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Reflexionemos...
Reflexionemos...
Author: Con Carolina Neira Campos
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© Con Carolina Neira Campos
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Este es un espacio para sumergirnos en el amor de Dios.
Te invito a detenerte y reflexionar sobre lo que Él piensa de ti y cuánto te ama.
Dios es un buen Padre y te espera con los brazos abiertos para ser tu lugar seguro, tu ancla fiel, tu esperanza que no defrauda.
Acércate confiadamente al que ama tu alma sin condiciones.
👉 https://www.revistasoy.cl/
👉 https://www.instagram.com/carolina.neira.campos/
Te invito a detenerte y reflexionar sobre lo que Él piensa de ti y cuánto te ama.
Dios es un buen Padre y te espera con los brazos abiertos para ser tu lugar seguro, tu ancla fiel, tu esperanza que no defrauda.
Acércate confiadamente al que ama tu alma sin condiciones.
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Cuando vemos las circunstancias nos cegamos a las oportunidades que están disponibles para nosotros. Dios puede darnos mucho más de lo que pedimos o incluso imaginamos (Efesios 3.20), si cambiamos nuestra mirada al Reino.
Conocer a Jesús como el niño que nació en Belén no es suficiente.Debemos ver su misión entre nosotros y apreciar todo lo que hace por nosotros.
Hemos escuchado de Dios, nos han hablado de Él. Tenemos una idea de este ser supremo, pero ¿será la correcta?
Te invito a reflexionar en su deidad y ternura, y cómo su esencia te busca cada día.
Tal vez hemos bailado con el novio, hemos tenido citas con Él, pero ¿realmente conocemos al novio?
Te invito a escuchar esta reflexión que compartí a un grupo de mujeres en mi ciudad.
Puedes encontrar más reflexiones en http://paranosotras.org/
Hemos visto a Dios como ser humanos, como cumplidor de promesas y hoy quiero invitarte a reflexionar sobre este nuevo significado de la Navidad: Dios como rescatador de sus hijos.
En el primer domingo de adviento, vimos que en la Navidad Dios se ha revelado como ser humano. Hoy veremos a Dios como cumplidor de promesas.
Estaba en el corazón de Dios acercar a sus hijos a Él y tanto es el amor de Dios por nosotros que cumplió su promesa al enviar a Jesús a nacer como bebé en un incómodo pesebre, dejando sus atributos divinos en favor de quienes necesitábamos su perdón.
Reflexiona por unos minutos sobre el significado de la Navidad y el impacto que tiene para tu vida.
Estamos acercándonos a una fecha muy importante para los cristianos y quisiera que este año puedas ver la Navidad con otros ojos. Te invito a ver a Dios como ser humano.
Una cosa es decir que elegimos la justicia de Dios, otra cosa es DECIDIR ir donde Él cada vez que quieras tomar la justicia en tus manos. Caminas y decides; sigues caminando y vuelves a decidir.
Hola a todos, hemos estado recorriendo la difícil colina del perdón. He creado una serie de seis episodios donde estamos viendo los pasos que debemos dar para aprender a tener una actitud perdonadora. Aunque una colina puede ser una perfecta ilustración para este proceso, asimismo, la belleza de llegar a la cumbre y admirar el paisaje es la comparación perfecta que se siente al momento de extender el perdón y ser libre de esas cadenas.
En este episodio quiero compartir contigo lo que he aprendido sobre RENUNCIAR.
Entonces, ¿a qué renunciamos? RENUNCIAMOS al derecho de venganza.
Hola, te invito a este nuevo episodio donde estamos recorriendo por el acróstico P.E.R.D.O.N.: Pensar, Elegir, Renunciar, Decidir, Obedecer y Negar.
Ya vimos PENSAR. Para poder aprender a vivir perdonando, debemos pensar en el daño y en quién lo cometió. No olvidar, como algunos sugieren. Eso no es un consejo sabio. Al pensar podremos tomar mejores decisiones sobre el proceso de sanidad y sobre nuestras relaciones interpersonales.
Ahora vamos por el segundo concepto: ELEGIR. Quiero ser enfática en una cosa: no estamos discutiendo si perdonamos o no, sino qué pasos damos para aprender a perdonar 70 veces siete y tener una actitud perdonadora.
Hola, quiero invitarte a dar un paseo en ese jardín al que nos cuesta entrar: el perdón. Cada vez que creo haber aprobado esta asignatura, me doy cuenta de que solo he sido promovida a un nuevo nivel y que debo enfrentar nuevos desafíos.
Cuando fui entendiendo lo que significa perdonar, me percaté de que no son eventos puntuales, sino un estilo de vida. Por tal razón, cada vez que pienso al respecto, uso el gerundio del verbo: PERDONANDO.
Quiero derribar algunos mitos y construir un camino para aprender a vivir perdonando.Hay quienes te pueden aconsejar que olvides el daño y, más aún, olvides a esa persona que te dañó, sin embargo, en este primer capítulo te invito a PENSAR.
