar los neumáticos o encontrar el límite en cada curva. Ahora, la clave puede estar en cómo se administra la energía eléctrica a lo largo de la carrera.
Este cambio ha abierto un debate de fondo sobre la esencia del deporte. ¿Sigue siendo la Fórmula 1 el campeonato del mundo de pilotos o se ha convertido en una competición donde la gestión técnica determina el resultado? Las opiniones están divididas.
¿Es esto evolución?
Por un lado, hay quien defiende que esta evolución es lógica. La tecnología híbrida forma parte del ADN actual del automovilismo y, por tanto, debe integrarse también en la competición.
Desde esta perspectiva, los mejores pilotos no son solo los más rápidos, sino los que mejor entienden y gestionan todos los recursos del monoplaza.
Por otro, una parte importante de la afición y del propio paddock considera que este enfoque diluye el espectáculo y aleja la competición de su esencia más pura.
La dificultad para interpretar lo que ocurre en pista (que fue algo ya evidente en Suzuka) no hace más que alimentar esta percepción.
A este debate se suma un factor clave: la igualdad técnica.
Las estimaciones de potencia de las unidades de potencia muestran diferencias significativas entre fabricantes, con Mercedes como referencia y Honda y Audi claramente por detrás.
En este contexto, mecanismos como el ADUO (Additional Development Usage Opportunity) buscan equilibrar el rendimiento, permitiendo a los motoristas menos competitivos disponer de más recursos de desarrollo.
Sin embargo, la introducción de estos sistemas abre otro frente: ¿hasta qué punto la F1 se está acercando a modelos como el Balance of Performance (BoP) utilizado en otras categorías? Y, más importante aún, ¿es compatible este enfoque con la filosofía histórica del campeonato?
Y aún hay más problemas.
Mientras tanto, los equipos siguen lidiando con problemas más inmediatos.
Mercedes, por ejemplo, ha mostrado debilidades en las salidas, acumulando pérdidas significativas de posiciones en las primeras vueltas. Un aspecto que, en un campeonato tan ajustado, puede marcar la diferencia.
En paralelo, la conversación con los aficionados adquiere cada vez más peso. Las encuestas y los comentarios reflejan una comunidad activa, crítica y cada vez más implicada en el análisis del deporte.
Preguntas como si estamos ante un cambio en las habilidades necesarias para ser un piloto de élite o si los problemas energéticos deben considerarse fallos de fiabilidad evidencian la profundidad del debate.
Por otro lado, con la F1 en pausa, otras competiciones toman el relevo.
La NASCAR en Bristol promete espectáculo en uno de los trazados más icónicos del calendario, mientras que el Rally de Croacia se presenta como una de las citas más técnicas y exigentes del Mundial.
Pero, en realidad, todas las miradas siguen puestas en la Fórmula 1.
Porque más allá de los resultados, lo que está en juego es algo mucho más importante: su identidad. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
La Fórmula 1 atraviesa un momento delicado. El Gran Premio de Japón, tercera prueba del Campeonato, ha vuelto a poner de manifiesto una desconexión creciente entre lo que ocurre en pista y lo que el espectador, e incluso los propios protagonistas, son capaces de interpretar. A ver qué nos pueden aclarar en los programas de esta semana del Podcast Técnica Fórmula 1.
Suzuka evidencia un problema de fondo.
Suzuka ofreció una carrera con movimiento, adelantamientos y cambios de posición. Sobre el papel, todo lo que se le puede pedir a una competición.
Pero la sensación general tras la bandera a cuadros fue muy distinta: incertidumbre, dudas y una pregunta cada vez más recurrente… ¿qué estamos viendo exactamente?
El problema radica en la naturaleza de la actual reglamentación. La gestión energética, el uso de la batería y los sistemas híbridos han adquirido tal protagonismo que han diluido el peso del pilotaje puro.
Hoy, un adelantamiento puede depender más de un pico de energía disponible que de una maniobra al límite.
Y, ¿Qué opinan los pilotos?
Las propias declaraciones de los pilotos reflejan esta realidad. La comparación de Leclerc con las “setas” de Mario Kart no es casual.
Tampoco lo son los comentarios en el corralito o la reflexión de Carlos Sainz, que llegó a definir algunos adelantamientos como simples “rebasamientos de autopista”.
Este contexto genera una consecuencia directa: la pérdida de referencia.
Ya no es fácil identificar quién está pilotando mejor, quién tiene más ritmo o quién está gestionando mejor la carrera. Todo queda condicionado por variables técnicas poco visibles para el espectador.
Lo más interesante de la carrera.
La carrera en sí dejó varios puntos de interés. La salida fue especialmente movida, con Piastri tomando el liderato y varios cambios de posición en el grupo delantero.
Antonelli, finalmente ganador, protagonizó adelantamientos destacados en las primeras vueltas, mientras que Russell mostraba un rendimiento irregular difícil de explicar.
Las paradas en boxes y, especialmente, el coche de seguridad tras el accidente de Oliver Bearman en la vuelta 22, marcaron el desarrollo estratégico de la prueba. Algunos equipos salieron claramente beneficiados, en una carrera donde la suerte volvió a jugar un papel relevante.
Lo que nos deja claro el accidente de Bearman.
Pero más allá del resultado, el accidente de Bearman abre un debate mucho más serio: la diferencia de velocidad entre monoplazas, derivada de la gestión energética, provocó una situación de riesgo evidente.
No es solo una cuestión de espectáculo, es un problema de seguridad que la categoría no puede ignorar.
En cuanto al rendimiento de los equipos, Mercedes se confirmó como la referencia en ritmo, seguido de McLaren y Ferrari. Sin embargo, Red Bull continúa mostrando debilidades, mientras que Aston Martin sigue sin encontrar soluciones a sus problemas técnicos.
La zona media dejó algunas sorpresas, como el sólido séptimo puesto de Gasly por delante de Verstappen, reflejando un campeonato más abierto… aunque no necesariamente más comprensible (ni competitivo).
Lo que sí entendemos.
En paralelo, la IndyCar ofrecía en Barber una carrera estratégica pero clara en su desarrollo. Álex Palou se llevó la victoria mostrando un dominio reconocible, en una categoría donde el rendimiento sigue siendo más fácil de interpretar.
Ese contraste es, probablemente, el mayor problema de la Fórmula 1 actual.
Con un parón de cinco semanas por delante, la categoría tiene margen para reaccionar. Pero la cuestión ya no es solo mejorar el espectáculo. Es recuperar la esencia competitiva, devolver el protagonismo al piloto y, sobre todo, hacer que lo que ocurre en pista vuelva a ser comprensible.
Porque si el espectador no entiende la carrera, el problema no es del espectador. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
El Gran Premio de Japón ha confirmado una sensación que empieza a ser incómodamente habitual en la Fórmula 1 actual: hay acción en pista, pero cada vez cuesta más entender qué está ocurriendo realmente. ¿Eso nos gusta? Pues tenemos dos episodios del Podcast Técnica Fórmula 1 esta semana para decidirlo.
Suzuka iba a ser la vara de medir.
Suzuka, uno de los circuitos más técnicos y exigentes del calendario, prometía ser un buen termómetro tras lo visto en China. Sin embargo, lejos de aportar claridad, la carrera ha dejado más dudas que certezas.
Adelantamientos, cambios de posición y diferencias de ritmo han estado presentes, pero bajo una sombra constante: ¿cuánto hay de talento del piloto y cuánto de gestión energética?
Ese es el gran problema de la F1 moderna. La actual reglamentación ha llevado la gestión de la batería y los sistemas híbridos a un punto en el que resulta difícil distinguir si un adelantamiento responde a una maniobra brillante o simplemente a una ventaja técnica puntual.
Como ironizaba Oscar Piastri tras la carrera, la sensación es similar a usar “setas” en un videojuego: momentos de velocidad artificial que distorsionan la competición real.
La comparación con otras categorías no ayuda a la Fórmula 1.
Mientras que en la IndyCar o la NASCAR resulta relativamente sencillo identificar quién es más rápido, quién gestiona mejor los neumáticos o quién arriesga más en frenada, en la F1 todo parece envuelto en una capa de incertidumbre técnica.
El espectador – e incluso los propios pilotos – no tienen claro qué está marcando realmente las diferencias.
En este contexto, la victoria de Kimi Antonelli con Mercedes y su pole position refuerzan el buen momento del equipo alemán, que lideró en ritmo de carrera por delante de McLaren y Ferrari.
Sin embargo, ni siquiera estos datos aportan una lectura clara del rendimiento real de cada escudería, ya que la gestión energética vuelve a condicionar cualquier análisis.
