Los targets son estructuras de adiestramiento bien conocidas, el perro con alguna parte de su cuerpo contacta o se relaciona con otro elemento: tocar algo con las patas o la nariz son quizá los más conocidos, pero existen muchos otros.Entre ellos, están aquellos en los que lo que el perro toca no es un objeto, sino su guía, un ejemplo se expuso cuando hablamos del ejercicio del transport, en el programa 106, donde se habló de que el perro contactase con la pierna de su guía bien con la zona de las costillas, bien con su hombro, bien con su cuello y/o cabeza.Existen y se usan diferentes targets de este tipo, que a veces queremos (o creemos que queremos) entrenar y usar de la misma forma que cuando el target es un objeto.Tocar, y sobre todo estar tocando, a su guía, con quien tiene una relación afectiva intensa no es como estar tocar o estar tocando una alfombrilla o similar. Y debemos tenerlo en cuenta para entrenarlo y usarlo más eficazmente. Los targets sociales, especialmente cuando el perro se debe mantener en contacto durante un tiempo y sincronizarse con lo que hace su guía, son una categoría especial.Construyéndolos de una manera más íntima, incorporando variables relacionales y afectivas -que, además, surgirán lo queramos o no-, podremos afinar el uso del target social y convertirlo en un elemento de gratificación autónomo, de mejora de la coordinación, así como multiplicar su valor para el manejo del perro en cualquier circunstancia, desde para circular con perros que tengan problemas emocionales, hasta para estabilizar emocionalmente y ofrecer comportamientos afiliativos eficaces durante las intervenciones asistidas por perros.Y lo mejor de todo es que es muy sencillo y mucho más natural para perro y persona, convirtiéndose en un lenguaje secreto y privado entre ellos que aporta mucho más que manejo y guía. Si quieres saber cómo, te lo contamos en este programa.
Acaban de celebrarse las fiestas navideñas, que tradicionalmente se acompañan de pirotecnia: petardos y fuegos artificiales suelen recibir cada nuevo año, y esto supone un problema para muchos de nuestros compañeros caninos. Aunque el mejor trabajo es el que prepara al perro para evitar que genere reacciones de estrés, ansiedad o miedo ante las detonaciones, y, en caso de tener ya un problema, lo más conveniente es trabajar para solucionarlo con mucha antelación, lo cierto es que el miedo a los petardos es un motivo de consulta frecuente en estas fechas. ¿Podemos hacer algo rápido para ayudar a los perros a quienes les afectan las detonaciones? Lo cierto es que sí, existen una serie de medidas exprés para afrontar situaciones de pirotecnia intensa casi de manera inmediata. Conocerlas nos permitirá ayudar a muchos perros, captar clientes que se han visto rechazados (e incluso reconvenidos) por otros profesionales por la inmediatez de su demanda, así como aliviar a aquellos perros que no hubieran respondido por completo a tratamientos previos. En este programa vemos medidas exprés, que pueden hacerse con apenas un par de días de antelación o directamente el día que surja la pirotecnia. Comportamentalismo de campaña para ayudar a los perros y a quienes les quieren.
