Esta meditación desarrolla la capacidad de percibir lo que experimentamos sin hacer juicios y con receptividad; nos limitamos a dejar pasar por la conciencia los pensamientos e impresiones sin aferrarnos a ellos. Esta meditación va particularmente bien combinada con el eneagrama.
“Los Siete Conscientes han tomado las riendas de sus vidas y están decidiendo quienes son. Se empiezan a dar cuenta de que lo que antes consideraban ideales no son sino meras distracciones” El eneagrama y la dirección espiritual. Esta meditación es ideal para este momento consciente.
Los siete conformistas no se sientes felices porque permanecer en la experiencia presente es aburrido y los limita. Se aconseja a los Siete conformistas que hagan esta meditación para empezar el autoconocimiento.