Más preocupante aún es el apartado de la seguridad.
El fuerte accidente de Oliver Bearman, provocado por una diferencia de velocidad cercana a los 50 km/h al encontrarse con un coche más lento en fase de “clipping”, ha encendido las alarmas.
No se trata ya solo de espectáculo o comprensión, sino de un riesgo real para los pilotos derivado directamente de la normativa actual.
La carrera tuvo momentos interesantes, especialmente en la salida, con Oscar Piastri colocándose al frente y un inicio muy dinámico en el grupo delantero.
Sin embargo, a medida que avanzaban las vueltas, la sensación de artificialidad se imponía.
Situaciones como la pérdida de rendimiento de George Russell o la imposibilidad de mantener ciertos ritmos no terminan de explicarse únicamente desde la conducción.
Pero también hubo estrategia.
Las estrategias también jugaron su papel, especialmente tras la aparición del coche de seguridad provocada por el accidente de Bearman.
Algunos equipos se vieron claramente beneficiados, lo que volvió a introducir un factor de azar en una carrera ya de por sí difícil de interpretar.
En la zona media, destacó el séptimo puesto de Pierre Gasly por delante de Max Verstappen, reflejo del momento irregular de Red Bull. También llamó la atención el rendimiento discreto de Aston Martin, pero que al menos terminó la carrera con el coche de Alonso, todavía afectado por problemas técnicos como las vibraciones.
Las comparaciones son odiosas,… pero hay que hacerlas.
Mientras tanto, fuera de la Fórmula 1, la IndyCar ofrecía en Barber una carrera más comprensible desde el punto de vista competitivo.
Álex Palou se llevó la victoria en una prueba estratégica, beneficiado en parte por errores de sus rivales, pero mostrando en todo momento un ritmo sólido y reconocible.
La comparación es inevitable. Y no deja en buen lugar a la F1.
Con cinco semanas por delante hasta la próxima cita, la categoría tiene tiempo para reflexionar. Pero la cuestión ya no es solo mejorar el espectáculo, sino recuperar algo más básico: que lo que ocurre en pista vuelva a tener sentido. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
Más allá de la Fórmula 1, el fin de semana del motor también tendrá su foco en Estados Unidos, donde la IndyCar disputa una nueva cita en el siempre técnico Barber Motorsports Park, en Alabama. Pero el plato fuerte del segundo programa de la semana del Podcast Técnica Fórmula 1 son las respuestas a los comentarios de los aficionados: reflexiones nada, nada despreciables.
Barber, el espectáculo que esperamos.
El Barber Motorsports Park, circuito permanente, de 3,7 kilómetros y 17 curvas, destaca por su fluidez y por un diseño que exige precisión constante. Con cambios de elevación de hasta 24 metros y una anchura limitada, adelantar no es sencillo, lo que convierte la estrategia y la paciencia en factores clave para el resultado final.
El historial reciente deja claro quiénes han sabido dominar este trazado. Alex Palou llega como ganador en 2025, mientras que Scott McLaughlin se impuso en 2023 y 2024. También Pato O’Ward sabe lo que es ganar aquí.
Todo apunta a una carrera táctica, donde los errores se pagan caros y las oportunidades son escasas.
Aficionados: qué opinan y qué esperan de la temporada de F1.
Pero más allá de la competición, el pulso real de este inicio de temporada lo están marcando los aficionados. Las reacciones a los programas emitidos tras las dos primeras carreras reflejan una mezcla interesante de crítica, adaptación y cierta esperanza.
Muchos seguidores reconocen que el inicio de la temporada 2026 estuvo condicionado por prejuicios, especialmente tras una carrera de Australia que generó bastante rechazo. Sin embargo, el paso por China ha servido para cambiar esa percepción en parte.
Al volver a ver las carreras con otro enfoque, algunos aficionados han encontrado más valor en lo que inicialmente parecía un espectáculo pobre.
La conclusión general, de analistas y aficionados, es clara: esta Fórmula 1 necesita tiempo.
Como ya ocurría en reglamentos anteriores, habrá carreras brillantes, otras simplemente correctas y algunas decepcionantes. Pero también existe la sensación de que, si el espectáculo no acompaña, la normativa podría ajustarse para mejorar la situación.
China ha sido un primer paso en la dirección correcta. Ahora toca ver si esa evolución se mantiene en circuitos más exigentes como Suzuka.
Y si no, nos conformaremos con la IndyCar (y las Nascar) que siguen ofreciendo un producto sólido, incluso en circuitos menos propicios para el espectáculo puro.
Mientras tanto, los aficionados hacen lo que mejor saben: observar, analizar… y, poco a poco, adaptarse a una nueva era del automovilismo. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
La Fórmula 1 afronta en Suzuka algo más que la tercera carrera de la temporada. El GP de Japón se presenta como una auténtica prueba de fuego para saber si lo visto en China fue un espejismo… o el inicio de una mejora real del espectáculo. Y el Podcast Técnica Fórmula 1 está aquí para prepararnos, para lo bueno y para lo malo.
De malo a pasable.
Tras un arranque de campeonato decepcionante en Australia, el paso por Shanghái dejó señales positivas: más adelantamientos, mejor comprensión de la gestión energética y carreras más disfrutables.
Ahora la gran incógnita es si esa tendencia podrá consolidarse en un circuito mucho más exigente como Suzuka.
El trazado japonés no es uno cualquiera. Con su icónica configuración en forma de ocho, sus 18 curvas y secciones míticas como las eses o la 130R, Suzuka es un circuito que premia el talento puro del piloto.
Pero también es un escenario que puede castigar duramente a esta nueva Fórmula 1 si el equilibrio entre rendimiento y gestión energética no está bien resuelto.
Los grandes problemas que podrían darse.
Uno de los grandes temores es volver a ver situaciones incómodas como el lift and coast en zonas rápidas, algo que la propia F1 quiere evitar tras las críticas recibidas en Australia.
Si los pilotos se ven obligados a levantar el pie en curvas de alta velocidad, el espectáculo podría resentirse gravemente.
Desde el punto de vista técnico, el reto es mayúsculo. Pirelli ha seleccionado los tres compuestos más duros de su gama (C1, C2 y C3) para hacer frente a un circuito que exige mucho a los neumáticos debido a las cargas laterales constantes.
Además, el reasfaltado reciente del trazado añade un elemento de incertidumbre: más agarre inicial, pero también riesgo de graining, especialmente en las primeras sesiones.
Previsiones para la carrera.
Las temperaturas, previsiblemente moderadas, podrían favorecer estrategias a una sola parada, como ya ocurrió en 2025. Sin embargo, todo dependerá del comportamiento real del asfalto y de la evolución de la pista durante el fin de semana.
En cuanto a los frenos, Suzuka es un circuito relativamente poco exigente: apenas cuatro zonas de frenada y solo un 10% de la vuelta bajo esta fase.
Esto desplaza el foco hacia otros aspectos clave como la estabilidad aerodinámica y la eficiencia en curvas rápidas.
Lo más morboso del fin de semana.
A todo esto se suma el factor emocional: Honda compite en casa, ante su afición, en un circuito de su propiedad. La presión y las expectativas estarán muy presentes.
Aquí es donde Aston Martin, o más concretamente, su motorista, Honda, se juega realmente su prestigio.
Aún así, la gran pregunta sigue en el aire: ¿confirmará Suzuka que la Fórmula 1 va en la buena dirección o volverán las dudas? Este fin de semana empezaremos a tener respuestas más claras. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
El fin de semana del motor no se limita a la Fórmula 1, y menos ahora, que no es precisamente la competición más apasionante. Como contrapunto, analizado en el Podcast Técnica Fórmula 1, tanto el Mundial de Rallies como la IndyCar ofrecieron capítulos intensos, aunque con resultados y sensaciones muy diferentes.
Sorpresas en el Rally de Kenia.
En el Rally de Kenia, una de las pruebas más duras del calendario del WRC, el guion cambió por completo respecto a lo esperado.
Los principales candidatos al título sufrieron problemas mecánicos, errores o condiciones extremadamente complicadas, lo que abrió la puerta a un desenlace inesperado.
En ese contexto, Takamoto Katsuta logró una victoria tan sorprendente como merecida, aprovechando un rally lleno de abandonos y dificultades.
La prueba africana volvió a demostrar por qué es una de las más especiales del campeonato. Las condiciones cambiantes, los problemas técnicos y los errores de los favoritos provocaron una auténtica debacle entre varios de los pilotos que aspiraban al triunfo.