Hoy estamos viviendo en un caos, pero esto no estaba en la mente de Dios. Podemos volver al diseño original de nuestras vidas si dejamos que Dios venga y transforme el caos en orden y la oscuridad en luz.
Para Nosotras - Para Nosotras
Dos reyes cometieron muchos errores, errores reales. Pero son errores que cometemos en nuestro día a día, incluso sin darnos cuenta. Aquí te dejo cuatro errores que debemos evitar, basándonos en la historia relatada en el primer libro de los Reyes, capítulo 20.
Jesús ha estado tocando nuestras puertas, pero no entrará mientras no le abramos. Quiere entrar para sanar nuestra pobreza, ceguera y desnudez. Trae consigo oro, colirio y vestimentas y quiere tener una relación con nosotros cada día.
¿Seguiremos escuchando que Jesús toca la puerta o nos levantaremos a abrir y cenar con Él?
Lo natural de esta vida nos ha alejado de lo sobrenatural. Hemos decidido no creer y nos alejamos de los milagros que Dios quiere hacer en nuestras vidas. En esta reflexión te invito a ver dos historias que comienzan igual, pero terminan muy diferente. Elige tu final.
Cuántas veces hemos estado en esta situación, creyendo que nuestras oraciones rebotan en el cielo raso y no llegan al cielo de verdad. Creyendo que somos indignos para pedirle algo al Padre o que nuestra situación es un detalle sin importancia para Él.
Recorriendo este pasaje quisiera compartir 7 verdades que debemos creer cada vez que oramos. Se relata el ayuno de Daniel por 21 días y la visión que tiene de un varón vestido de lino.
Frente a Pilato, Jesús afirmó: “Mi reino no es de este mundo.” (Juan 18:36, NTV)Este fue un momento crucial. Pilato pensaba que Jesús iba a luchar por una corona terrenal, pero Él dejó claro que su Reino no se basa en poder militar ni en riquezas. El Reino de Dios es eterno, transformador, y diferente a todo lo que conocemos. Jesús vino a traer un Reino que cambia corazones, no gobernantes ni territorios.Hoy, cuando buscamos el poder, el éxito o el control, ¿recordamos que el Reino de Dios no es de este mundo? Jesús no vino a imponer una corona visible, sino a gobernar en los corazones de aquellos que le siguen.El Reino de Dios no depende de lo que el mundo valora. Se trata de una transformación interior, que comienza cuando permitimos que Jesús sea el Rey de nuestras vidas.
Justo antes de ir a la cruz, Jesús miró a sus discípulos a los ojos y les dijo: “Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33, NTV)No prometió una vida sin dolor, pero sí una paz en medio de la tormenta. En el Reino de Dios, el sufrimiento no tiene la última palabra. Jesús ya venció. Y si Él venció, nosotros también podemos permanecer firmes, con esperanza.“Porque nada nos separará del amor de Dios, ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni lo presente, ni lo por venir...” (Romanos 8:38-39)¿Estás viviendo una temporada difícil? ¿Sientes que todo se tambalea?En Cristo, las aflicciones no nos derrotan: nos recuerdan que nuestra victoria está en Aquel que venció.
En el Reino de Dios, muchas cosas se ven al revés de como las hemos aprendido. Allá, el que pierde… gana.Jesús dijo: "Al que quiera salvar su vida, la perderá; y al que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará." (Marcos 8:35). No se trata de un llamado al sufrimiento por sufrir, sino a una entrega radical. Cuando vivimos solo para nosotros, nos vaciamos. Pero cuando nos rendimos por amor a Jesús, encontramos la verdadera vida.“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.” (Mateo 16:24)Guardar todo, controlar todo, asegurar todo… nos puede llevar a vivir una vida sin propósito. Pero rendirla por causa de Cristo, es descubrir lo eterno.¿Qué estás intentando retener que deberías entregar? Solo cuando soltamos, comenzamos a vivir de verdad.
En el Reino de Dios, los valores están completamente invertidos respecto a lo que el mundo considera éxito o bendición. Jesús dijo: “Dios bendice a los que lloran, porque serán consolados. Dios bendice a los humildes, porque heredarán toda la tierra.” (Mateo 5:4-5, NTV)En nuestra lógica humana, llorar es señal de debilidad. Ser manso es ser pasado a llevar. Pero en el Reino, quienes lloran no son abandonados, sino abrazados. Quienes eligen la humildad sobre la arrogancia, recibirán herencia eterna.La mansedumbre no es falta de fuerza, es fuerza bajo control. Y el llanto no es derrota, es el umbral de la consolación divina. ¿Estás dispuesto a valorar lo que el cielo valora, aunque el mundo lo desprecie?En el Reino, los últimos heredan. Los quebrantados reciben. Los mansos conquistan.























