Tener un propósito nos dan las fuerzas para levantarnos todos lo días. ¿Ya sabes cuál es el tuyo?
Cuando tú confianza está puesta en el Señor, nada puede quitarte la paz ni robarte el sueño.
La fe produce realidades. En lo que pongas tu fe, eso tendrás.
Si pusiéramos la voluntad de Dios por encima de la nuestra, nos evitaríamos muchos problemas.
La comparación no nos deja avanzar en el cumplimiento de nuestros proyectos. Compárate sólo contigo mismo.
No te des por vencido. Enfócate en lo que has logrado y no en lo que te falta para llegar a tu meta
Cuando Dios te da una promesa, actúa como si ya fuera una realidad en tu vida. Es la mejor prueba de tu fe.
Querer ser como otros, solo produce un fuerte agotamiento. Siempre estarás luchando entre lo que eres y lo que quieres ser.
Consultar a Dios antes de tomar una decisión es la mejor decisión que podemos tomar
Cuando no sabes para donde vas, ya llegaste. Dios tiene un propósito para ti. Pídele que te ayude a encontrarlo.
Sentir que no tenemos el control de las situaciones, produce angustia y a largo plazo un inmenso agotamiento.
Toma conciencia de cuáles son los pensamientos que te gobiernan porque ellos son el inicio de tu estilo de vida.
Escucha a tu consciencia y haz las cosas hoy de tal manera que mañana te sientas satisfecho con tus decisiones
Agradece lo que tienes. Eres más bendecido de lo que piensas
Confía en Dios. El es tu protector y siempre estarás bajo su cuidado.