El resultado fue un rally imprevisible, con continuos cambios en la clasificación y momentos de gran tensión.
Kenia: más allá de los puntos.
Más allá de la clasificación final, el Rally de Kenia volvió a ofrecer imágenes espectaculares y situaciones extremas que ponen a prueba tanto a pilotos como a máquinas.
La victoria de Katsuta fue celebrada por muchos aficionados, en parte por el carácter inesperado del resultado y en parte por la constancia del piloto japonés en una prueba especialmente exigente.
3 Wide: Kirkwood se lleva la victoria en Arlington.
En la tercera carrera de la temporada de la IndyCar, que se han celebrado en 3 semanas consecutivas, disputado en el circuito urbano de Arlington, una cita que en su primera edición dejó sensaciones algo más discretas, tuvimos una buena carrera.
La prueba no ofreció el espectáculo esperado, eso es cierto, aunque sí tuvo un claro protagonista: Kyle Kirkwood, que logró la victoria gracias a un ritmo final imposible de igualar.
Alex Palou, uno de los grandes favoritos del campeonato, tuvo que conformarse con la segunda posición, incapaz de seguir el ritmo de Kirkwood en el último stint.
El podio lo completó Will Power, que firmó una actuación sólida en una carrera marcada más por la estrategia que por los grandes duelos en pista.
Con estos resultados, el fin de semana dejó una mezcla interesante de emociones en el mundo del motor: una Fórmula 1 que parece empezar a encontrar su camino competitivo, un rally africano lleno de caos y espectáculo, y una IndyCar que sigue ofreciendo carreras intensas incluso cuando el trazado no ayuda demasiado al espectáculo.
Entramos ahora en un momento de calma, pero el Podcast Técnica Fórmula 1 no para y mantendrá a los aficionados al tanto de todo lo que ocurra en este periodo de “calma chicha”. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
El GP de China dejó una sensación muy distinta a la que había provocado el inicio de temporada en Australia. Sin ser todavía una conclusión definitiva sobre la nueva reglamentación, el fin de semana de Shanghái ofreció carreras mucho más entretenidas, con adelantamientos reales, mejor gestión de la energía y una lectura estratégica más comprensible para los aficionados. El Podcast Técnica Fórmula 1 analiza “si ya nos vuelve a gustar la F1”.
Las primeras señales, en la sprint.
La Sprint ya anticipó que el circuito chino podía ofrecer un escenario diferente. Hubo adelantamientos, toques y errores que mantuvieron el interés, pero fue el domingo cuando realmente apareció la mejor versión del fin de semana.
La carrera mostró luchas en pista, cambios de ritmo y pilotos capaces de gestionar la energía de forma inteligente, algo que se percibió especialmente en el caso de Lewis Hamilton, muy hábil en el uso de la batería y en los momentos de ataque.
En la clasificación también hubo historia. Kimi Antonelli firmó la pole más joven de la historia, confirmando el gran momento de Mercedes, mientras George Russell partía a su lado. Ferrari parecía algo más cerca que en la cita anterior, mientras Red Bull dejaba dudas incluso a una vuelta.
Lo inesperado de la carrera.
La carrera estuvo marcada por varios factores inesperados. Antes de apagarse el semáforo se produjeron varias ausencias importantes en la parrilla, con los dos McLaren, Bortoleto y Albon fuera de la salida.
El inicio dejó intensos intercambios de posiciones entre los Mercedes y los Ferrari, con adelantamientos agresivos que ofrecieron una imagen más competitiva que la vista en Melbourne.
Las estrategias también jugaron un papel importante:a lgunos equipos apostaron por comenzar con neumáticos blandos, lo que provocó paradas muy tempranas, intensificadas después por la salida del coche de seguridad tras la detención de Lance Stroll en pista. Ese momento reorganizó la carrera y abrió un escenario táctico interesante.
La segunda mitad del Gran Premio dejó varios momentos destacados. Russell se vio atrapado por los Ferrari tras una relanzada, pero más adelante recuperó posiciones. En las vueltas centrales se produjeron intensas luchas entre Hamilton, Leclerc y el propio Russell, con Hamilton mostrando mayor inteligencia estratégica que su compañero de equipo.
Los abandonos más importantes.
La carrera también tuvo varios abandonos importantes. Fernando Alonso se retiró en la vuelta 35 por los persistentes problemas de vibraciones en su Aston Martin, mientras Max Verstappen abandonó en la vuelta 47. En la parte media destacó la batalla final entre Franco Colapinto y Carlos Sainz, que permitió al madrileño rescatar dos puntos valiosos.
Finalmente, Antonelli logró la victoria por delante de Russell, completando un doblete para Mercedes. Hamilton terminó tercero, seguido de Leclerc, mientras Oliver Bearman firmó una notable quinta posición. La carrera también confirmó el buen momento de Alpine, que logró puntuar con sus dos pilotos, y el sólido rendimiento que está mostrando Haas en este arranque de campeonato.
Tras las dudas iniciales (que aún no nos hemos quitado de encima), Shanghái dejó al menos una sensación positiva: esta Fórmula 1 puede ofrecer carreras interesantes, eso sí, cuando el circuito y las condiciones estratégicas acompañan. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
La Fórmula 1 aterriza en Shanghái para el Gran Premio de China, primer formato sprint del año, mientras el Mundial de Rallies llega a Kenia. Dos escenarios muy distintos, pero unidos por una misma idea: llega un momento importante para medir de verdad dónde está cada uno. Y el Podcast Técnica Fórmula 1 no pierde la oportunidad de prepararnos para ello.
La temporada entra en velocidad de crucero.
En Fórmula 1, China aparece como una prueba especialmente reveladora. Después de un arranque de campeonato que ha dejado más dudas que certezas, Shanghái puede ayudar a entender mejor el comportamiento real de estos coches y, sobre todo, cómo afecta la nueva gestión energética al espectáculo.
El circuito chino, de 5,451 kilómetros, mezcla largas rectas con curvas lentas y enlazadas rápidas, lo que lo convierte en un trazado muy completo desde el punto de vista técnico.
Además, el hecho de albergar el primer sprint del año añade presión: habrá menos margen para afinar reglajes y cualquier error se pagará más caro.
Previsión: estrategias conservadoras.
Pirelli repite la selección de compuestos C2, C3 y C4, una elección continuista para un trazado que ya el año pasado mostró una tendencia clara hacia estrategias conservadoras, con protagonismo del neumático duro y escaso uso del blando en carrera.
El asfalto, reasfaltado en 2024, ofreció mucho agarre pero también generó graining, especialmente en el eje delantero. Un año después, el desgaste de la superficie puede haber reducido ese efecto, aunque será una de las claves a observar desde los primeros entrenamientos.
También habrá atención especial al sistema de frenado. Brembo considera Shanghái un circuito de exigencia media para los frenos, con siete frenadas por vuelta y un punto especialmente crítico en la curva 14, al final de una larguísima recta donde se pasa de más de 300 km/h a apenas 77.
En esta nueva F1, además, las frenadas están cambiando: menos presión sobre el pedal, tiempos de deceleración más largos y una búsqueda cada vez más agresiva de recuperación de energía.
Ese equilibrio entre rendimiento, estrategia y recarga volverá a estar en el centro del debate.
En lo deportivo, la gran incógnita es si el campeonato será capaz de ofrecer en China una imagen más convincente que la de Australia. Shanghái debería permitir otra lectura del rendimiento de los equipos, del valor real de la clasificación sprint y de la capacidad de los pilotos para gestionar neumáticos, energía y adelantamientos en un contexto técnico todavía poco digerido por todos.
De Asia a África.
Mientras, el WRC encara una de sus citas más exigentes y espectaculares con el Rally de Kenia, que vuelve a presentarse como una prueba salvaje, imprevisible y visualmente espectacular.
Es uno de esos rallies que mantienen intacta una personalidad propia dentro del WRC: tramos duros, terreno cambiante, condiciones extremas y una exigencia mecánica altísima.
Más que en ninguna otra cita, aquí no basta con ser rápido; hay que sobrevivir, leer el terreno, evitar errores y gestionar el coche con inteligencia.
La prueba africana vuelve a reunir todos los ingredientes que la han convertido en una de las citas más especiales del calendario: los equipos llegan sabiendo que cualquier pequeño problema puede convertirse en un desastre, y que la fiabilidad, la resistencia y la lectura estratégica del rally serán tan decisivas como el ritmo puro.