En IGP, en la sección de protección, existe un ejercicio conocido como transport, es una forma de junto en la que, simultáneamente, a la coordinación con el paso de su guía, el perro mantiene todo el tiempo vigilado al figurante (la persona que se pone la manga y asume el rol de oponente).Este ejercicio, entrenándolo con unas sencillas pautas, no solo se volverá casi infalible, muy natural y sencillo para el perro en la sección de protección (olvídate de perros que se adelantan y atrasan, que cambian el foco del guía al figurante o que hacen amagos de salir), sino que aportará estabilidad al perro, mejoras de autocontrol y permitirá muchísimos usos que no te podrías haber imaginado: tanto dentro del trabajo deportivo (puede cambiar tus puntos en el rastro), como en vida cotidiana. Además, resulta extraordinario para ayudar a gestionar problemas emocionales a un montón de perros que puedas estar tratando o facilitar de una manera increíble las intervenciones asistidas por perros.Un auténtico must have del que todos los perros pueden sacar horas de diversión coordinándose con sus guías mientras juegan al transport, una herramienta de seguridad y mejora para los perros con problemas emocionales y una forma sencilla, social y disfrutada por el perro para moverse competentemente por entornos complejos por la emocionalidad que provocan en el perro o por la abundancia y/o novedad de los estímulos que encuentre en ellos. Si quieres descubrir cómo construirlo, conocer todo para lo que sirve y saber aplicarlo en cualquier situación no puedes perderte
En enero visitan La Caja Verde, Jaime Guillén y Claudia Volz para impartir un seminario titulado “Original Schutzhund, buscando a Rin Tin Tin”, en el que expondrán una forma muy concreta de practicar y entender el IGP. Jaime y Claudia plantean que la alta especialización del IGP ha llevado en ocasiones, hacia formas de entrenar que logran vistosidad conductual a costa de perder el foco en el trabajo y selección de perros equilibrados, que es la clave y el elemento central de su propuesta Original Schutzhund. Esto podría parecer un tema alejado de los que solemos tratar en EDUCAN, pero no lo es, porque el subtítulo del seminario “buscando a Rin Tin Tin” coincide en una idea que he usado en muchas ocasiones: que el ideal del entrenamiento Cognitivo-Emocional sería la Lassie de las novelas y películas, porque, tanto Lassie como Rin tin Tin, son representaciones de perros que entienden lo que hacen, por qué lo hacen, toman rumbos conductuales flexibles para lograr objetivos mentales ambiciosos y que incluyen a otros sujetos. El excesivo enfoque en la apariencia, dejando de lado o ignorando, el origen, función y entramado social que deberían sostener y dirigir el plan de acción del perro no es un sesgo exclusivo del IGP, sucede en todo el entrenamiento canino. Plantearnos recuperar aquello a lo que todos aspirábamos cuando empezamos a entrenar perros: auténticos compañeros caninos que trabajan en equipo y comprenden los motivos de lo que hacen, tiene pleno interés para cualquier entrenador. Al menos lo tiene para mí. Para que sepas si también lo tiene para ti (lo tiene) he entrevistado a Jaime Guillén, sobre Original Schutzhund, sobre sus implicaciones para perros, personas y la convivencia entre ambos. Sobre su valor para cualquier entrenador canino, practique IGP o eduque a perros de familia.
Gracias a exposiciones y pruebas de trabajo (junto a la tercera pata de la cinofilia: las pruebas de salud) se han logrado perros más fieles a su tipo racial, en aspecto y comportamiento, lo que es muy valioso: nos permite saber cómo serán y nos ayuda a encontrar los que más felices se sentirán y nos harán al incorporarles a nuestras familias y forma de vida💚. Tengo la convicción de que las actividades cinófilas son muy buenas (muchísimo) para los perros y las personas con quienes viven. Sin embargo, actualmente existe mucha gente que ama a los animales que no las sienten como útiles, cercanas y beneficiosas. Esto lleva a que lleguen a estar en cuestión en países donde eran una tradición establecida y centenaria. Es un tema que me preocupa e importa, pues pese a que en nuestro país actualmente no estén comprometidas, su supervivencia es un asunto global y no local. Lo cierto es que su éxito entre el círculo fiel, pero cada vez más pequeño, que las practica ha vuelto estas actividades introspectivas y finales en sí mismas, ya no parecen servir a un objetivo mayor, que pertenece a todos quienes amamos a los perros, sino ser el objetivo y tener valor solo para quienes las practican. Esto genera desapego y desinterés entre el gran público 😟: los niveles de especialización técnica y los pequeños sesgos que implica este enfoque autoconclusivo nos separan de objetivos que podrían compartir y anhelar el conjunto de quienes aman a los perros. Quizá parte de la solución sea interna, realinear pruebas de trabajo y exposiciones con lo que fueron, quizá parte de la solución sea recuperar una cierta esencia de servicio que, si no perdida, quizá ha quedado algo arrumbada, quizá el futuro esté encomendado al pasado y podamos traerlo de nuevo a llenar de ilusión y sentido lo que hacemos para todos a quienes le importan los perros.