Discover
EVANGELIO Y VIDA
EVANGELIO Y VIDA
Author: Radio Lumen Cali
Subscribed: 0Played: 0Subscribe
Share
© 2026 Radio Lumen Cali
Description
Evangelio y Vida con el Padre William Correa, es ese momento especial del día para escuchar la Palabra de Dios y llevarla al corazón. En cada programa, el Padre comparte un pasaje bíblico y una reflexión sencilla pero inspiradora, pensada para acompañarte en tu vida cotidiana. De lunes a viernes a las 6:00 a.m., con repetición a las 6:00 p.m., y los domingos a las 8:00 a.m., encontrarás un mensaje de fe, esperanza y cercanía con Dios que te llenará de luz y paz.
255 Episodes
Reverse
Cada labrador debe recibir un pago justo por su trabajo. Pero nuestro corazón, como les sucedió a los labradores de esta parábola y a los oficiales del templo a quienes Jesús les contó la parábola, puede “adueñarse” del reino de Dios.
Padre William Correa
Nos invita a reflexionar sobre la indiferencia ante el sufrimiento ajeno y el uso de los bienes materiales. Lázaro, ignorado por el rico, es amparado por Dios, mostrando que la verdadera riqueza es el amor al prójimo y la justicia. El abismo tras la muerte es definitivo, y la conversión se logra escuchando la Palabra de Dios hoy, no esperando señales milagrosas.
Padre William Correa Pareja
«Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre». Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos.
Padre William Correa Pareja.
Es un fuerte llamado de Jesús a la coherencia, la humildad y el servicio sincero, criticando la hipocresía de los fariseos que imponían cargas pesadas pero no vivían lo que predicaban. Jesús enseña que la verdadera grandeza en el Reino de Dios es servir y no buscar reconocimiento, pues "el que se humilla será enaltecido".
Padre William Correa Pareja.
Invita a imitar la misericordia de Dios, superando el juicio y la condena, y practicando una generosidad desbordante. Jesús enseña que la medida con la que juzgamos y damos a otros será la misma que recibiremos, enfatizando el perdón, la compasión y el amor incondicional en nuestras relaciones.
Revela la divinidad de Jesús ante Pedro, Santiago y Juan, mostrando su rostro brillante como el sol y ropas blancas, confirmándolo como el Hijo amado de Dios. Moisés y Elías representan la Ley y los Profetas, superados por Jesús, a quien debemos escuchar. Es un llamado a la fe y esperanza.
Todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego.
Invita a una relación de confianza absoluta con Dios a través de la oración insistente, prometiendo que quien pide, busca y llama, recibirá cosas buenas del Padre celestial.
Jesús reprende a quienes buscan señales espectaculares en lugar de fe, ofreciendo solo la "señal de Jonás". Esto significa que su muerte y resurrección son la única prueba necesaria, llamando al arrepentimiento
Jesús enseña que la verdadera oración no requiere palabrería excesiva, pues Dios conoce nuestras necesidades. Introduce el Padre Nuestro como modelo de confianza, enfocado en la voluntad divina, el sustento diario y, crucialmente, el perdón mutuo como condición para recibir el perdón del Padre
La salvación se manifiesta en el amor concreto hacia los más necesitados, pues Jesús se identifica con el hambriento, forastero y enfermo. Las "ovejas" (justos) son premiadas por servir, mientras las "cabras" son condenadas por su indiferencia. Es un llamado a la acción social y la misericordia.
La tentación de Jesús en el desierto (Mateo 4:1-11) muestra a Jesús venciendo al diablo mediante la dependencia absoluta de Dios y la Palabra, preparándose para su misión. Jesús rechaza el materialismo, la presunción y la ambición de poder, demostrando obediencia al Padre y enseñando que la verdadera fuerza está en la fidelidad y el servicio, no en la autosuficiencia.
La presencia de Jesús inaugura un tiempo de gozo que hace innecesarias las prácticas de duelo o ayuno legalista. Jesús se presenta como el esposo, invitando a una relación alegre y nueva, desplazando las antiguas normas y enfocándose en el gozo de su presencia.
El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día.
Nos invita a realizar obras de justicia (limosna, oración, ayuno) con sinceridad, buscando agradar a Dios en lo secreto en lugar de buscar la aprobación pública. Jesús advierte contra la hipocresía, señalando que la verdadera espiritualidad nace del corazón, no del espectáculo, asegurando que el Padre recompensará la piedad auténtica.
Se centra en la ceguera espiritual de los discípulos, quienes preocupados por la falta de pan material, olvidan los milagros de la multiplicación realizados por Jesús.
Invita a no dejar que las preocupaciones cotidianas enceguezcan la visión espiritual, confiando en que el Señor provee y sigue obrando en la vida diaria.
"¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal". A Jesús, constantemente lo cuestionaban, pero de una forma acusatoria, no era como solo por curiosidad, sino queriéndolo hacer que contradijera sus palabras con sus acciones.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. En verdad les digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley.
Destaca el poder restaurador de Jesús, quien mediante el suspiro, el contacto físico y la palabra "Efata" (Ábrete), cura no solo la sordera física, sino también la espiritual. El milagro simboliza la apertura necesaria del corazón para escuchar la Palabra de Dios y hablar para proclamarla.
Narra la fe audaz de una mujer pagana (sirofenicia) que, a pesar de ser extranjera, convence a Jesús de sanar a su hija. Jesús prueba su fe con una metáfora sobre el pan y los perrillos, pero la mujer responde con humildad y confianza, rompiendo fronteras y mostrando que la misericordia de Dios es para todos, no solo para el pueblo elegido.