Además, la presencia de nombres fuertes y el siempre atractivo regreso de Ogier añaden un punto más de interés competitivo a una prueba que rara vez decepciona. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
El Gran Premio de Australia de 2026 acaba de inaugurar la temporada de Fórmula 1, pero lejos de despejar incógnitas ha dejado un regusto amargo entre buena parte de los aficionados. Y en el Podcast Técnica Fórmula 1 toca hablar de ello: sensaciones, esperanzas y realidades tras la primera prueba del año.
¿Se confirman las sensaciones de la pretemporada?
Lo que debía ser la primera gran prueba del nuevo ciclo técnico ha terminado mostrando muchas de las preocupaciones que ya se habían insinuado en la pretemporada: carreras difíciles de seguir, coches gestionando energía de forma agresiva y una sensación general de espectáculo descafeinado. Las críticas en las redes sociales no pueden ser más feroces.
La clasificación ya había dado pistas de por dónde irían los tiros: George Russell se llevó la pole con autoridad para Mercedes, seguido por su compañero Kimi Antonelli, en un resultado que evidenció el buen trabajo del equipo alemán a una vuelta.
Ferrari parecía cerca, pero a cierta distancia, mientras Red Bull y McLaren quedaban algo más atrás de lo esperado. La sesión dejó también momentos llamativos, como el enorme esfuerzo de los mecánicos de Mercedes para tener el coche listo antes de la Q3.
En carrera, el inicio fue prometedor.
Las salidas de los Ferrari fueron agresivas y los primeros compases ofrecieron algunos adelantamientos interesantes, incluidos varios intercambios de posición entre Russell y Leclerc que levantaron cierta polémica por la forma en que se producían, muchas veces más por diferencia de potencia que por maniobras puramente de piloto.
Sin embargo, el desarrollo del Gran Premio pronto cayó en una dinámica marcada por las neutralizaciones y las estrategias.
El abandono de Isack Hadjar en la vuelta 12 provocó el primer Virtual Safety Car, momento que aprovecharon varios equipos para detenerse. Mercedes incluso realizó una doble parada, mientras Ferrari optaba por mantenerse en pista y tratar de construir su propia estrategia.
La carrera siguió ese patrón durante casi toda su evolución: un segundo VSC en la vuelta 19 por el abandono de uno de los Cadillac volvió a agitar las decisiones desde el muro, con pilotos como Lindblad, Verstappen o Bearman aprovechando para cambiar neumáticos.
Ferrari, en cambio, retrasó sus paradas hasta las vueltas 26 y 29, apostando por un enfoque alternativo que finalmente no les permitió discutir seriamente la victoria.
Se confirma el dominio de Mercedes.
El resultado final confirmó el dominio de Mercedes en este inicio de temporada: Russell ganó el Gran Premio, seguido por Antonelli y Leclerc, mientras Hamilton terminó cuarto.
Norris y Verstappen (¡que había salido desde la 20ª posición!) completaron las posiciones inmediatamente posteriores. Más atrás destacaron actuaciones como las de Bearman, Lindblad o Bortoleto dentro de la zona de puntos.
Lo que oculta la carrera en Albert Park.
Pero más allá de la clasificación final, el debate se centra en el tipo de carreras que está ofreciendo esta nueva Fórmula 1.
La categoría presumió de haber alcanzado más de 120 adelantamientos, una cifra muy superior a la del año anterior, aunque muchos analistas consideran que ese dato oculta una realidad más compleja: adelantamientos generados por diferencias de energía o potencia más que por lucha directa en pista.
A esto se suma la crisis de Aston Martin-Honda, ya plenamente visible en Melbourne. Los problemas de vibraciones del motor, la falta de repuestos y las críticas internas dentro del equipo han puesto el proyecto bajo el foco desde la primera carrera.
Y tampoco Williams parece haber encontrado todavía el camino correcto.
La temporada apenas ha empezado, pero el Gran Premio de Australia deja una sensación clara: te tiene que gustar mucho el Motor para seguir estas carreras. Le daremos otra oportunidad a ver si en China nos sorprenden.
Mientras la Fórmula 1 genera debate sobre su nuevo rumbo técnico, la IndyCar volvió a demostrar en Phoenix por qué sigue siendo una de las categorías más espectaculares del automovilismo. Así que en el segundo episodio de la semana del Podcast Técnica Fórmula 1 toca comparar la falta de espectáculo de Australia con el grandísimo espectáculo de Phoenix.
Newgarden: calma y autoridad.
En el óvalo de Arizona, Josef Newgarden firmó una victoria de gran autoridad tras una carrera intensa de 250 vueltas que mantuvo la emoción prácticamente hasta el final.
El piloto del Team Penske supo gestionar perfectamente las distintas fases de la carrera, combinando ritmo, estrategia y experiencia para imponerse finalmente a Kyle Kirkwood y David Malukas, que completaron el podio.
La prueba estuvo marcada por numerosas luchas en pista y cambios de liderazgo, con varios pilotos alternándose al frente durante diferentes momentos de la carrera.
Rasmussen da un recital de pilotaje.
Entre los protagonistas también destacó Christian Rasmussen, que lideró buena parte de la prueba antes de caer en la clasificación final, y Pato O’Ward, siempre competitivo dentro del grupo delantero. La carrera confirmó además el gran momento de Penske en este inicio de temporada.
El fin de semana, sin embargo, dejó una nota amarga con el abandono de Alex Palou tras un incidente en pista que lo dejó fuera de carrera muy pronto.
El español, que llegaba como líder del campeonato, se vio involucrado en un contacto que terminó con su monoplaza fuera de combate, un golpe duro en términos de puntos aunque todavía con margen para reaccionar en el campeonato.
Con estos resultados, Newgarden se coloca en lo más alto de la clasificación general tras dos pruebas disputadas, seguido de Kirkwood y Scott McLaughlin, mientras Palou cae a la quinta posición.
Tercera carrera en 3 semanas.
La IndyCar ya mira ahora hacia su próxima cita, que será especialmente singular: la nueva carrera urbana de Arlington (Texas). El trazado recorrerá el distrito deportivo de la ciudad y pasará junto a dos de sus escenarios más emblemáticos, el AT&T Stadium, sede de los Dallas Cowboys, y el Globe Life Field, estadio de los Texas Rangers.
El circuito tendrá una longitud de 2,73 millas y contará con características poco habituales, como un pit lane dividido y una sección técnica en forma de herradura junto al estadio.
La prueba promete ser uno de los eventos más llamativos del calendario, fruto de la colaboración entre Penske Entertainment y las organizaciones deportivas locales.
Con carreras intensas, variedad estratégica y luchas constantes en pista, la IndyCar sigue ofreciendo un contraste interesante con la Fórmula 1 (que no nos da nada de eso).
Y tras el espectáculo de Phoenix, el campeonato estadounidense confirma que todavía tiene mucho que decir esta temporada… y nosotros mucho que ver. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
Mientras la Fórmula 1 centra el foco en Melbourne, el automovilismo ya ha dejado un golpe sobre la mesa en Estados Unidos. El segundo episodio de la semana del Podcast Técnica Fórmula 1 nos cuenta como, en St. Petersburg, Alex Palou inauguró la temporada de IndyCar con una victoria de autoridad que confirma su estatus de referencia absoluta.
Lo que hizo Palou.
No partió desde la pole, gestionó el primer stint tras McLaughlin y Ericsson, ejecutó un overcut impecable y, una vez en cabeza, impuso un ritmo inalcanzable.
Fue un recital estratégico y de consistencia que subraya la dimensión de un piloto que, desde España, no siempre recibe la atención proporcional a su talento.
Y, mientras, en Melbourne…
En paralelo, el paddock de Fórmula 1 ya se prepara para la primera prueba real.
Las nuevas normas técnicas traerán una revolución profunda en los sistemas de frenado, íntimamente ligada al aumento de potencia del MGU-K, que pasará de 120 a 350 kW.
Esta mayor capacidad de regeneración alterará el reparto de frenada: el eje trasero dependerá mucho más del sistema eléctrico, permitiendo redimensionar discos y pinzas, e incluso reducir hasta un 20 % el tamaño de ciertos componentes en algunos escenarios.
Brembo anticipa un panorama de soluciones divergentes entre equipos.
Los discos delanteros crecerán ligeramente en diámetro, mientras que los traseros ofrecerán más opciones de tamaño y grosor.
La normativa permitirá mayor libertad en el diseño de pinzas (entre dos y ocho pistones) y exigirá que el sistema trasero pueda generar hasta 2500 Nm sin ayuda del motor eléctrico en determinadas condiciones.
Desafíos: técnicos y estratégicos.
El equilibrio entre frenado hidráulico y regenerativo será clave, especialmente cuando las baterías estén saturadas y no puedan absorber más energía.
El desafío no será solo técnico, sino estratégico: elegir el tamaño y configuración adecuados sin penalizar el peso en un coche que reducirá su masa mínima en 76 kg.
Algunos equipos podrían incluso reutilizar discos en varias carreras para ahorrar gramos críticos.
La combinación de aerodinámica activa y nuevos neumáticos más estrechos añadirá otra variable a la ecuación.
Sea como sea, la temporada de motor está ya a pleno rendimiento: con tres carreras disputadas en la Nascar, la IndyCar recién inaugurada (y de qué manera!) y con la Fórmula 1 a las puertas en Melbourne – amén de MotoGP, que se estrenó también el fin de semana pasado – ya no tendremos tiempo para aburrirnos… si las tensiones mundiales nos dejan. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
La espera terminó: la Fórmula 1 arranca en Albert Park con el nivel de incertidumbre más alto de los últimos años. Tras una pretemporada en la que nadie ha querido (o podido) mostrar todas sus cartas, el Podcast Técnica Fórmula 1 nos preparar para el Gran Premio de Australia, que se presenta como el primer examen real para monoplazas completamente renovados en aerodinámica y unidad de potencia.
Sin orden ni… idea.
No sólo desconocemos el orden real de la parrilla; tampoco está claro cómo serán las carreras en términos estratégicos, qué impacto tendrá la gestión energética ni cómo se comportarán las salidas en este nuevo contexto técnico.
A esa incertidumbre deportiva se suman factores externos, con tensiones geopolíticas que amenazan el calendario y generan dudas logísticas en las primeras citas del año.
Pero, al menos, el escenario es el adecuado: Melbourne, una pista icónica que celebra su 40.º aniversario como Gran Premio de Australia y que ofrece un entorno espectacular para abrir la temporada.
Lo único que podemos saber.
Desde el punto de vista técnico, Albert Park (5,278 kilómetros) combina rectas rápidas y curvas de velocidad media y baja sobre un asfalto liso y poco abrasivo.
Pirelli ha elegido los compuestos más blandos (C3, C4 y C5), lo que abre la puerta a estrategias variables.
Tradicionalmente, el desgaste no es extremo y el número de paradas dependerá en gran medida del comportamiento térmico y de la facilidad para adelantar, un aspecto históricamente limitado en este trazado urbano.
Por otra parte, el clima puede volver a ser protagonista.
En 2025 la carrera quedó dividida en fases por la lluvia, con salida en intermedios y múltiples cambios de estrategia.
Si las condiciones son secas, la referencia reciente apunta a dos paradas como opción dominante, aunque el compuesto blando podría tener cabida si los coches gestionan bien la degradación.
Los grandes interrogantes en Australia.
Entre los grandes interrogantes técnicos destacan las vibraciones y el software de simulación en Aston Martin-Honda, el seguimiento sobre el motor Mercedes (y la futura medición de compresión en frío y en caliente desde junio) y la incógnita sobre si Ferrari, Red Bull o McLaren han mostrado realmente su potencial.
La primera sesión de libres dará pistas clave: número de tandas largas, ritmo de clasificación y equilibrio térmico entre ejes serán indicadores decisivos.
¿Lo bueno? Australia no solo inaugura el calendario: inaugura las respuestas. Y lo hace en un circuito donde históricamente ha habido variedad de ganadores (Michael Schumacher lidera con cuatro triunfos) y donde McLaren es el constructor más exitoso.
El Mundial arranca con dudas, pero también con la promesa de que, por fin, veremos la verdad en pista. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
Con el telón de la pretemporada ya bajado, la conversación en torno a la Fórmula 1 se desplaza del cronómetro a las grandes preguntas que condicionarán 2026 y, como sabemos, en el Podcast Técnica Fórmula 1 no hay miedo a formularlas, poniendo sobre la mesa, en este segundo episodio de la semana, los temas que ahora mismo más preocupan, tanto a aficionados como a equipos.
Las unidades de potencia y su gestión.
El primer bloque es casi inevitable: unidades de potencia y gestión energética. La gran duda no es solo técnica; es deportiva.
Si la recuperación y el despliegue de energía obligan a levantar, recargar y “jugar” con modos de motor de forma agresiva, el riesgo es que el espectáculo se vuelva menos intuitivo para el público y más dependiente de estrategias que no siempre se ven en pista.
Unido a esto aparece otro foco: las salidas y los procedimientos.
Con Australia como primera prueba, la pregunta es qué puede ocurrir en Melbourne si hay coches que llegan con incertidumbre en fiabilidad o con sistemas que aún no están perfectamente afinados.
El nuevo modelo de fin de semana.
En paralelo, se abre la discusión sobre el modelo de fin de semana y la presión comercial: los aficionados (supuestamente) piden hasta 12 sprints, y la categoría explora cambios para dar más “acción real” en viernes.
El tema es delicado: más espectáculo, sí, pero sin perder el espacio necesario para preparar coches complejos y sin castigar a los novatos con menos tiempo útil en pista.
En lo deportivo-técnico, el Podcast Técnica Fórmula 1 intentará ordenar el tablero de los tres motoristas principales (Mercedes, Ford y Ferrari) y, de paso, responder a la gran sospecha de cada invierno: quién está fuerte de verdad y quién esconde.
Y aparece una cuestión casi filosófica: si otra vez los cuatro grandes parecen arriba y los pequeños no “dan en la tecla”, ¿hemos cambiado cosas para que, en el fondo, no cambie nada?
A partir de ahí, el guion vuelve a los focos calientes: Aston Martin-Honda, tratando de localizar el problema real, calibrar el impacto y plantear cuánto puede tardar en arreglarse algo que, por experiencia y recursos, parecía menos probable.
También hay hueco para el diagnóstico de Williams, para valorar el punto de partida de Audi y Cadillac, y para rescatar las novedades técnicas más llamativas, incluido el alerón “a la inversa” de Ferrari.
Y, de postre, IndyCar.
Aparte de apuntar a lo práctico (explicar al público, con claridad, cómo serán las carreras, qué modos existirán y cómo se entenderá lo que pase en pista cuando ya estemos en semana de Gran Premio) toca hacer un guiño a los petrolhead más acérrimos del motorsport: la temporada no vive solo de la F1.
Y es que este mismo fin de semana arranca la Indy en St. Pete, la NASCAR disputa su tercera carrera de la temporada en el COTA y se activan los próximos días de Fantasy.
Una despedida con una idea clara: la pretemporada se fue… y dejó más preguntas que certezas. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
La pretemporada de Fórmula 1 ha terminado. Y lo ha hecho con un giro que pocos esperaban. En España el golpe ha sido doble. No es lo único que se tratará, pero en este primer programa de la semana del Podcast Técnica Fórmula 1, toca hablar de las sombras que se proyectan sobre la temporada 2026 de Fórmula 1.
Mal comienzo y mal final
Aston Martin cerró los test de la manera más dura posible: sin poder rodar el último día por problemas de motor y dejando una sensación generalizada de decepción absoluta, pese a que el coche haya llamado la atención por su planteamiento radical.
El paralelismo que empieza a flotar (y que hasta hace nada parecía exagerado) es incómodo: un escenario que recuerda a los peores episodios de la era McLaren-Honda.
Solo que ahora con un proyecto que aspiraba a otra cosa y que, de momento, ha quedado en evidencia por fiabilidad y falta de kilometraje.
Y no es el único foco de inquietud para la afición española.
Williams, con Carlos Sainz como referencia nacional, tampoco invita al optimismo: llegada tarde, y, según ha trascendido, con un chasis “verde”, con sobrepeso y lejos de lo que debería ser una base sólida para empezar el año.
No es el tipo de pretemporada que genera confianza; es el tipo que obliga a apagar fuegos desde el minuto uno.
Mucho más que hablar de los españoles.
Más allá de nombres y banderas, el test deja una idea de fondo: la Fórmula 1 parece entrar en la temporada con demasiadas dudas sobre el espectáculo.
El debate sobre la complejidad de las unidades de potencia, los modos de gestión y las estrategias de recarga sigue creciendo, y la sensación “ceniza” no está solo en redes: también se respira dentro del paddock.
El temor es sencillo de explicar: que la carrera se parezca menos a una lucha en pista y más a una coreografía tecnológica donde lo decisivo sea cuándo y cómo recargar energía, incluso a costa de “romper” la esencia del ritmo de carrera.
En medio de esa niebla, los grandes nombres se recolocan.
Se apunta a que Mercedes ha superado su escollo de motor (al menos de forma provisional) mientras Red Bull, con Ford, y Ferrari ofrecen una pinta muy seria.
McLaren, como suele ser habitual, parece seguir la estrategia de la discreción: no enseñar demasiado hasta que haya puntos en juego.
Resultado: una pretemporada con más incertidumbre de la habitual, con varias decepciones sonoras y con la sensación de que Australia puede empezar con sorpresas… o con crisis prematuras. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
El sexto y último día de tests en Baréin nos ha dejado una jornada casi “definitiva” en cuanto a sensaciones de parrilla: mucho trabajo serio, simulaciones de carrera por todas partes y, al mismo tiempo, una bomba de fiabilidad que afecta de lleno a Aston Martin y a su nueva alianza con Honda. Todo esto, analizado a fondo en el último podcast de la semana, analizando el día y la pretemporada.
Graves, muy graves problemas.
Mientras la mayoría de equipos cerraban programas completos y empezaban a enseñar las mejores vueltas de toda la pretemporada, Aston Martin ha quedado prácticamente fuera de juego: solo seis vueltas en todo el día, un día condicionado por la avería de batería del día anterior y la falta de recambios.
Mientras, en pista, el rodaje era muy alto en casi toda la parrilla. Haas (170) y Racing Bulls (165) encabezaron el kilometraje, con Williams (141), Audi (135), Ferrari (132), Mercedes (131) y Red Bull (124) también muy por encima del centenar. McLaren completó 113 giros, y Cadillac se quedó en 99.
En ese contexto de normalidad productiva, el dato de Aston Martin no es una anécdota: es un síntoma grave en el peor momento posible, con el inicio de temporada a la vuelta de la esquina.
En contraste, para el resto de equipos, la mañana transcurrió con el patrón habitual: aerodinámica al inicio (parrillas de sensores voluminosas en todos) y, después, una sucesión de tandas largas tipo stint de carrera en buena parte de la parrilla.
Problemas reales también en otros equipos.
Hubo también un incidente relevante: bandera roja por la parada del Mercedes, que dejó entrever problemas reales de unidad de potencia.
Se habló de pérdida de presión y el equipo terminó sustituyendo la unidad, sin volver a salir durante buena parte de la mañana.
Aun así, Mercedes logró recopilar trabajo valioso más adelante, con Russell firmando tandas largas a ritmo constante en 1:36, aunque sin conocer cargas de combustible.
La tarde elevó el nivel. Tras tandas largas desde el inicio (12 a 17 vueltas en varios coches), llegó el tramo más “visible” de los tests: a hora y media del final aparecieron simulaciones de clasificación y vueltas de rendimiento, con los mejores tiempos de toda la pretemporada.
Es la típica secuencia del penúltimo y último día: primero se consolida el ritmo de carrera y luego se busca el titular del crono.
Lecturas de las simulaciones.
En el apartado de simulaciones, el día dejó lecturas claras.
Se vieron programas de carrera (no siempre completos) en pilotos como Antonelli antes de la bandera roja, Piastri, Ocon, Lindblad y Sainz.
Y simulaciones más completas (o cercanas a serlo) en Pérez, Ocon y Leclerc. En las referencias publicadas, Ocon firmó un promedio mejor que Pérez (1:40.355 frente a una simulación interrumpida y más lenta), y por la tarde aparecieron más tandas largas “limpias” con Lindblad (1:40.694) y Bearman (1:40.307), cada uno con estrategias distintas de compuestos.
Una historia de contrastes.
Pero el foco real del día estuvo lejos del cronómetro: Honda revienta.
El comunicado oficial confirmó que el problema de batería del AMR26 de Alonso obligó a cambiar por completo el plan: programa limitadísimo, solo tandas cortas, y todo ello por escasez de piezas de la unidad de potencia.
En otras palabras: Aston Martin llega a Australia sin haber completado una simulación de carrera completa y, peor aún, con una incertidumbre directa sobre la fiabilidad.
El temor no es solo “estar lejos en ritmo”; es, literalmente, si podrán completar la distancia de carrera en Melbourne sin volver a romper.
El contraste es duro porque el coche no ha pasado desapercibido: el AMR26 se describía como un concepto radical, con potencial de desarrollo y con el factor Newey como argumento a medio plazo.
Pero la realidad inmediata es que sin fiabilidad no hay aprendizaje, y sin kilómetros no hay correlación ni mejoras. La temporada puede ser una carrera de fondo, sí, pero las primeras carreras se pueden convertir en un calvario si el paquete no permite ni “ver la bandera a cuadros”.
Nuevas soluciones.
En paralelo al drama de Honda-Aston, la jornada también dejó titulares técnicos: Mercedes llevó a Baréin una solución llamativa en el alerón trasero, con dos pequeños perfiles anclados al último elemento que permiten trabajar en una zona reglamentaria poco explorada y ganar carga cuando el ala va cerrada.
Red Bull, por su parte, siguió mostrando detalles de ingeniería fina (el “truco” del bargeboard en la bandeja de té), y Haas modificó el wakeboard en su proceso de evolución.
Qué podemos esperar de la temporada 2026.
Fuera de pista, el paddock mira ya cara a cara a 2026. La FIA y los equipos continúan evaluando la compleja gestión energética del nuevo reglamento, con pruebas específicas en Baréin: desde reducciones de potencia del MGU-K para entender su impacto en la recarga, hasta la exploración de soluciones como el “superclipping” a potencias elevadas.
La idea de fondo es clara: evitar cambios radicales antes de tener una muestra suficiente de carreras, pero ser proactivos si el sistema obliga a concesiones excesivas en clasificación y, sobre todo, en circuitos poco favorables a recargar energía, como el propio Melbourne.
Y como telón de fondo, la F1 también estudia ajustes de formato para animar los viernes, además de mantener el debate sobre aumentar el número de sprints y hasta repetir grandes eventos globales de presentación en futuras temporadas.
Es decir: mientras el campeonato afina su producto, en la pista Baréin ya está separando a los que llegan preparados… de los que llegan con incendios internos.
El sexto día, en resumen, nos ha dejado una pretemporada que se empieza a “sentenciar” por tendencia: arriba, los equipos capaces de completar programas largos y mostrar rendimiento; y abajo, un Aston Martin atrapado en la pesadilla que ninguna escudería puede permitirse en febrero: romper, no tener piezas y no rodar.
En Fórmula 1, el primer rival es el reloj. Y Aston, de momento, ni siquiera está pudiendo correr contra él. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
El quinto día de pruebas de pretemporada en Baréin confirma tendencias y enciende alarmas en la parrilla. Mientras McLaren, Red Bull, Mercedes y Ferrari consolidan su trabajo con programas sólidos y simulaciones de carrera consistentes, Aston Martin vuelve a firmar una jornada muy complicada, marcada por problemas mecánicos graves y una falta de rodaje preocupante a las puertas del inicio del campeonato. Todo, con detalles, en el episodio de hoy del Podcast Técnica Fórmula 1.
Los grandes afinan su ritmo.
La actividad en pista fue intensa desde primera hora, con los equipos centrados en programas aerodinámicos y de puesta a punto. Las habituales tandas a baja velocidad con parrillas de sensores dominaron el inicio de la sesión, con especial atención a la zona del difusor y el tren trasero en varios monoplazas, incluido el de Fernando Alonso.
La mañana, sin banderas rojas más allá de los procedimientos habituales de la FIA al cierre, permitió a la mayoría de escuderías trabajar con continuidad, aunque con diferencias notables en volumen de vueltas.
McLaren y Mercedes lideraron el kilometraje del día, con 158 y 156 giros respectivamente, seguidos de Red Bull con 139 y Haas con 127. Alpine, Williams y Cadillac también superaron el centenar de vueltas, consolidando programas completos de pruebas.
En el lado opuesto, Ferrari, con solo 78 vueltas; y, especialmente, Aston Martin, apenas 68, quedaron lejos de sus rivales en acumulación de datos, una señal preocupante a falta de una única jornada de pretemporada.
La mañana estuvo marcada por programas de configuración y pruebas aerodinámicas, con pocas tandas largas hasta bien avanzada la sesión. Verstappen, Norris, Russell o Albon completaron stints relevantes, mientras Bottas protagonizó una de las simulaciones de carrera más completas, encadenando tres tandas de 16 vueltas con medios y dos de 18 y 17 giros con duros.
Alonso, por su parte, centró su trabajo en ajustes de setup y correlación aerodinámica con tandas cortas de cinco o seis vueltas.
Aston Martin se desploma en el penúltimo día.
La sesión vespertina elevó la intensidad, con múltiples simulaciones de carrera y trabajo en condiciones variables de setup. Piastri y Verstappen completaron programas casi idénticos de 57 vueltas, alternando compuestos medios y duros, mientras otros pilotos como Lawson o Hülkenberg también se enfocaron en tandas largas.
Alonso había iniciado su propia simulación, con dos stints de neumático duro de 16 y 10 vueltas, cuando su Aston Martin se detuvo bruscamente en pista cerca de las 14:00 horas.
El sonido apuntaba a una avería grave, posiblemente en la transmisión o la caja de cambios, y el equipo no pudo volver a salir durante el resto del día.
A falta de una jornada para el final de los tests, la situación del equipo británico resulta crítica en términos de fiabilidad.
El alerón de Ferrari, lo más espectacular.
Ferrari vivió una jornada particular. Más allá del retraso inicial en su salida a pista, motivado por pruebas relacionadas con su innovador alerón trasero, el equipo alternó tandas de rendimiento con trabajos específicos de validación.
El elemento técnico más llamativo del día fue precisamente ese alerón, capaz de rotar los flaps superiores hasta 180 grados para entrar en pérdida de forma controlada y reducir drásticamente la resistencia aerodinámica en recta.
El objetivo es generar sustentación en lugar de carga para maximizar la velocidad punta, un concepto extremo que, de fallar, podría comprometer seriamente la estabilidad del coche.
De momento, se trata de una prueba experimental cuyo desarrollo se seguirá de cerca.
En paralelo, la parrilla continuó acumulando novedades aerodinámicas y evoluciones en múltiples áreas, reflejando que la pretemporada sigue siendo un laboratorio técnico en plena ebullición.
El trabajo de Ferrari en salidas también llamó la atención, con Hamilton protagonizando arrancadas especialmente competitivas que sorprendieron por su eficacia.
¿Qué está pasando fuera-pista?
Fuera de la pista, las declaraciones de Toto Wolff añadieron tensión al contexto, con comentarios contundentes sobre la importancia del motor y el combustible en el rendimiento futuro, subrayando el peso que tendrán estos factores en la nueva era técnica.
El balance del día deja dos conclusiones claras: los cuatro grandes parecen tener sus programas bien encarrilados y centrados ya en rendimiento real.
Mientras, Aston Martin afronta la recta final de la pretemporada en una situación delicada, con problemas de fiabilidad que podrían comprometer seriamente su inicio de temporada si no se resuelven de inmediato.
En Baréin, cada jornada que pasa, se perfila con mayor claridad quién llega preparado y quién lo hará con deberes pendientes a la primera carrera, que tampoco está muy lejos. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
El cuarto día de pruebas de pretemporada en Baréin dejó una intensa jornada de trabajo en pista, marcada por el elevado kilometraje de la mayoría de escuderías, la proliferación de novedades técnicas y, en contraste, los problemas persistentes de Aston Martin, que firmó una de las actuaciones más discretas del día. Todo ello y más en el segundo episodio de la semana en el Podcast Técnica Fórmula 1.
Día de contrastes.
Con una parrilla centrada en validar configuraciones y paquetes aerodinámicos de cara al inicio del campeonato, el protagonismo se repartió entre el rendimiento constante de varios equipos y las dificultades mecánicas que limitaron a otros.
La mañana transcurrió sin interrupciones destacables y con un programa de rodaje muy estructurado.
Tras las habituales tandas aerodinámicas iniciales con parrillas de sensores y parafina para analizar flujos y correlaciones en pista, los equipos pasaron rápidamente a pruebas de configuración.
Primero llegaron las tandas cortas, de apenas cuatro o cinco giros, seguidas por stints medios y, a partir de media mañana, simulaciones más largas de entre diez y quince vueltas.
Ferrari, McLaren o Williams alternaron trabajo de puesta a punto con simulaciones de carrera, mientras que otros equipos priorizaron la validación de piezas nuevas y ajustes finos del setup.
Simulaciones de carrera, completadas.
Charles Leclerc concentró buena parte de la mañana en tandas cortas para comprobar evoluciones antes de completar tres tandas de simulación de carrera con neumático medio.
Lando Norris replicó una estrategia similar con compuestos duros y el prototipo disponible, mientras pilotos como Albon, Gasly o Hülkenberg alternaron programas mixtos entre pruebas de rendimiento y fiabilidad.
Pérez, por su parte, logró completar una tanda larga con los duros, aunque posteriormente se vio obligado a detener su programa por problemas técnicos.
Alonso habla del futuro inmediato.
El caso más preocupante volvió a ser el de Aston Martin.
Fernando Alonso apenas pudo acumular rodaje debido a fallos en la unidad de potencia, limitándose a tandas breves con neumático medio antes de ceder el monoplaza a Lance Stroll por la tarde.
La situación se agravó con una bandera roja provocada por un trompo del canadiense, que perdió repentinamente la parte delantera del coche.
Pese a las dificultades, Alonso trató de enviar un mensaje de calma al asegurar que “todo tiene solución a corto y medio plazo”.
¿Quiénes están más avanzados?
En términos de kilometraje, Mercedes lideró la jornada con 145 vueltas, seguido de Racing Bulls y McLaren.
Ferrari, Alpine, Audi y Williams también superaron el centenar, evidenciando un día productivo en términos de recopilación de datos.
En el extremo opuesto, Aston Martin y Cadillac registraron los programas más limitados, lastrados por problemas técnicos, mientras Red Bull también sufrió incidencias que condicionaron parte de su plan, aunque lograron recuperar actividad en la fase final del día.
La sesión vespertina se centró en tandas largas y consistencia en ritmo, especialmente para McLaren y Mercedes, mientras varios pilotos alternaban pruebas de rendimiento y simulaciones de carrera.
Nadie recurrió al neumático blando durante la jornada, una señal clara de que el enfoque seguía siendo técnico y de acumulación de datos más que de búsqueda de tiempos.
Al cierre del día, la FIA llevó a cabo los habituales ensayos de procedimientos de carrera (virtual safety car, coche de seguridad, bandera roja y prácticas de salida), donde algunos monoplazas mostraron dificultades en arrancadas en parado que podrían ser relevantes de cara a la primera cita del calendario.
Técnica y actualizaciones.
En el apartado técnico, el protagonismo fue absoluto. Mercedes, Red Bull, McLaren, Ferrari y Racing Bulls desplegaron instrumentación aerodinámica desde primera hora, mientras Audi trabajó con parafina para estudiar flujos.
Varias escuderías estrenaron paquetes de actualización importantes: Ferrari introdujo cambios en el difusor; Racing Bulls presentó modificaciones en ala delantera, airbox y estructura del chasis; y Mercedes probó una batería de evoluciones que incluían nuevos deflectores, cambios en el suelo, branquias en los pontones y ajustes en los frenos delanteros.
Actualidad institucional.
Por si fuera poco, la actualidad institucional también tuvo su peso en la jornada. En Baréin se celebró la primera reunión de la Comisión de Fórmula 1 de cara al reglamento de 2026, con presencia de la FIA y Formula One Management.
Los equipos coincidieron en la necesidad de seguir evaluando aspectos técnicos antes de la aprobación definitiva de las normas, destacando impresiones iniciales positivas sobre la reducción de peso y dimensiones de los futuros monoplazas.
Se decidió no introducir cambios inmediatos hasta contar con más datos, mientras continúan las evaluaciones sobre gestión energética, procedimientos de salida y sistemas de carrera.
El cuarto día de tests, por tanto, nos deja una fotografía clara: una parrilla inmersa en pleno desarrollo técnico y acumulación de información, con muchos equipos avanzando en fiabilidad y rendimiento, y otros, especialmente Aston Martin, obligados a resolver problemas urgentes antes del arranque del campeonato.
Lo que está claro es que en Baréin se empiezan a perfilar jerarquías y, sobre todo, preocupaciones reales de cara a la temporada. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
El primer episodio del pódcast Técnica Fórmula 1 de esta semana está marcado por un intenso análisis del arranque de la pretemporada de Fórmula 1 en Baréin, pero también por la revisión detallada del Rally de Suecia.
Mal sabor de boca.
Los primeros tests de la F1 no han dejado un sabor especialmente alentador, sobre todo para los seguidores españoles, ya que tanto Aston Martin como Williams, equipos donde militan pilotos de nuestro país, han mostrado un rendimiento preocupante y plagado de dificultades técnicas, en el caso del primero; y no excesivamente brillante, en el caso del segundo.
Y esos rendimientos, estamos viendo, van a condicionar el comienzo de la temporada.
El análisis de las telemetrías y de las declaraciones de los pilotos ha encendido aún más las alarmas.
La detección de frenadas extremadamente tempranas y velocidades muy reducidas en curva apunta a un cambio profundo en la naturaleza del pilotaje.
La posibilidad de que la categoría esté evolucionando hacia un modelo en el que la gestión energética sea protagonista, devolviendo el peso de la competición casi exclusivamente a las rectas, ha despertado serias dudas entre puristas y expertos.
El propio debate dentro del paddock ha sido intenso: mientras figuras como Verstappen y Alonso alertan del empobrecimiento del pilotaje, otros como Leclerc o Russell minimizan el problema.
Todo ello alimenta una reflexión incómoda: ¿se está acercando la Fórmula 1 a la Fórmula E más de lo deseado? Y, aún más importante, ¿es eso lo que realmente quiere el aficionado?
Titulares de la pretemporada.
A pesar del desconcierto general, la pretemporada ha dejado titulares interesantes.
El motor Ford-Red Bull ha sorprendido positivamente, Mercedes ha mostrado un poderío inesperado y los problemas de peso y aerodinámica en Williams siguen sin resolverse.
Por otro lado (y aún más grave), la situación en Aston Martin ha reactivado viejos fantasmas, con rumores y temores que recuerdan a épocas pasadas de bajo rendimiento.
Queda por ver si algún equipo será capaz de situarse por encima del resto desde el primer Gran Premio.
Contraste en tierras escandinavas.
En contraste con las sombras que sobrevuelan la F1, el Rally de Suecia ha brillado por intensidad y espectáculo.
El fin de semana estuvo claramente dominado por Elfyn Evans, cuya actuación fue tan sólida como incontestable. Tras él, destacaron un inspiradísimo Takamoto Katsuta y un sorprendente Sami Pajari, que se afianzaron entre los más competitivos del hielo escandinavo.
La otra cara de la moneda fue Oliver Solberg, perjudicado por varios errores tempranos que condicionaron totalmente su participación, pese a su actitud autocrítica y combativa.
La prueba sueca, marcada por las exigentes condiciones de nieve y hielo, dejó también un mensaje claro: Toyota continúa exhibiendo un dominio casi abrumador, mientras que Hyundai, una vez más, no estuvo a la altura de las expectativas.
La competición ofreció imágenes espectaculares, numerosos incidentes y un desempeño notable por parte de los pilotos españoles, cuya progresión sigue siendo motivo de orgullo para los seguidores nacionales. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
Repaso completo al tercer día de la pretemporada en Baréin, lleno de análisis y reflexiones.
Repasamos los tiempos, las vueltas, las velocidades punta y lo qeu nos dicen.
¿Dónde está cada uno?, ¿se puede sacar alguna conclusión?
Para ello repasamos el trabajo de los equipos, los problemas que han tenido, las declaraciones más destacadas del día y, como no, hacemos un balance, siquiera provisional, de esta primera semana de pretemporada en Baréin. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
La segunda jornada de pruebas en Baréin ha vuelto a poner de manifiesto que esta pretemporada está definida por la adaptación a la nueva normativa híbrida y por una fiabilidad todavía frágil en varios equipos. El Podcast Técnica Fórmula 1 nos hace un análisis profundo de lo que está ocurriendo en esta primera semana de pretemporada.
Unos bien y otros mal
Aunque el día arrancó con sobresaltos, también dejó las primeras señales claras del rendimiento de algunos motores, especialmente el Ferrari, y el esperado regreso de Red Bull a pista tras una mañana prácticamente en blanco.
La sesión matinal comenzó con una bandera roja temprana protagonizada por Sergio Pérez, cuyo Cadillac se detuvo alrededor de las 8:15. El incidente, no obstante, quedó en un susto: antes de las nueve ya estaba completando vueltas.
Quien sí tardó en aparecer fue Red Bull, que permaneció en el box debido a un problema rutinario detectado durante el montaje nocturno del RB20. No rodaron hasta el último minuto de la mañana, donde Isack Hadjar se limitó a hacer una vuelta de instalación.
Los problemas se extendieron también a Aston Martin, nuevamente protagonista negativo del día. Fernando Alonso rodó poco por la tarde y el equipo reconoció abiertamente la magnitud de su déficit.
Después de acumular cerca de 400 kilómetros menos que la mayoría de sus rivales (sumando Barcelona y Baréin), Lance Stroll fue contundente: “Tenemos que seguir empujando. Son problemas de motor, de equilibrio, de grip... es una combinación de cosas”, admitió.
El canadiense incluso llegó a situar su desventaja en torno a cuatro o cuatro segundos y medio por vuelta, aunque subrayó que es imposible conocer la carga de combustible del resto.
La sesión vespertina también dejó otras incidencias: una pieza desprendida del Audi R26 de Gabriel Bortoleto provocó una bandera roja a las 14:35, seguida poco después por otra neutralización debido a problemas técnicos en el Alpine de Pierre Gasly.
La polémica del motor Mercedes.
Además, el día ha estado marcado por nuevas informaciones sobre el controvertido motor Mercedes de 2026: se empieza a perfilar un acuerdo temporal entre FIA, FOM y los fabricantes para limitar el famoso “truco” sin prohibirlo por completo, a la espera de una resolución definitiva en 2027.
En pista, las escuderías han continuado centradas en el aprendizaje energético.
Durante las primeras horas se vieron tandas cortas de 5 a 6 vueltas, destinadas a calibrar la recuperación, los mapas motor y el comportamiento del lift and coast.
El caso más llamativo ha sido el de Charles Leclerc, que alcanzó los 324 km/h para luego levantar claramente antes del final de recta. El motor Ferrari demostró una velocidad punta muy competitiva y, sobre todo, una consistencia que empieza a llamar la atención de todo el paddock.
Mucho más kilometraje.
Con el paso del día los equipos han aumentado el kilometraje con stints de entre 11 y 17 vueltas. Destacan las tandas de Norris, Hülkenberg, Gasly, Lawson y Albon, mientras Alonso completaba más vueltas que en todo el día anterior, aunque siempre en programas alejados del rendimiento puro y centrados en la gestión de energía.
Las dificultades de pilotaje volvieron a ser protagonistas: numerosos pilotos sufrieron salidas de pista debido a comportamientos impredecibles al soltar la potencia, un síntoma de lo exigente que será el nuevo reglamento. Carlos Sainz lo resumió con claridad: “Los coches cambian el punto de frenada de una vuelta a otra”.
Alguna situación curiosa.
La coordinación entre equipos también ha sido visible hoy. Norris y Albon, ambos con motor Mercedes, estuvieron rodando juntos durante varias vueltas para probar el modo adelantamiento, siguiéndose de cerca en la recta principal para evaluar diferencias de despliegue eléctrico. El stint más largo del día volvió a ser obra de Norris, con 15 vueltas consecutivas.
Por otra parte, Red Bull ha cerrado la jornada con mejor sabor de boca: por la tarde, Hadjar acumuló rodaje real y Verstappen tomará el relevo mañana.
En Aston Martin, pese a las pocas vueltas de Alonso, hubo un detalle alentador: el asturiano salió en su último stint con velocidad y luces encendidas, y el coche más cerrado, señal de que el equipo empieza a desbloquear parte de la potencia del AMR26, aparentemente sin riesgo de rotura, sino por ajustes de software y electrónica.
Finalmente, en el plano aerodinámico, el día no nos ha dejado novedades significativas, aunque sí se vieron parrillas de sensores en Racing Bulls, McLaren y Ferrari, además de parafina en el Audi.
Lo más interesante: los difusores y otras áreas ocultas reveladas durante las pausas, que serán analizadas en detalle en el artículo técnico del viernes.
La tercera jornada contará con rotaciones habituales: Norris y Piastri en McLaren, Leclerc por la mañana con Ferrari y Hamilton por la tarde, Russell y Antonelli dividiéndose el Mercedes, y Verstappen regresando en Red Bull antes de ceder el coche nuevamente a Hadjar.
Con dos días completados y sólo uno por delante, las escuderías afrontan ya la recta final de estos decisivos tests de 2026. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals





Hola, en primer lugar gracias por realizar este podcast, lo encuentro muy interesante y me gusta seguirlo para no perderme detalle de la temporada de F1. Solo queria comentar un tema y es que me cuesta mucho escuchar a Ignacio y a Jon, no se si hay alguna manera de mejorar la calidad de la llamada para poder oirlos mejor. Muchas gracias!!